Te voy a escribir una tarta.

26-2-07: El Monstruo del Lago

(Final de la historia del monstruo del lago)


El viernes, mi madre hizo una tarta de bizcocho y manzana. Abrió un momento la puerta para abrir el buzón y el perro se escapó.
Cuando mi perro negro se cuela entre los barrotes de la cancela ya no hay quién lo pare. Siempre corre hacia la derecha, en dirección al parque y a los árboles y a los demás perros y a la brisa en el hocico y a las hojas secas crujiendo bajo las patas. Él sabe de qué hablo. Mi perra rubia siempre sale detrás de él, pero en seguida se detiene, levanta la vista para ver lo lejos que ya está el perro negro y entra en casa. Se hace un ovillo, cierra un ojo y duerme.

Al cabo de unas horas, mi perro negro vuelve y ladra para que lo oigamos. Casi siempre es mi padre quién le abre la puerta y le pregunta, más o menos en este orden: "¿dónde has estado?", "¿por qué te escapas?", "¿Es que eres tonto...?", "¿tú no sabes que te puede atropellar un coche?" Lo del coche, o la tragedia, siempre viene al final. El perro negro baja la cabeza y mueve el rabo tímidamente. La perra rubia se levanta, le huele las orejas y le dice algo al oído. Ya está. Ella jamás se escapa con él.

Antes de irme, mi madre me dió un trozo de pastel para Sofía, envuelto y atado con un lazo amarillo.

Yo me fui con mi pastel en la mano. Lo metí en el coche, justo detrás de mi asiento para que no se volcara. La carretera estaba bastante tranquila bajo el sol del atardecer, que es rojo y espeso como la lava.

Sofía y yo nos comimos un trozo de madrugada, solas, en otro mundo, y se está tan bien allí que el lunes no tengo ni pizca de ganas de volver.

Como sobró un poco de pastel, Sofía se lo llevó a su madre para que lo probara. Le ha gustado mucho.
Tarta de una madre para otra madre.

Otra vez vez ha sucedido

Es extraño que mil personas gritando parezcan un susurro minúsculo. También es excepcional cuando la luz que ilumina el cielo es la de los focos del campo de fútbol y no la de la luna llena. Entonces me siento felizmente engañada por lo artificial, como las frutas de invernadero que duran todo el año. Febrero es un mes insípido, un mes de nada pero que acaba siendo mucho. Por ejemplo, un año a finales de febrero nevó y no fuimos al instituto. Estaba todo blanco, mi vecina hizo fotos. Yo no hice ninguna. No suelo hacer fotos, tampoco cuando nieva. Desde que te conozco, todos los domingos vuelvo a casa con la sensación de vivir algo asombroso.

Hoy, yo cierro la noche

(post editado, he añadido más pantallas)

Cambios en el diseño. Me gusta hacerlo de vez en cuando, pero no es recomendable, dicen que el blog pierde personalidad y todo eso. Como si te cambiaras cada semana de ojos, por ejemplo. A mí me parece una tontería, así que cambio el diseño porque me gusta.

He tenido muchas plantillas diferentes, pero no guardo ninguna captura de pantalla de recuerdo...eso sí, he podido recuperar algunas.

- El primer diseño fue que mala soy peinándome. Finales del año 2003. Diseño inspirado en una obra de Edgar Degas, "Mujer peinándose" -está en el Louvre-, en la que se ve a una mujer peinándose. Yo misma le alargué la melena con el photoshop para que cayera por todo el blog. Es que el me duró más meses, concretamente hasta principios del 2005.



- Éste otro es de Febrero 2005. Podría titularse días milimétricos, noches en blanco, il mio nuovo divertimento. (Un poco largo) Por ese tiempo quería abrir otro blog que se titulara así, "Días milimétricos", y como me daba pena dejar el que mala, pensé que podía cambiar el diseño y así sería como empezar un blog nuevo. Como cuando te compras una libreta. El dibujo me lo hizo mi amigo Ike Janacek, para conmemorar que había estado en Barcelona y nos habíamos conocido. Salgo brindando.

- El de La Aviadora. Marzo, 2005. Én este aparece mi avioneta por primera vez. Ahora que lo vuelvo a ver, me gusta mucho. Muy límpio y luminoso, tal vez recupere el color azul... (todo me lo digo yo esta noche)




- El de las Chimeneas de mi casa. Me gustan mucho los tejados, así que aproveché el perfil de las chimeneas de mi casa para hacer esta especie de tarjeta de visita... y también hice inventario del material que iba a necesitar para el blog: el abecedario, básicamente.



Y ya no quiero recordar más. Mañana es viernes. Y al otro sábado.
(actualización)
Sigo recuperando diseños, porque ya que he empezado, acabo.

- Diseño Yo Robot. Pertenece a mi mala temporada, no me sentía nada bien. Diciembre 2005. Un juguete de chatarra, un personaje triste y condenado a ser frío pero con la misión de ser robot. En una esquina del diseño había un par de tuercas y tornillos... se me cayeron.




- Diseño rojo y negro. No se me ocurre otro nombre. Seguía triste y quité el robot. Lo que en realidad quería era cambiarme a mí enterita. Aún así, me pasaba el día haciéndome fotos como la que utilicé para la plantilla. Este dato es curioso: mi autoestima estaba por los suelos y yo no hacía más que autoretratarme.




- Diseño intercambiable. La idea era poder cambiar de imagen a menudo pero sin retocar la estructura básica de la página. De esta forma podía cambiar la cabecera y darle otro aire al blog rápidamente.


- Diseño Un perrro llamado Warhol. Inspirado en una foto que le hice a un perro en la calle. Estaba en la entrada de una tienda que tenía la persiana bajada. En cuanto a lo personal, empezaba a recuperar altura con Sofía y de qué manera... Marzo del 2006.

Esto no es un poema. Tampoco una canción.

Miré por la ventana de tu habitación
y el edificio de al lado ya no estaba.
¿tan larga había sido la noche?

Nadie volverá a sentirse viejo
y solo en ese hotel.

Únicamente queda en pie una pared.
Veo, veo
el papel que vestía
las habitaciones,
cuadrados exactos,
un dibujo plano y fácil,
podría hacerlo yo.
Y algún que otro azulejo.

"Por fin le vemos las tripas al
monstruo" -pienso-

Seguramente,
las toallas olían a desifectante
como en los hospitales y en los gimnasios.
Nada personal.

Versión original subtitulada






Ver vídeo on Vimeo



Estaba un poco aburrida y una cosa me llevó a la otra. Finalmente hice este video clip, si se puede llamar así, de una versión que grabé en mi casa de la canción "Armando Rampas" del grupo mallorquín Antònia Font. Mi acento no es exactamente mallorquín pero lo he intentado. Me gusta esta libreta con las traducciones de las letras del disco "Taxi", confeccionada por un fan llamado "Jesús".


Agradecimientos a Google por las siguientes imágenes:

- Turista fotografiando la Sagrada Família
- Dibujo del astronauta

- Fotografía "Cosmonauta Alexei Leonov"

- Fotografía del paracaidista

- Imagen "bandera pirata"

Creo que no me dejo ninguna.

Los dibujitos sí son míos.

pero

Me está costando volver a la actividad. No puedo estar siempre de vacaciones y con tantas vocaciones en la cabeza, pero al mismo tiempo tan alejada de todas ellas.
Generalmente, me parecen interesantes todos los trabajos -los jardineros y las jardineras, por ejemplo, con sus plantas de exterior- excepto los míos y los de las dependientas de las tiendas de comida preparada que también son como los videoclubs, que no cierran ningún día. Debería hacer un esfuerzo y comprender que las dependientas hacen turnos y tienen días de fiesta, aunque a mí siempre me parezcan las mismas cada día. Si la cerveza está ligeramente fría pero no fría, debería decírselo al camarero, pero no siempre me veo con fuerzas.
Ayer, Takahama no me hizo daño, vinieron esos hombres y todo eran risas y griterío en el gimnasio, hablaban sobre lo bien que va la baba de los caracoles para las cicatrices. Qué tema más tonto, y yo allí leyendo un libro pero tan atenta a esas conversaciones de extraños que hablan con extraños de cualquier cosa.
Juntas pintamos muchísimo, todos los cuadros son tuyos o míos. Disfrutamos con esa nostalgia. ¿Alguien me echa de menos?, ¿Será fácil desprenderse de mí? y si no es así, ¿por qué hay tantos desaparecidos en esta isla? Pero, y si nadie los reclama, qué angustia también para el desaparecido.

Bueno, me voy a comer. Luego ya pondré una foto o algo bonito.

Tantos japoneses en mi cabeza (6x1)



Leer cansa. También se puede escuchar o descargar cera.mp3 (botón derecho, guardar como)




1. A modo de introducción -para seguir con lo del otro día -

Siento en la espalda algo así como el aliento de un dragón, cuando llego allí y Takahama me pide una cosa diferente. "No, no, hoy agua no". Siempre pienso que va a ser un ejercicio doloroso y reservado para los últimos días, por si no vuelves ninguna otra tarde más que por lo menos lo hayan intentado con el último as de la manga. Así que nunca entro en la sala segura del todo. Al fondo, hay una especie de calienta leche gigante e intrigante hasta hoy. Takahama me ha dicho "ven para aquí". Y ha levantado la tapa del calentador. Dentro había un líquido transparente sin color, y por como no se movía, he deducido que bastante espeso.

- Mete la mano pero no te asustes. Está muy caliente.

2. Reflexión



¿Por qué me ha dicho que no me asustara? ¿es que no sabe que me asusta que me diga que no me asuste? Mi imaginación no puede precisar con exactitud la temperatura del líquido, pero conociéndola -a mi imaginación- el líquido va a ser siempre, sin lugar a dudas, abrasador. Yo he pensado, "ahora es cuando odio a Takahama para siempre" y ella me susurra "estoy loca, no soy fisioterapeuta sino abrasadora de manos". He recordado aquellas viñetas de Lady Snowblood que me enseñó Sofía, las de la carterista, y tantos japoneses en mi cabeza no son buenos.

3. Paréntesis

(Yo amaba la bandera coreana de pequeña porque era la de mi profesor de Tae-Kwon-do, y la llevábamos en un escudo cosido al kimono. Ha sido mi única bandera y por la que mentí una vez a Sofía, cuando me dijo que era cinturón marrón, y yo le dije que era naranja-verde, que me pareció un estatus intermedio y bastante probable, pero más tarde le confesé que sólo llegué al amarillo pero que mi intención era llegar más lejos, de no haberme cruzado con aquella niña mala que nos insultaba en el vestuario a las más pequeñas. Un caso de acoso escolar, o mejor dicho, acoso en el gimnasio en toda regla, si ocurriera ahora. Pero entonces sólo era una niña mala que nos insultaba, nos escondía la ropa y nos robaba la merienda. Y algo más, porque mi futuro en las artes marciales se vio truncado por esa niña que a saber donde andará ahora.)

4. El caso

El caso es que he metido la mano y la he sacado muy rápido, y Takahama ha gritado un poco,

" Paolaa... mete la mano y mantenla dos segundo por lo menos!" coño no, coño no ha dicho, pero era ese tono. Eso he hecho, he metido la mano y la he mantenido dos segundos, y así hasta seis veces, hasta que la he mirado como pidiéndole algo, y le he dicho "está muy caliente..." y me ha puesto una bolsa por encima de la mano y luego una toalla. Yo me he sentido un poco cobarde pero qué podía hacer si no...

5. Lo que era

El líquido era cera, cera de la de las velas, y cuando se me ha secado tenía una especie de molde de cera en la mano, blandito, parecido a la grasa que envuelve a los recién nacidos en algunas ocasiones. Y eso que yo no he visto a ningún recién nacido en el momento del parto pero sé que éso ocurre, que a veces salen envueltos en grasa como un cochinillo embadurnado con manteca de cerdo para asarlo al horno.

6. Conclusión

Luego he vuelto a mis ejercicios removiendo lentejas y judías, y he sentido una alegría enorme al hacer algo conocido. Takahama me miraba desde el otro lado de la habitación, no me quitaba ojo, y eso que debe ser bastante aburrido mirarme mientras remuevo lentejas y judías, pero me miraba pensativa. He creído que tal vez había leído mi diario y que estaba enfadada, pero luego me he quitado la idea de la cabeza, a fin de cuentas no he dicho nada malo sobre ella. Qué callada es esta mujer. Yo no le doy conversación porque me pasa como en las peluquerías, que no sé qué decir, pero luego vienen unos hombres y se ponen a hablar con ella y se ríen todos juntos, y a mí eso me pone enferma...
¿por qué no habla conmigo?

-全て 扱う指 (todo sobre mi dedo)

*modesto homenaje, sin saber dibujar, al nouvelle manga. /puede que las imágenes tarden en cargar.

Esto es la dedicatoria : La lluvia nos seguirá dando suerte.


uno


dos


tres


cuatro



la vida real

En las peluquerías, siempre hay una chica o un chico que sólo lava cabezas. Se encargan de eso. Como los verdugos de la revolución francesa que se encargaban de cortarla. Las peluqueras hablan en bajito detrás de las picas de lavar cabezas. Allí es donde critican a las clientas que no se quieren hacer mechas. Lo he descubierto hoy cuando he ido a acompañar a mi madre. Estaban claramente cuchicheando y haciendo gestos obscenos detrás de una clienta que recostaba tranquilamente su cabeza en el asiento. Me parece un trabajo muy aburrido, sobre todo si se trata de una peluquería de barrio. Normalmente las peluquerías de barrio se llaman como la peluquera que la fundó. Peluquería Cris, Peluquería Mariluz, Peluquería Angelita.

Hoy he pasado por delante de la peluquería canina. Han puesto una foto de mis dos perros en el escaparate. Luego me he ido a rehabilitación y he visto las estrellas. Dolor. Me he pellizcado todo el rato la pierna para ver más estrellas, pero las que yo quiero.
De vuelta a casa, me he cruzado con un camión de esos que transportan coches nuevos. Son preciosos con todos esos colores. Siempre pienso que se avería uno en la carretera y que los demás conductores lo saqueamos y nos llevamos un coche nuevo cada uno. Pero no llevan matrícula, y tal vez tampoco las llaves. ¿y dónde dejo mi coche si me llevo otro? Es un sueño bastante absurdo pero seguro que a ti también te gusta.


creer


- Te voy a dibujar el dedo.

Creo que la doctora tiene vocación artística porque ya es la segunda vez que se pone a dibujar. Ha trazado un montón de hilos incomprensibles en un papel, como esos títeres articulados que mueven en el parque y que siempre están a punto de empezar la función de un momento a otro. Pero te sientas allí y no empieza hasta que no hay niños. He fijado la vista en el dibujo, y no quería levantarla, porque se me estaban acumulando lagrimones en los ojos. Tal vez eran de hace un par de días, de la emoción de ayer noche, o de nacer. Pero al paparpadear.

Me ha dado vergüenza ponerme a llorar delante de la traumatóloga. Está fuera de lugar, como la presentadora del telediario que esboza una sonrisa después de dar el número de muertos en las carreteras. Este dedo se te va a quedar así.
Mostraré mi dedo de gancho como un trofeo, como la cicatriz de mi primer año feliz, y de esa forma seguro que me creerán.

conocer



Lo que sucede, albina, es que cuando eres pequeña no conoces a nadie. Y menos a la gente de otros colegios, porque los de los otros colegios suelen ser muy diferentes siempre. Ni tan siquiera conoces a tus padres. Sabes que ellos son los que te cuidan, los que entienden lo que pasa a tu alrededor, pero no tienes ni idea de su personalidad. De hecho, no conoces ni a tus amigos. Te voy a dar una pista. Cuando tenía tu edad, once años, llevaba un bloc de notas donde apuntaba el perfil de la gente que me rodeaba. Cada página era una ficha donde ponía:

NOMBRE
EDAD
COLOR DE OJOS
HORÓSCOPO
CUMPLEAÑOS
RASGO SIGNIFICATIVO


Lo de rasgo significativo me lo copié de un libro. Me gustó. En ese apartado solía apuntar "me gusta", "juega bien al ping pong", "tiene muchos cromos", "es mi mejor amiga del patio", y cosas muy importantes. ¿Crees que eso es conocer a alguien? Aunque saber jugar al ping pong y tener un buen arsenal de cromos era definitivo.
Luego tienes recuerdos como ceniza. Alguna gente pasa como un elefante corriendo, y crees conocerlos, pero sólo dejan recuerdos como ceniza. La ceniza, lo malo que tiene, es que se esparce y es imposible volverla a acumular para saber al menos donde está. Si sabemos donde están las cosas parece que las entendemos mejor. Pero la ceniza nadie sabe donde está. En cambio, te voy a decir una cosa, un día lluvioso te cruzas con Sofía y nada más verla piensas, ¿hacia donde va esta chica sin hogar? Y cuando miras sus ojos, inmediatamente deseas ser su casa, su pan, su cama, y todas las cosas que se pueden ser. Quieres hacer todo lo que harías si un día te encontraras contigo en la calle y empezaras a amarte con fuerza. Porque al fin y al cabo, la página que verdaderamente deseas rellenar es la tuya.

Eres una niña con bastante personalidad, estoy orgullosa de ti, eres mi prima pequeña y yo soy tu prima mayor. Tocas muy bien el piano, lees comics, tienes un color de pelo imposible de conseguir con tinte, y una cara muy bonita. Lo que más me sorprendió hace un par de meses es que has hecho una novela sobre alguien como tú. Está muy bien escrita, y la tienes toda en una libretita a rayas. De vez en cuando haces un dibujo para ilustrar la lectura.