oculi sunt in amore duces






oculi sunt in amore duces
«En el amor, los ojos son los guías».
Propercio





SONETO VIII

De aquella vista pura y excelente
salen espirtus vivos y encendidos,
y siendo por mis ojos recebidos,
me pasan hasta donde el mal se siente.
Encuéntranse al camino fácilmente
con los míos, que de tal calor movidos
salen fuera de mí, como perdidos,
llamados de aquel bien que está presente.
Ausente, en la memoria la imagino;
mis espirtus, pensando que la veían,
se mueven y se encienden sin medida;
mas no hallando fácil el camino,
que los suyos entrando derretían,
revientan por salir do no hay salida.

(Garcilaso de la Vega)





iMac nuevo, canciones imposibles y las chicas de un pueblo


Hace una semana y un día que tengo mi nuevo iMac de 21 pulgadas y media en casa. El vídeo del que estaba disfrutando al hacer la foto es un directo de Najwa Nimri colgado en YouTube. La verdad es que no sé qué tiene, me gusta una barbaridad. Una vez, una amiga me contó que Najwa había ido a comprar a su tienda. En un primer momento no la reconoció, pero como le sonaba su cara creyó que se trataba de alguna chica de su pueblo. Pensé que quería ir a conocer ese pueblo lleno de chicas najwa.

No sabía si empezar a leer el libro que me regalaron el día de Sant Jordi o si tocar la guitarra y hacer una canción. Descarto totalmente salir a pasear porque ya me paseo bastante entre semana.

Ayer estuve con la guitarra hasta tarde. Carol se fue a la cama, pero yo me quedé tocando flojo. Me dio por recuperar una canción que dejé sin acabar cuando tenía 20 años. Pero me di cuenta de que ahora tampoco soy capaz de terminarla. ¿Será un tema imposible? Dentro de once años volveré a intentarlo. La empecé cuando vivía encima -no debajo- de un puente rojo y de hierro. Los pasos en los tablones de madera y el reflejo de la luz de las ventanas en el agua significaban mucho para mí. Estaba muy flipada por la asignatura de historia del arte del siglo XIX y todo lo veía sublime. La profesora tenía un piso en Roma y se iba a pasar los fines de semana allí. Yo la veía bastante mayor, pero no sabría decir una edad aproximada, me equivocaría seguro. En la uni me parecían muy maduras las tías de treinta, así que con eso lo digo todo.

El caso es que estaba leyendo la dedicatoria que me hizo mi novia en el libro de Sant Jordi y me parece muy bonita y adecuada: Para que la lectura y los buenos libros siempre nos acompañen y nos arropen cuando más lo necesitemos. En cambio, la mía es bastante cursi. Algo así como “para mi aire” y otra frase aún peor que no voy a difundir.


Sant Jordi: 3 libros, una revista y un evento


Esta tarde ya me han regalado el libro de Sant Jordi. Nosotras somos así, no tenemos espera, ya lo hemos estado celebrando con cerveza y sexo.

El afortunado ha sido Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Oliver Everett. Tengo muchísimas ganas de leerlo. Me encanta la tapa dura y la ilustración de la portada. Escuché una noche un fragmento en un programa de Radio3 y me pareció que podía ser un libro para disfrutar. Que conste que ha sido un acierto y no un encargo. Por cierto, soy fan de la editorial Blackie Books y de la dedicatoria que le hacen a la perrita: Blackie era una perrita que lo hacía casi todo sin querer. Ésa era su manera secreta de querer mucho.

Yo he regalado Aire Nuestro, de Manuel Vilas. Espero que le guste. Yo no lo he leído, pero sigo el blog del autor y he leído algunas críticas que me han gustado. Tiene buena pinta.




Y ahora... EL EVENTO:

Si tenéis un rato, mañana os podéis pasar por la Rambla del Raval y así os lleváis a casa sin pagar ni un euro el número 25 de IGUAZÚ. REVISTA ARTESANAL DE LITERATURA Y CULTURA
(En este número sale un poema mío, jaja)






Fecha:
Viernes, 23 de abril de 2010
Hora:
14:00 - 20:30
Lugar:
Rambla del Raval, paradeta n.26 - Altres Paraules
Descripción
Por primera vez Iguazú tiene una paradeta en Sant Jordi, en Barcelona. Se trata de la parada n.26 de la Rambla del Raval, que bajo el nombre "Altres Paraules" aglutina autores y proyectos alternativos.

Si estás cansado de ver los mismos libros en Pg de Gracia y alrededores, pásate a hacernos una visita. Podrás llevarte gratis el número 25 de Iguazú, que es una antología especial que recoge los mejores momentos de Iguazú entre los números 1 y 20 (entre ellos un encuentro con Mario Benedetti y una entrevista con Isabel Allende).

Además, si compras alguno de los libros de la parada (que están todos muy muy bien) te llevarás de regalo un Iguazú n.24, con el precioso dossier central de Poesía Visual.


Y si aún no sabéis qué libro regalar, os recomiendo L'illa de l'última veritat, la última novela de Flavia Company que estará firmando en varios sitios. Podéis consultarlo en su blog.



Y me voy a dormir ya, que con tanta foto me han dado las doce y ya se sabe... los colmillos empiezan a molestarme.

No te preparo la cena, pero te hago vídeos de regalo...

... y hoy
 las dos cosas.
Me lo estoy currando.

Mediodía en Barcelona.
Escuchando a Mishima en el coche con el mar delante.




También se puede ver más grande en YouTube.

Me hubiera gustado aprender a tocar la trompeta

Suena Chet Baker de fondo y me recuerda a ti, que estás muy cerca. Pero si te recuerdo es que estás lejos. Hoy ha sido un día bonito. He dormido cuatro horas pero me sentía con mucha energía. Estuve  hasta tarde acabando un ejercicio que tenía que entregar esta mañana. Lo había escrito por la tarde, pero por la noche ya no me gustaba y lo tuve que cambiar todo o me moría. Me gusta que el lunes llegue muy tarde.

Por la mañana he salido a tomar café con un compañero de trabajo y amigo. Nos hemos sentado en una terraza. Después de hablar un rato me ha dicho: ¿cómo puedes parecerte tanto a mí? 

A la una he cargado con mi guitarra porque no me apetecía estar sola. He empezado a hacer una canción que se titula "Abans" (antes). He ido en busca del último disco de Mishima, “Ordre i Aventura”. 

Me he comprado una ensalada para llevar y he aparcado frente a la playa. He puesto el cd y me ha dejado hipnotizada. Las letras, las guitarras, la batería, la voz. No puedo decir nada más, ha sido una ensalada inolvidable.

Ahora estoy de capa caída,  será el cansancio o todo lo demás que es invisible.

Después de tres años de Mac: Bye bye, baby, bye bye

 
  Hoy he vendido mi precioso iMac blanco. La persona que me lo ha comprado me ha preguntado cuantos años hacía que lo tenía y lo he consultado en el blog porque no me acordaba. Es curioso, pero últimamente me tengo que buscar en el google para acordarme de algunas cosas de mi vida. He puesto "paola vaggio mac" y me ha salido todo. No creía que hiciera tanto tiempo, ¡tres años! Cuando llegó a casa lo escribí (26-04-2007) y ahora que se va también quiero que quede registrado. 

Se va porque le rompí la pantalla por accidente. Cuando está apagada apenas se notan los daños, pero una vez encendida es cuando te das cuenta de que no pudo evitar romperse. Se ha roto y ha sido por mi culpa. Los seres humanos también nos rompemos pero apagados no se nos nota. La ventaja es que tenemos un software buenísimo de auto-reparación. Yo le vendo mi iMac a un desconocido que dice que lo va a arreglar, así que puede que aún le quede mucha vida por delante. Otra persona le llenará la memoria de archivos.

Hoy mucha pena, pero la semana que viene ya voy a estar con otro nuevo. Como dice Carol, menuda elementa estoy hecha.

El título del post está sacado de una canción de Janis Joplin que nos gustaba mucho cuando íbamos al instituto. Nos hacía mucha gracia el juego de palabras... además, estábamos muy flipadas descubriendo la música de los años 70's (doors, joplin, hendrix, led zeppelin). Pero no éramos hippies, éramos grunge, que quede bien clarito.

Doce meses metida en un coche


La semana pasada decidí que iba a levantarme quince minutos antes para no hacer caravana por las mañanas. ¿Es durante ese cuarto de hora cuando se resuelven los sueños? No importa, voy a sacrificar los finales, no tengo tiempo para los desenlaces. Ese cuarto de hora es el milagro que estaba buscando.
Ayer sumé todos los minutos que he pasado en el coche desde que tenía seis años. Resultado:  doce meses, un año entero. ¿Te imaginas conducir un año entero sin parar? Bueno, no hace falta que te esfuerces en imaginar algo tan absurdo.
Durante mi viaje de doce meses seguidos en coche no siempre he conducido yo, claro. En la primera etapa del viaje lo hacía mi madre, que me llevaba al cole. Ahora me llevo yo.

chispear, Agbar, chico, chica, paella amarilla




He salido del trabajo y en la calle olía a mar. Chispeaba. Un chico hacía una entrevista para una televisión de la ciudad y nadie quería responder nada. La Torre Agbar es lo que era antes el Tibidabo para mí: la veo siempre, a un lado o a otro. Muy cerca, una chica lloraba por la calle. Me pregunté si la conocía de algo o si sabía el motivo. Ver llorar es como llorar. Los jueves, paella amarilla, ¿por qué? Llevaba unos días acumulando fichas de dominó en fila, pasó algo inesperado y empezaron a caer en cadena.

Por fin se nos ha desbloqueado Enter Sandman en el Rock Band.







Post it en Venecia

Marzo'10: Puente de Rialto - Escena japo.

En Venecia también dejé algún post-it en la calle. Acabo de colgarlos en mi galería de notas.

El que más me gustó fue el del Puente de Rialto porque cuenta una pequeña historia real. Me quedé un rato allí para ver si alguien lo veía. Algunas personas se acercaban. Les hice fotos porque me parecía curioso ver cómo leían lo que yo había escrito sin que ellos lo supieran.

El texto del post it habla de una pareja de japoneses. La noche de antes había aumentado el nivel del agua (acqua alta). Vimos como un japonés subía a su chica "a caballito" y cruzaba con ella una de las callejuelas inundadas. Sus zancadas en el agua sonaban como cuando te metes en el mar: Chof, chof, chof, chof, chof. Me gustaron mucho las sirenas que sonaban para avisar del acqua alta. Inquietantes.

Un chico curioso


Señoras (y señores) que encuentran un post it por las calles de Venecia y se paran a leerlo. 
Señoras (y señores) que encuentran un post-it por la calle en Venecia




Dejé dos notas más en Venecia, una de ellas en otro puente. Me había perdido por un laberinto de calles.


Marzo'10: Laberintos en Venecia


Y el último que dejé fue dentro del hotel. Lo metí en un sobre y lo puse en el escritorio. Cuenta que una chica vestida con uniforme militar y con un montón de medallas andaba con paso decidido por una calle. Un rayo de sol parecía que partía el canal en dos.


30/3/10: Rayo partienco el canal + chica



Venecia (I) - La luz




Ya estamos de vuelta. No sé si podré superar haberme metido, nada más volver de Venecia, en un supermercado lleno de padres con hijos. Por los críos no pasa nada, me gustan, pero los padres son lo peor. De la belleza al horror en menos de 8 horas. Pero es lo que tiene la vida, que se vacía la nevera y hay que llenarla otra vez.

He podido tomar el sol de Venecia, contemplar la luz que desprende en un día nublado y vivir una tormenta nocturna con la lluvia cayendo sobre los canales. Es bellísima de todas las maneras. Ahora entiendo a Giorgione, Bellini, Tiziano y a toda la escuela veneciana, su luz es arrolladora. Pero la verdad es que nosotros no las vemos igual porque llevamos gafas de sol.



Esta foto la hice la primera tarde desde la ventana de la habitación del hotel. Estuve un rato asomada observando a una señora mayor que arreglaba las plantas en bata. Los tallos secos los tiraba al canal cuando no pasaba ninguna góndola. Pensé que debía ser algo cotidiano para ella. En cambio, para mí era extraordinario.

También cerré los ojos y dejé que el sol me iluminara la cara. Me gustan los rayos que se cuelan a veces en las habitaciones y se posan, por ejemplo, en la cama. Creo que son especiales, son escogidos. Además, tengo una teoría: si tomas el sol de una ciudad desde la ventana y sientes las calles, la brisa, la gente... quiere decir que ya no vas a poder olvidarla jamás. Es como una prueba de amor. Esto no me lo acabo de inventar ahora, es una teoría, en serio, una teoría que tengo desde hace tiempo.

Hoy ya no escribo más, tengo muchas sensaciones acumuladas y me cuesta escoger.

Para acabar, una foto del paseo que hicimos en góndola nosotras dos solitas con el gondolero. Parece que está a punto de llover, ¿verdad?




Pues no, una hora más tarde estábamos disfrutando de un Spritz riquísimo al sol, a la hora del aperitivo.