3 de febrero de 2013

Lo que pasa con la arena, el semáforo y las lentejas.




Cada vez admiro y valoro más a las personas que son felices con sus vidas, aunque estas no sean para tirar cohetes. A la gente que seca sus pozos de insatisfacción. A menudo nos enzarzamos en conflictos absurdos con nosotros mismos  y nada de eso es necesario. Cuando estoy en la playa me quedo mirando la arena  y observo cómo se desliza sin tocarla. Hay algunos cambios así, imperceptibles, que suceden y ni te das cuenta. Suceden cuando la cajera pasa el paquete de galletas por el lector de código de barras, o cuando esperas a que se ponga en verde un semáforo, o un día, en la cocina, calentando las manos encima del radiador mientras tarareas una canción y se hacen unas lentejas. También existen otro tipo de cambios, los que se buscan y se persiguen, pero son imposibles si antes no te has dado cuenta de todo eso que pasa con la arena, el semáforo y las lentejas.

11 comentarios:

  1. Sabias palabras. La vida es mágica todo el rato y de la forma más simple, pero a veces estamos ciegos o distraídos mirando en dirección contraria.

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    1. Gracias, Carmen! Aunque bueno, ya sabes... del dicho al hecho va todo un trecho XD

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  2. Absolutamente precioso...
    Lo de la arena de la playa... en mi lugar favorito del mundo la arena se desliza y el mar es de plata.
    Gracias por esto...

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    1. Anna, ay, ahora me dejas con la intriga sobre ese lugar favorito. Gracias a ti por interpretarlo y leerlo así de bonito.

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    2. Está en el otro hemisferio (siempre me ha gustado decirlo así porque parece como si fuera otro planeta). Y aunque sigue estando allí, lo robé, me lo traje conmigo. Cuando siento que no puedo más cierro los ojos y siento como la arena se desliza entre mis pies. Cómo una arena deslizándose, algo tan simple, algo que no se puede controlar, algo que no cambia..., cómo calma... Eso me recordó tu texto.
      Ah! Lo bueno de este lugar es que se puede prestar...

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    3. Te entiendo, yo también tengo un lugar así pero en este hemisferio. Hoy me han preguntado por qué no cambiaba ese
      lugar por otro nuevo y por conocer, y no he sabido contestar.

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    4. Seguro que decubres otro en un día futuro, sin avisar, así de repente. Como las cosas buenas, que suceden así... de repente. Todo se resume a ir de lugar favorito a lugar favorito, y entre medio...
      Sería bonito que los pudieramos intercambiar.

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    5. Anna, tienes razón. A veces queremos que todo suceda rápido y sin más, pero encontrar lugares favoritos lleva tiempo. Y cosas buenas, también. Podría haber una red social de lugares especiales para poder intercambiarlos. Bueno, se puede usar alguna de las redes que ya existen. Gracias por ofrecerte a hacer el intercambio. :)

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    6. Gracias a ti por esta... conversación sobre lugares favoritos. Te contaría mil cosas sobre él, quiza otro día... ;)

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  3. Me encanta!!!!!
    Besos de cambios
    Etcétera

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    1. Besos de cambios! nos parecemos a bob dylan! jaja

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