Qui n'ha begut

Ayer me puse a tocar la guitarra para sacar los acordes de una canción de Mishima que se titula "Qui n'ha begut". Una canción con una letra que a mí me parece muy misteriosa. Habla de algo que te engancha y te transporta, pero cuando "no lo tienes" la vida se vuelve insoportable. A mí me gusta pensar que no habla de drogas ni de alcohol. Habla de otra cosa, seguro. La letra está aquí.

La grabé porque me hacía ilusión compartirla. Estoy al borde del gallo pero así es más natural.

Ahora sé que los coches que se descapotan sirven para ver estrellas con el asiento reclinado y contigo

He dormido en cinco camas distintas durante los dos últimos meses y aún queda una por probar. Esa es la razón que se me ocurre para justificar el insomnio que padezco, el sueño roto. Ésa y la de no sentirme cansada. Las preocupaciones que tengo ahora no son asfixiantes, son más bien de ir arrastrando los pies. Mi mamá siempre dice que como camarera no sería nada buena porque soy muy lenta.

Ayer me quedé tres horas viendo borroso por culpa del cloro de la piscina. Perdí mis gafas en la playa. Pero no en la última, en la penúltima.
Hoy me he comprado unas nuevas. Anti-vaho y transparentes para no modificar el color del agua.

Estos días me ha visitado un perfume -por casualidad- y he recorrido una geografía que odié con todas mis fuerzas. Ambas cosas no han provocado ningún efecto en mí. Sin darme cuenta he ido tapando los agujeros. Mis deudas.
Salvador Dalí quiso conservar la grieta que cruzaba la fachada del castillo que le regaló a Gala. La grieta probaba que aquel castillo había sufrido un cataclismo. Mandó reforzar las paredes por dentro para que la brecha no afectara a la estructura del edificio.

Fácil, ¿eh?

Nuevas tapas

Pues sí, otra vez he cambiado las tapas de la libreta y esta vez he dejado atrás el sistema de plantillas antiguo de Blogger. Lo malo es que ya no pueden verse los comentarios antiguos del blog alojados hasta ahora en Haloscan, no sé cómo implementarlos en este nuevo sistema.

Desde que he descubierto el programa ArtRage puedo hacer aquello que tanto soñé: dibujar. Hasta ahora era imposible porque se me da francamente mal, pero con este programa es muy fácil gracias a la opción de "calcar". Para la imagen de cabecera he calcado una foto que hice ayer en la playa. He utilizado varias técnicas y estilos. Estoy muy contenta, creo que he encontrado un filón.

El Hotel Melancoisla está en marcha gracias a vuestras colaboraciones. Quedan habitaciones libres.

Voy a hacer un resumen:


- Clara Monforte, directora temporal del hotel, conduce una vespa roja y parece estar muy impresionada por una de las huéspedes: La Srta Trueno. Además, se ha metido en un marrón por esconder el contenido de una carta dirigida a un huésped del hotel, el Sr. Kaplan.

- Otto Kaplan es un hombre misterioso que se esconde de un pasado no menos misterioso. No se despega de su PDA. Nadie sabe lo que realmente está anotando en ella. Se trata de un huésped algo quisquilloso.
- La Srta. Trueno, que está cañón, no tiene dinero para pagar el hotel y se ha vuelto ladrona. Lo que no sabemos es si ya lo era antes de llegar al Melancoisla. Ha coincidido en el hotel con un antiguo y secreto amor: Alicia Daus.

- Rebeca Molina es la ayudanta de la chef del hotel -la "chef resident" anda de viaje y no puede hacerse cargo de la cocina-. Con todos los fogones para ella solita, sus originales recetas están causando furor.

- Leo Villalba es aparentemente un simple mochilero que llegó al hotel por casualidad. Siempre esconde un as en la manga.

- Corso es un hombre sensible y educado que está conociendo a Greta, otra de las huéspedes del hotel. A su vez, Greta está intentando superar ser heterosexual. ¿Se enamorará de nuevo de otro hombre?

- La Srta. Salinas es una huésped singular. Proviene de una familia adinerada, pero no le va eso de ir de yate en yate y de mansión en mansión. Lo que realmente desea es vivir de su música.

- Uxía Mc. Garner es la encargada de mantenimiento del hotel y le escribe cartas (a mano!!) a una tal Alexandra.

- Martina Elter y Zoe Ibisku son dos camareras recién llegadas al hotel. Se están instalando. Qué monas.

- Y el último en llegar, aunque en realidad siempre estuvo ahí... es el Fantasma de la Costa Atormentada. Huye si puedes de su sombra en el corredor.

Voy de aquí para allá






Hace tres años, seis meses y algunos días, me desabroché un botón de la blusa sin que me vieras, luego volví a la mesa como si nada. Mi arma de seducción se basaba en aquella ecuación tan simple de las carretas. Tres años, seis meses y algunos días después, me dices que me vaya a vivir contigo. Yo digo que sí.

Yo digo que estos son los mejores veranos desde aquellos de los doce años. Porque algunas protagonistas de aquellos veranos ya tienen niños y todo empieza a cambiar. Ahora ya corretean otros por la playa. De niñas, nos llevábamos al perro, lo sosteníamos en los brazos y le dábamos pipas recién peladas por nosotras. Y le adornábamos el hocico con pulseras que también hacíamos nosotras. Y le cantábamos canciones hechas por nosotras.

Cuando hoy me he despedido de "I", hasta la semana que viene, y le he preguntado si ya dormía el niño y ha puesto cara de que no, de que éste no se duerme nunca, ella me ha lanzado un beso con la mano desde la ventana. Ha sido un gesto calcado al de aquellos veranos de los doce años. Con cachorros hambrientos de pipas, pero sin bebés que alimentar.

Nos falta la lavadora.

Yo nunca me he ido a vivir con nadie así, por amor. Nuestras llaves abrirán la misma puerta y esas cosas.

El piano lo traeré dentro de un año, será más práctico.

Por cierto, el Hotel Melancoisla ya está funcionando, pronto no quedarán habitaciones.

Un nuevo blog y un programa de radio aplazado

Esta noche he intentado grabar mi programa de radio pero ha sido un desastre. Eso sí, ha sucedido algo bonito, mientras lo intentaba ha pasado el camión de la basura y se ha grabado el ruido del motor y el tintineo de las botellas cayendo dentro del container. He pensado que justamente ése era el espíritu del programa, el momento del camión de la basura pasando cuando estás en el balcón sentada en una silla disfrutando de la noche, o en la cama intentando dormir.

Estos días también he desarrollado una idea que tuve el verano pasado, pero que por falta de tiempo y pereza no llevé a cabo. Se trata de un nuevo blog llamado Hotel Melancoisla. La idea es que sea un blog comunitario en el que pueda participar más gente, y crear una especie de narración online entre todas y todos los que quieran participar. De momento, sólo tenemos a dos personajes escritos por dos personas diferentes. Un personaje es Clara Monforte, la directora del hotel, y el otro, la Srta. Trueno, una huésped muy especial.

Os animo a participar, podéis visitar la Bolsa de Trabajo del hotel o sencillamente reservar una habitación y pasar una temporada.