I love taikonautas






"Tengo aquí una sensación maravillosa. La Tierra es muy bonita", le dijo uno de los astronautas chinos a su mujer por vídeo conferencia desde el espacio.

Qué bonito ser astronauta, o mejor aún, taikonauta, y salir en la TV vestido de astronauta, mientras todo el mundo aplaude y grita tu nombre.

Y que un montón de gente se desplace desde de sus casas,
sus hogares,
hasta el lugar del lanzamiento de la cápsula
para despedirse de ti
con dos besos en la mejilla
y un abrazo muy fuerte y ridículo
porque quiere ser tan grande
que se pierde en la intención.

¿Y si no vuelven a verte nunca más?


Los astronautas chinos sí han vuelto, y nada más salir de la cápsula los han sentado en unas sillas de cámping, debían estar cansados de dar vueltas en esa especie de escafandra gigante y espacial. Les han regalado ramos de flores como a Elvis en el concierto de Hawaii y luego se los han llevado levantando la silla a pulso (un gesto primitivo para contrarrestar tanta parafernalia futurista)
Han aterrizado en un desierto.

Creo que mañana daré una vuelta por la playa antes de comer.


poema sin comas para que comas





la Ap-7
dirección Girona
a la altura de la salida de Santa Perpètua
desprende un olor a cruasán
inesperado en una autopista


cruasán.

(Del fr. croissant, medialuna).

1. m. Bollo de hojaldre en forma de media luna.

Muy personal

Yo nací en un barrio de Barcelona, Sant Andreu. Muy cerca del campo de fútbol y el club de natación. Los domingos, mi padre me llevaba a ver jugar al Sant Andreu. A mí me gustaba porque podía comer pipas, pero los goles no los entendía.

Solíamos ir a un videoclub de la calle Onze de Setembre. Me gustaban las películas de Bruce Lee. Siempre había alguna nueva de Bruce Lee. Me encantaban sus patadas. Y las llaves.

En la misma calle había una juguetería. Allí me compraron un patinete con el que cruzaba el pasillo de casa, y un año después, un monopatín negro. También una bici BH azul a la que le puse muchos accesorios raros. Mi mejor hallazgo fue un paravientos de moto tirado junto al container. Se lo puse a la bici y sí, realmente paraba el viento.

Mi madre hacía caravana con el coche cada mañana para llevarme al colegio. Me entretenía ca(o)ntándome coplas de Concha Piquer que eran historias cortas. Yo la veía rubia y guapa. Mi madre viajaba y me traía regalos. Yo la iba a buscar al aeropuerto y a la estación de Sants. En cada viaje la perdía. Pero al cabo de una semana la volvía a recuperar. Mi padre me llevaba al cine cuando mi madre estaba fuera. Una vez, vimos 3 veces seguidas La Historia Interminable. Mi padre me enseñó a atarme los cordones de las bambas en un bar. Me acuerdo mucho de ese día cuando los niños me piden que les ate los cordones en el patio.

Los domingos me llevaban a la Barcelona de los guiris y de los que no han nacido en Barcelona: Las ramblas, paseo de gracia, el gótico, la catedral, las palomas de plaza catalunya, etc. Y a mí me parecía un viaje a una ciudad lejana a la que se llegaba cruzando la Meridiana y subiendo la Calle Aragón.



Nueva rutina



Por las mañanas escucho la radio para saber cómo está el tráfico en la Ronda Litoral. Me encanta cuando conectan con la chica del helicóptero que predice atascos desde el cielo.

Qué estampa más bonita la de la fábrica que echa humo blanquísimo. La fábrica anuncia que la ciudad está a punto. Es nuestro faro. "He pasado la noche en vela por vosotros. Luces de neón, alumbrad las autovías y las autopistas". Es la fábrica nodriza.

Los rayos de sol luchan y esquivan los enormes bloques de pisos. Los rayos de sol se estrellan en el capó de los coches que avanzan lentamente en caravana. Qué soledad metálica. Los conductores bostezando y pintándose los labios. Y en la radio, la chica del helicóptero anuncia circulación densa hasta la salida 28 con el murmullo de las hélices de fondo. Me encanta.

Luego pongo el cd y disfruto del momento con alguna canción.

(En el vídeo que he encontrado en Youtube -autor: teddyduchamp) suena de fondo una de mis canciones preferidas de Mishima, que son brutales con las letras. Siempre que los escucho pienso: es verdad, es verdad, es verdad. Todo lo que dicen es verdad.)

uuh!


He vuelto a encontrarme con el fantasma de las paredes.

Lo cierto es que ha recorrido un largo camino desde dónde estaba... Pensándolo en metros, un total de 5 paradas, un transbordo, y 5 paradas más. Pensándolo en muros, tal vez haya traspasado unos 100.

Pero ahí está, acompañándome cada día, como los buenos y los malos.




Empieza todo

Acabo de ver Cabeza de Perro, una película de Santi Amodeo de hace un par o tres de años. Me ha gustado mucho. Nos ha gustado mucho. Carol está guardándola en la caja y de paso se ha sentado en el suelo a repasar los dvd's que tiene.


Carol tiene muchas películas, sobre todo en blanco y negro. Y también en color. Ahora ha abierto una caja de dvd y le he preguntado, ¿qué peli es?, y me ha dicho que escriba, "tú escribe, quiero ver el inicio de una peli".


Desde aquí veo que es Las nieves del Kilimanjaro. Una peli con Gregory Peck y Susan Hayward. Y Ava Gardner. Basada en una novela Hemmingway. Es en technicolor. El Kilimanjaro es un monte cubierto de nieve. Cerca de la parte oeste se ve el esqueleto reseco de un leopardo, nadie ha podido explicarse qué es lo que buscaba un leopardo a esas alturas. Se ve una especie de campamento y gregory peck enfermo delirando. Míralos, dice. Se refiere a los buitres. Son unos pájaros repulsivos, pero saben lo que hacen, dice gregory peck. Carol está muy atenta porque sólo quiere ver el inicio, y si algo la despistara, todo esto sería absurdo porque los inicios duran poco, por eso está tan atenta. En la película también salen hipopótamos. Si los hipopótamos bebieran siete sorbos de agua, o si alguien les diera un susto pequeño, pero susto, dejarían de tener hipo y serían sólo Pótamos.


Fin de la noche.

Jamás había subido a un tiovivo -pasados los 6 años-, por eso hice una foto desde dentro. Es bonito subir a una noria, es como en las películas.





Nos ha adelantado un coche fúnebre lleno de flores y nos hemos santiguado. Inmediatamente ha sonado Crazy de Aerosmith en la radio y nos hemos vuelto a santiguar. A la vez. Pasión.

No hace demasiado me hice unas gafas nuevas en la óptica universitaria. Mientras esperaba les escribí un poema a las dependientas sonrientes y simpáticas. Es la bata blanca. (Qué lástima, no lo encuentro, podrías escanearlo) Apenas ha cambiado tu graduación, te ha subido un poco el astigmatismo, me dijeron, te ha subido sólo un poco, nada importante. Aquella tarde, por primera vez vi el final de la calle del videoclub. Hasta entonces no me había dado cuenta, pero el final lo veía borroso y la calle acababa antes para mí. Los semáforos, los pisos de las ventanas azules, el muro de la antigua fábrica. Un horizonte nítido y presente. Qué alucine de gafas nuevas.

Más o menos me pasa con otras cosas, que lo veo todo más claro. Y no es diferente a cómo lo había imaginado, es tal cual, pero me da seguridad. La sonoridad de "pómulo" es contundente porque es dónde reciben golpes los boxeadores. Por eso es tan dura. Nariz rota, pómulo abierto, labio partido.

Fin de semana y lunes Ikea. Has dejado un hueco en tu casa para mi piano. Un hueco a posta. El día que mi piano suba por el balcón. El día que mi piano suba valiente por tu balcón. El día que mi piano valiente se arriesgue, suba por tu balcón, ponga en peligro sus notas. El día que el piano valiente se arriesgue y se enfrente a su afinación. El día que el piano valiente desafíe y desafine. De ese día se hablará. Bla, bla, bla..

Tengo un perro negro que parece cobarde, pero yo le acaricio y le digo que es mi valiente. Necesita que crean en él, es bastante sencillo.

Estoy sola en casa. Nadie me espera para cenar. Nadie espera que me duche y baje a cenar. Me disperso.




Astral




Ayer, mientras esperaba que se pusiera en rojo un semáforo, vi a un chico que cruzaba sonriendo. No sé qué me pasó, pero hice algo parecido a un viaje austral o pitecus, no sabría decir exactamente, y me vi como un ser lejano a la especie humana. Aquél chico podía ser objeto de estudio. Por qué mueven el rabo los perros? Por qué sonríen los humanos de vez en cuando sin motivo aparente? Las moscas duermen? Hoy, en otro semáforo, una mujer cargaba plantas gigantes en un coche descapotable, era un jardín ambulante, una cosa súper extraña. Es el efecto de empezar a trabajar después de tres meses de vacaciones.

Yo en mi mundo feliz, ciertamente feliz, que doy un asco que te cagas también lo sé. Es lo que tiene llevar dos años y medio enamorada perdida de Carol Blenk -a la que creo que voy a dejar de llamar Sofía porque con tanto nombre me armo un lío-. Se produce el efecto "todo me resbala" y es astral.