"¿Gotas antipájaros, por favor?"





Mi casa está llena de perros imaginarios.

Mi perra albina ya va por el segundo embarazo imaginado.

Ha vuelto a pasar la noche buscando a sus cachorros.

Le da mil vueltas a la sábana y llora porque no están.

Hoy los ha buscado detrás de las macetas,
pero no,
tampoco allí.

0'5 ml de gotas al día para que se le pase
y desaparezcan todos los cachorros de su cabeza.

Yo tengo pájaros,
ella perros.

Pero yo no tomo gotas.

Mañana no tengo que madrugar




El Corte Inglés me parece muy romántico desde que la conozco. Es el único lugar al que acudir un viernes a las 21:40 a comprar limones y menta para hacer mojitos con ella.

El vendedor nos dejó probar las cuatro bicicletas que tenían de exposición. Nos dijo que podíamos pedalear por la planta siempre y cuando no nos fuéramos escaleras abajo. Lo dijo muy serio. Y así nos pasamos un buen rato, sorteando hamacas de jardín y barbacoas en la última planta a las cinco de la tarde.

Finalmente, compramos tres botes de tomate triturado, dos truchas, un paquete de jamón salado, dos zumos de limón y dos bicicletas plegables. No sé qué tipo de personaje seríamos en una novela.

He abierto los ojos, he oído llover, la he despertado. Ella no abre los ojos en seguida porque los tiene muy bonitos. Yo se los tengo que proteger con los míos, que hoy son oscuros y valientes.

Me ha dejado La mitad sombría de Flavia Company. Tiene algunas frases subrayadas y notas como "genial!", "fantástico!" "me encanta!", "bello". Algunos fragmentos están sólo subrayados. Intento analizar por qué los ha subrayado y sin querer me monto una historia que no tiene nada que ver con la de la novela. ¿Se puede conocer más a alguien por lo que subraya? Estoy un poco angustiada por la lectura. Mi madre siempre me decía en broma que llevar bolsas de plástico era de indigentes, y me estoy acordando mucho de esa frase. Ya no me parece tan en broma.

Alguien debería enseñarme a poner comas. A veces pongo puntos por no poner comas.

Un día bonito




No tengo una canción preferida. No tengo un libro preferido. No tengo una única película preferida. Jamás podré hacer un perfil en condiciones.

He llegado a la meta. A la que había imaginado, pero sólo imaginado. Mañana voy a celebrarme.

Después de tanto esfuerzo he salido a la terraza a fumarme un cigarrillo y a llorar mientras contemplaba los tejados. Me ha dado mucha pena despedirme de los alumnos, no puedo con el último día. He cruzado el patio con las gafas de sol puestas. No saben demasiado de reglas ortográficas, escriben como les suena y como les da la gana. No importa, te conmueven con cualquier garabato. Algunos no tienen ni 8 años.

Me emociona pensar que durante estos meses les he enseñado algunas cosas. A distinguir el pasado, el presente y el futuro. Que a las corcheas les gusta ir abrazadas y de dos en dos. A que no se olviden de las que se llevan cuando restan, que siempre te llevas algo aunque sea una resta.

Yo me llevo muchísimo.

cv

En el restaurante hay un camarero que nos conoce bien y nos saluda con un "¿Qué tal, chicas?". Estaba lleno. Había un montón de mesas con personas solas comiendo. Es un sitio bonito. Después del postre nos hemos ido corriendo porque queríamos hacer el amor y si tomábamos café no nos daba tiempo. No nos ha sobrado pero tampoco nos ha faltado. Si somos expertas en algo es en aprovechar los mediodías, pero eso no cuenta en el curriculum. Luego te vas al trabajo, o a la facultad, o adonde sea y aún estás desnuda. Te pasas la tarde medio vestida y recuperando el aliento.

Finalmente he decidido que no voy a comprar bombones.

Yo lo sé

Se ha puesto a llover. Es precioso ver llover sobre los árboles desde la clase. Me relaja.

Los niños toman aire repentinamente como si fueran a sumergirse en el agua cuando saben o quieren decir algo. Es siempre así.

Tengo una duda, ¿compro bombones?


Buscando excusas

Estaba triste pero me ha tocado las manos. Yo he colocado mal los dedos en el piano a propósito. Siempre deberían corregirnos así, acariciándonos.

Hoy me han ofrecido el trabajo con el que había soñado. He dicho que sí. Pero los sueños me dan miedo, sobre todo cuando dejan de ser un sueño. Tal vez me venga grande pero ya creceré, ya creceré, hasta enseñar los tobillos y medio brazo.

Hay dos montañas, en una nos besamos. Mi carta siempre acaba y empieza ahí.

En la casa de Momo





¿Esto está cerrado por vacaciones, no? bueno, pero como yo tengo la llave puedo entrar cuando me venga en gana. Además, a mí los enfados se me pasan pronto. Es una especie de defecto.

Me he bebido un vaso de leche para cenar. Y ahora estoy bebiéndome una cerveza. ¿Me sentará mal? Mi madre siempre dice : "a la leche nada eches".

Me vuelvo a mis vacaciones.


( de vacaciones)

Mi primera decisión del día es alejarme un tiempo o mucho tiempo. No es que no tenga ganas de seguir escribiendo. Me encantaría contar que ayer, a la hora que pasa el camión de la basura, alguien empezó a disparar una escopeta de perdigones. Nosotras estábamos frente al piano, muy concentradas, con las manos blancas y saltando de tecla en tecla como marionetas. El cristal se rompió y


Ganas de escribir tengo. Pero prefiero tomarme un descanso y olvidarme un poco del ambiente blog, que en ocasiones es sumamente morboso, cotilla, cínico y cabrón. Es que no me salía ninguna otra palabra culta para el final de la frase.

Se inician mis vacaciones!







Hasta que vuelva a verte el viernes




Empecé a escribir aquí en el 03. Y ahora estamos en mayo del 08. No he parado desde entonces. Y no es que vaya a parar. Es que no he parado.

Acabo de sacar la basura. Los contenedores aún no están llenos. Esta hora es de las que te cambian el corazón y vuelves de estreno a casa. Doy la vuelta a la manzana para alargar el momento, pero cuidado, no demasiado, un paseo corto que me deje a medias. Una isla desde fuera, a lo lejos, es un pellizco de tierra, un milagro.

Hoy la luna tiene forma de uña, el culo de un vaso con restos de leche.

Todo me recuerda a ti. ¿Se puede recordar a alguien con quién has estado hace menos de 48 horas? Me refiero a que si se puede recordar con menos de 48 horas de por medio. ¿O "recordar" queda demasiado grande?

Te recuerdo saliendo de tu casa, ayer mismo,
con unos vaqueros de pitillo azules y manga corta
minutos después comiendo una ensalada que llevaba tomate y olivas
abriendo el buzón de casa y cogiendo una carta de la Agencia Tributaria
dejando el bolso encima de la mesa y sacando una libreta
media hora después a mi lado, en la cama, tan guapa que da rabia,
contándome que tuviste un noséqué novio en Cou y que os besasteis en Italia
minutos después besándome a mí, a mí, a mí, con los ojos muy verdes.
Pasadas las cuatro subiste a un autobús.

Acaba de pasar el camión de la basura. Qué hora más buena.



La oración del novio



Hoy me he colgado en el cuello una piedra de la suerte que me regaló mi abuela. Ella reza mucho por mí. Para que todo me vaya bien, para que tenga salud. Para que encuentre un novio. Antes pensaba que por eso las chicas me dejaban, que tal vez mi abuela con la fuerza de sus oraciones y ese novio por venir, sin querer me estaba boicoteando. Conflicto de intereses. Pero ahora ya no lo creo.

A veces pienso que me encantaría poder llevarte a todos los sitios como un amuleto. Que fueras una persona de bolsillo para tocarte enseguida cuando siento una pizca de miedo, o acercarte al oído sobre la palma de mi mano para que me susurraras algo. En lugar de ti, en el bolsillo llevo un mensaje que me escribiste en un papel hace ya años. Leerlo y manosearlo me reconforta. Seguro que cuando lo escribiste no pensaste que al cabo del tiempo se convertiría en mi amuleto.

También sería fantástico tener un montón de hinchas a mi alrededor para que me cantaran el "You'll never walk alone" por la calle, como los seguidores de ese equipo de fútbol inglés que nunca dejan que sus héroes caminen solos. Me lo cantarían desde las azoteas de los edificios, en el parque escondidos detrás de los árboles, desde las ventanillas de los coches, desde los escaparates, desde las alcantarillas de la calle. "Paola, paola, paola, nunca andarás sola, oaaa, sigue andando, sigue andando..." El mundo, mi estadio. Siempre acompañada de los míos, siempre jugando en casa.






Quiero estar siempre de vacaciones y un poco pensativa


La toalla al hombro, el chap chap de las chanclas, las pizzas para llevar, el toldo naranja con flores, la cerveza en la barra de la cocina, el sol de tarde avanzando por el suelo mientras beso a sofía en la cama, el agua de mar en la cara, no me atreví a separar a un cagrejo hijo de su padre, la puerta del apartamento de eva llena de polvo amarillo y su padre que no volverá, los porticones marrones, no hay hielo en la nevera, los perros en la arena, la oscuridad de la carretera, los grillos, mi pinza de pelo, las gafas de bucear de mi prima, un collar que no recordaba dentro de un cajón, las palas de ping-pong, los peajes, el final del domingo, 23 e-mails sin leer, el amante menguante, la sombra que bebe vino sin mojarse los labios, fotografías.

Muchas cosas que no tengo ganas de enlazar.