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No escribo porque esta mañana haya visto dos globos aerostáticos, justo detrás del semáforo, a las siete cuarenta aproximadamente, trepando hasta donde empieza el cielo, traspasando la raya. Lástima de los accidentes en globo y zepelín, lastima de los alfileres, las balas, las espadas, lástima de los objetos punzantes en general.

La verdad es que me ha dado por pensar en el hombre que con camiseta blanca y vaqueros azul claro estaba pasmado esta mañana a la siete cuarenta delante del escaparate de la agencia de viajes.

las manos en los bolsillos,
no fumaba,
con la nariz pegada al vidrio,
fundiendo esperanzas
en esos carteles
que anuncian vacaciones
con nombres extraños
Italia al dente
Grecia mágica
Caribe paradise,
Turquía al completo
8 días 7 noches,
todo incluido,
coche gratis.

Qué va a ser del verano.

(Estrategias adolescentes para casi treintañeros)

Papa, el mini es un coche perfecto para mí, elvis es la señal. Por cierto, papa, lo he aprobado todo. Es que he estudiado mucho este año... ¿has visto el nuevo anuncio de mini? Qué bonito es el mini. Me he esforzado mucho este año...papa. Ai, no sabes lo que me ha pasado hoy... He puesto la refrigeración en el coche y ha empezado a desaguar "para dentro", se me han quedado los pies empapados... un desastre... es que el coche ya empieza a fallar, cualquier dia de estos salgo nadando...

(...tic tac tic tac tic tac...)



(foto sacada del foro mini)

agradecida




Estaba recordando el verano que fui camarera. Un buen verano, claro que sí, aunque en aquel momento no supe valorarlo.Trabajaba disfrazada de mexicana con un vestido blanco de algodón, fresquísimo, con escote barco, de biodramina, un delantal de colores llamativos, y por supuesto, un sombrero mexicano pero de chica. Siempre lo llevaba colgado pero nunca puesto porque hacía calor. Como complementos: un collar de cuenta rojas y una flor en el pelo. No supe valorarlo.


Era mi primer verano con coche. Subía y bajaba por las carreteras del cabo conduciendo con las ventanillas abiertas. Me gustaba tanto, ni un pelo en su sitio. Mi disfraz de camarera iba en el asiento de atrás colgado en un percha y protegido con un plástico. Algunas veces me lo ponía en casa, sobre todo cuando iba justa de tiempo. Un mediodía, la flor del pelo se fue volando por la ventanilla. No recuerdo que canciones escuchaba pero cantaba en voz alta.

Me levantaba a las ocho y media. Planchaba el vestido de repuesto y ponía la lavadora con el del día anterior. Desayunaba. A las diez me iba a la piscina a nadar y a tomar el sol hasta las doce. Luego me iba y comía en el trabajo por un euro y medio, bueno, no sé si ya exístian los euros. A las dos empezaba mi turno. Mi compañero y yo nos sabíamos el disco de rancheras de memoria y también todas las canciones que cantaban los mariachis en el espectáculo. Algunas veces nos sacaban a bailar, pero a mi me daba vergüenza. Siempre me ha costado adaptarme en los trabajos. Los mariachis eran bastante simpáticos, con sus guitarrones a cuestas.

A las siete me iba. Antes me cambiaba en el vestuario. De vuelta, la playa estaba casi vacía. A las siete y media siempre es domingo en la playa. Domingo de vacaciones. Es un buen momento. El sol es espeso, se vuelca.

Este fin de semana vimos una película muy bonita por casualidad. Nos levantamos tarde y desayunamos a las dos. Nos bajamos a las cuatro menos cinco a ver si daban algo en el cine y entramos a ver Avril porque nos gustó el cartel. Es una película muy estética y muy de verano. No había nadie en la sala cuando entramos. Yo le hice un gesto al señor que pone la película para que ya no esperara más rato y la pusiera, y me hizo caso. Luego entró una mujer sola y sentó en nuestra fila. Quería estar acompañada, seguramente.

No me gusta explicar de qué van las películas.




brevemente

Llega San Juan. Llega el Verano. Llega el cumpleaños de Sofía. ¿como no iba a salir guapísima una chica que nace con el verano?
Imposible. Las guapas nacen en verano. Las demás somos de entretiempo y hacemos lo que podemos.

cosas aplazadas




Una mañana no me iré, me quedaré en el parque. Quiero saber qué pasa luego. Es una decisión aplazada, la tomaré un día de estos. Voy a almacenar grandes decisiones. Las voy a apuntar en una libreta, o las puedo dejar apuntadas aquí, así el día que las necesite podré leerlas y recordarlas. Quiero saber qué pasa en el parque cuando yo me meto en el metro y me voy; siempre tengo tantas ganas de quedarme allí un rato.

También quiero saber qué pasa luego con el chico del mercado. No es que me guste pero le tengo cariño. Es el de la parada de la carnicería. Cruzo por el mercado porque es más corto. El chico es un poco rubio y parece que se lleva muy bien con sus padres. Seguro que con las clientas también. Es un hombre sensible pero siempre está rodeado de grandes piezas de carne fría, una injustícia. Es una persona de labios finos. Pero no recuerdo qué quería decir tener los labios finos...lástima.

El parque lo veo por la ventanilla a las siete y media. Parece un lugar tranquilo, los aspersores de agua dando vueltas y vueltas, regando las mesas de madera que cada vez están más grandes, el césped brillando, los columpios vacíos. Pero después de las siete y media no sé qué pasa. Son esos secretos que en clase nunca llegaban hasta la primera fila.

Fíjate bien




Vuelvo a estar positiva pero no tengo tiempo para disfrutarlo. Los trabajos de la facultad se me comen por las noches y apenas me queda cuerpo por la mañana. Últimamente escucho esta canción de Najwajean, Drive me on. Imagino unas piernas muy largas, se salen de mi cabeza, unos piececillos empiezan a asomar por mis orejas.

A ratos libres, sobre todo en el metro, estoy escribiendo un poema sin rima sobre unos globos aerostáticos y un chico que planea sus vacaciones. Puede que no sea un gran poema pero por lo menos existe.

Acabo de ver como una chica se caía a la vía del metro pero no ha pasado nada demasiado grave... teniendo en cuenta que podría haberla atropellado el metro. Únicamente se ha hecho unos rasguños y se ha manchado de grasa. La chica estaba estirada en el andén y los de la ambulancia le miraban el cuerpo. Mientras, ella escribía un sms. Me ha parecido curioso, ¿A quién le escribiría? ¿qué se escribe después de un susto así?

"mama me he caído a la vía pero no me ha pasado nada" -> descartado, eso no se le comunica a una mamá con un mensaje.
"cariño, me he caído en el metro pero estoy bien"---> ¿Novio?
"he estado a punto de morir" ---> ¿A su mejor amiga?
"¿Quieres quedar esta noche para tomar algo? ----> Último coletazo.



Sigo con lo mío.




I have my books and my poetry to protect me




Estoy un poco negativa. He tenido sueños raros, precipicios, habitaciones oscuras, "enemigos" en la puerta de mi casa, y cosas así. No me voy a perder nunca más. Antes me voy de viaje y me quedo sin dinero o me lío la manta a la cabeza... pero nada de volver a hacerse daño. Sofía me ha dicho que soy un poco Lorenzo, y yo le he dicho que ella es un poco Lucía, pero hacia el final de la película hemos decidido que ni yo quiero ser lorenzo ni ella lucía. Es que en vaya marrón se mete lorenzo. Lo mejor es lo del final, la comida que va estar buena de la hostia y todos juntos, como antes.
Yo no quiero que nada sea como antes, esto de ahora es lo mejor que me ha pasado nunca, así que para qué quiero nada de antes. Lo de antes que se lo queden los demás y se lo coman con patatas.
Hoy se ha puesto mala tarde, y he pensado, a ver si llueve, a ver si llueve tanto como para no salir de casa y no tener que ver esta semana a la caraperro. De todos modos, a la caraperro se le revuelven las tripas más que mí, seguro, cuando me ve. Me alegra que sea así. Que se joda.

El viernes tengo una cena. Sofía me presenta a unos amigos suyos, los únicos que aún no me han visto y que tienen ganas de conocerme porque ella les ha hablado muchísimo de mí. A ver si se van a llevar un chasco! Hoy hemos estado haciendo el menú y una lista con cosas que tenemos que comprar. No sé qué ponerme. Bueno, tengo toda una semana para pensármelo. A ver si me da tiempo y tomo un poco el sol.

Ya van 3 días que no publico lo que escribo, pero hoy voy a hacer una excepción.

Casas y edificios



He visto regar las calles durante tres noches.
Nos encontramos con el camión de la limpieza el viernes, de madrugada, en la Gran Vía. Al día siguiente nos lo volvimos a cruzar en el mismo lugar y también a la misma hora. Precisión de espía. Y el domingo...

Bueno, el domingo, a decir verdad me lo imaginé desde la cama del hotel pero con tanta fuerza que se me llenaron los oídos de agua como en los días de piscina.

Me hacía mucha ilusión despertarme un lunes en madrid ( )<-----esto es un espacio para mi ilusión. Nunca habíamos estado en madrid un domingo por la tarde. Y no es que sea mejor que en barcelona o en otro sitio, de hecho, yo los domingos los paso muy bien en el sofá con sofía mirando los tejados de las casas de enfrente y viendo como el sol se va. Lo bueno de los pisos de la primera planta es que son los últimos en abandonar el día y eso llena de esperanza a cualquiera. Creo que una vez mentí, siempre me gustaron los domingos por la tarde, sobre todo cuando a útima hora decides salir a dar una vuelta. Estuvimos mirando las casas de enfrente a eso de las 20:00 , desde la ventana de la habitación 113. Las fachadas estaban limpias y un balcón tenía un molinillo de plástico como el que yo tengo aquí. Se mueven y hacen un ruido especial. Es tan difícil describir como suenan los molinillos de plástico. Lo mejor será imaginarlo.