experiecia o miedo

Estoy condicionando una decisión -por el momento- por situaciones vividas anteriormente, o eso creo. No sé si a eso se le llama experiencia o miedo. ¿Alguien lo sabe?

Me encantaría poder quitar capas y ver el fondo, ver la verdad de todo, pero no sé cómo hacerlo. ¿Cómo se distingue la verdad de todo lo demás?


Perspectiva, certezas y en clase




Perspectiva

Ayer hice una clase con los mayores y leímos que Cristobal Colón murió pensando que América era Asia. Me dio un poco la risa por dentro. Tanto rollo para morirte sin saberlo. Sin duda, Colón necesitaba Google Maps, necesitaba perspectiva, poder acercarse y alejarse, verlo todo entero y no a pedazos. Todos necesitamos algo de distancia en nuestras vidas para comprenderlas. ¿Cómo se aleja uno para verse mejor?

Certezas

Toda mi vida siendo morena pelo largo en el quién es quién, y hace un mes y medio cambié a ser morena pelo corto. Gracias a ello me he dado cuenta de que el pelo crece muchísimo. Cuando lo llevas largo no es tan evidente. Te cortas las puntas y como mucho te cambias el flequillo, pero no notas que crezca tanto cada día. Hoy alguien me ha pedido que le dijera algún hecho que fuera cierto, algo a lo que aferrarse, y le he dicho que ese hecho era que el pelo crecía, indica que todo evoluciona.

En clase


Gene Kelly - Singing In The Rain (1952) from Kasio on Vimeo.


Ayer noche llovió y esta mañana estaba todo mojado. En la clase de música, con los niños de primero, les he puesto en el proyector a Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia (les gusta mucho cuando les pongo fragmentos de pelis) y luego han estado imitando el baile en el patio porque no podían usar la pelota al estar todo mojado. Es mejor cuando no juegan a fútbol, usan más la imaginación.




En segundo (7 años) hemos escuchado una canción de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, Moonlight in Vermont, tenían que ordenar por orden de aparición el piano, la trompeta, la voz masculina y la voz femenina. Un niño ha levantado la mano y ha dicho: esta música es para darle besos a las niñas. Las niñas se han reído, jijiji, timidamente. Vaya tela con los niños. Yo les he dicho que era música jazz. Se han hecho los interesantes diciendo.... ah! sí, es verdad, jazz. Les ha gustado mucho la canción porque me han pedido que la pusiera cuatro veces seguidas mientras hacían los ejercicios de lenguaje musical en el cuaderno. Ha sido un momento bonito, de mirar por la ventana mientras trabajaban tranquilos.

















hámster perro




Tengo un hámster desde hace dos o tres semanas. Tiene una pelota de plástico transparente  en la que corre dentro; la bola da vueltas y avanza. Él me sigue por el pasillo con la bola, como si fuera un hámster perro; le oigo rodar por ahí mientras friego los platos. Hoy se ha acercado con la bola hasta la luz del sol. Era la primera vez que le daba un rayo de sol directamente. Es una miniatura. La corrriente de aire hacía volar las cortinas. Ambos acontecimientos han sucedido al mismo tiempo. Me ha parecido un momento especial. Quiero mucho a Pinky ya. Tiene que comer un poquito de fruta cada día. Hoy le he puesto mango. Nació en el desierto. Creo que debería haberle puesto Conde Almasy. Le he hecho un vídeo coñazo, como a los hijos.

Estoy un poco bloqueada con lo de las cartas, pero las escribiré en cuanto me inspire. Sólo he podido mandar una.

He tenido un sueño de amor esta noche. Pasaban cosas normales. Me he despertado con resaca y dolor de cabeza. Los sueños en los que pasan cosas normales son, en realidad, como si vivieras en otro sitio por las noches. Me pregunto si en mi vida del sueño también recuerdo lo que hago en esta otra vida. Me refiero a que, ¿allí sueño con un hámster que corre dentro de una bola amarilla por el pasillo?

Estoy muy positiva, ¿me he dado un golpe en la cabeza o qué? Incluso empiezo a pensar en lo de que lo siguiente será extraordinario y todos esos rollos míos.


¡Gracias por encargarme cartas de amor!

Muchas gracias. Me estáis encargando cartas de amor y estoy muy emocionada por ello. Me siento amando a  personas maravillosas –desconocidas para mí– a través de los pequeños detalles que me contáis, son fascinantes. El amor parece algo muy personal, pero para todos es la misma locura. Me encanta saber que estáis enamorados y enamoradas, o que lo estuvisteis y todavía lo recordáis, y necesitáis una carta. Estoy muy muy emocionada y ya estoy escribiéndolas. He acabado una de las cartas y es fantástico, me siento realmente implicada. Sigo abierta a más peticiones. Podéis leer de qué va todo esto en mi post de ayer.


Ya he visto HER!






Ya he visto HER, de Spike Jonze (que es el ex de Sofia Coppola, cotilleo). No he hecho nada ilegal para verla, lo juro; el viernes subí a un avión, vi la peli en un cine y ya he vuelto. En España se estrena a finales de febrero, creo. Lo cierto es que me sentí muy próxima a la historia, muy cercana a Theodore, el personaje de Joaquin Phoenix. Sus emociones, sus pensamientos, su modo de mirar por la ventana. Muy de mi rollo. Dije lo mismo cuando vi La vida de Adele -supongo que por los ratos con los alumnos en clase- así que tampoco hay que hacerme mucho caso, soy impresionable. Me encantaría tener el trabajo de Theodore, escribir cartas de amor para otros. Creo que sería muy buena en eso, sería feliz haciéndolo, ¿alguien puede contratarme?  En un momento de la película, Theodore dice algo así como que cree que todo lo que le queda por sentir va a ser una especie de versión o copia reducida de lo que ya ha sentido. Es exactamente lo que yo pienso a veces. Igualito, oiga. Supongo que es un pensamiento común cuando crees que has sentido ya de un modo increíble. Es una especie de decepción anticipada, aunque sea ridículo y absurdo pensarlo porque sí soy capaz de sorprenderme por algunas cosas cada día. Así que es falso, es sólo un pensamiento. Mi conclusión tras ver HER es que los sentimientos siempre son reales, vengan de dónde vengan y vayan adonde vayan.

Esta semana me apetece mucho escribir una carta de amor. Si alquien quiere que escriba una en especial, que me mande un mail a paolavaggio@gmail.com y me cuente los detalles. A quién va dirigida, qué historia hay detrás, o algún detalle significativo, qué le gustaría expresar con la carta, etc. Tampoco demasiado, porque así no tengo tantas limitaciones. Me gustaría mucho hacerlo, meterme en la piel de alguien que desea escribir una carta de amor. Lo necesito. Espero que alguien se anime a encargarme una carta de amor.

***

Mis dramas variados -como esas bolsas de pipas mezcladas con otros frutos secos-  han superado la fecha de caducidad de 6 meses. El yogur está pasadísimo ya. Según los especialistas es una fecha límite o algo así. Pero algunos días siento que todavía no estoy al 100%.

No entiendo por qué me cuesta tanto pasar página. Aunque suene un poco absurdo, he hallado una posible causa en mi infancia:

Me costó una barbaridad aprender a leer. Me conmueve un poco pensar que debí estar en el pelotón de los torpes durante las reuniones de claustro. Pero sólo durante los años de preescolar, luego ya me espavilé... Recuerdo a mi padre, muy muy cabreado, perdiendo la paciencia conmigo y repitiéndome una y otra vez: la M con la A, MA. Él lo iba escribiendo en un folio y usaba distintos colores para cada letra. Más tarde, cuando volvía a preguntarme, yo siempre decía MU, o MO, o ME, o MI, ¡pero nunca MA! Por eso siempre estaba en la misma página en clase, mientras algunos de mis compañeros avanzaban y pasaban la página del libro de lectura, yo seguía en la de la M. De ahí que me cueste pasar página. Expresión que odio porque es como si ya no importara la página; coño, esta página por la que tanto he sudado ya no importa?! Pero me encantaría creer en el futuro y en las cosas nuevas que vendrán. Esta es una buena noticia. Empiezo a ser consciente de que no puedo perder más energía intentando comprender lo pasado.

Cuatro lugares

He logrado tomar fotografías de los lugares por los que me muevo cada día.

bosque insignificante

La primera fotografía es la más controvertida, no todo el mundo logra verla. Es la del  bosque insignificante. Quién no la ve ignora el lugar y lo que hay en él, o puede que no lo identifique, eso es todo. Que cada uno saque sus propias conclusiones sobre el hecho de poder ver o no ver la imagen. En el bosque, las ramas de los árboles no dejan pasar la luz y hay mucha humedad. La temperatura no es agradable. A pesar de ser en sí mismo salvaje, es un lugar en el que no existe la esperanza. Tampoco existe el amor ni la confianza ni la justicia. En el bosque insignificante todo fue alguna vez. 


ciudad dual

La segunda fotografía es de la ciudad dual. Hay tiendas, restaurantes, bares, calles, naves industriales, edificios, recuerdos, ambulancias, supermercados, cines, autobuses, metro, bicicletas, playa, gente, coches, aparcamientos subterráneos y al aire libre, parques, niños, algunos amigos. En la ciudad hay movimiento y un corazón que bombea. Hay pasos y ascensores, muchas caras, esquinas sucias y avenidas. Basura. Personas que buscan en ella. Callejones y barandillas. Conocidos. Conversaciones. Bibliotecas. Un aeropuerto que es una salida y una entrada. Existen en ella muchos pensamientos. Su energía es dual, puede llenarte o vaciarte.

 


casa sin ancla

La tercera fotografía es la de la casa sin ancla. En la casa hay silencio y hay música. Hay películas, series, libros, guitarras y sofá. Hay cama, plantas, calefacción y sillas. Luz natural y artificial. Jamás se desborda. Existe una puerta que se abre y se cierra. Hay café, leche, macarrones, tomate. Cazuelas. Sartenes. Ropa. Una cama. Invitados. Llamadas de teléfono. Un contestador con una luz roja que parpadea. Como no está anclada, se mueve entre la alegría y la tristeza.


lugar isla
En la cuarta fotografía es la del lugar isla. Allí hay calma y paz. No hay deseos. Únicamente necesitas una nada: nadar. Las ventanas no dan a ninguna otra ventana. Es amor.




Vida en pretérito perfecto compuesto del indicativo

He parado el despertador tres veces.

He salido a la calle y había llovido.
He bailado una danza de los "indios" con los de P5.
Un niño ha perdido un zapato  mientras bailábamos y ha seguido.

Me ha hecho reír y le he dado un beso.
Con los de sexto hemos corregido los deberes en la pizarra. 

He tomado café con una compañera y hemos hablado de mi hámster.
Me he cortado en el dedo haciendo la comida.

Me lo he chupado y me he puesto agua y una tirita.
He visto el cuarto capítulo de la segunda temporada de Breaking Bad mientras comía.
Me he fumado un cigarrillo y no he podido liarlo bien por la tirita.
He vuelto al trabajo y he pasado por una barandilla y en un barrote había un nombre escrito.
A los de tercero les he puesto ejercicios de ritmos en la pizarra y dictado.

Me han preguntado qué me había pasado en el dedo y si me había pintado los labios.
He reñido a un niño porque ha insultado a una compañera, las palabras feas nos dejan sin amigos. 

Me he metido en el baño y me he mirado en el espejo.  He hecho la última clase.
He vuelto a casa en bici.
He merendado pan con jamón.
He doblado ropa. 

Se me ha hecho tarde y no he podido ir a la clase del gimnasio.

No he visto a mi profesora.

Me he estirado en el sofá.

He visto anochecer.

He revivido un momento bonito en mi mente.

He recordado unas palabras de ese momento y las he dicho en voz alta.

Me he dormido diez minutos.
  
He corregido 10 exámenes.

Me he dado un automasaje en la cabeza.
Me he duchado con agua muy caliente.

He llorado un poco con el albornoz puesto.

Me ha caído una lágrima en el pie.

He movido los dedos.
Me he secado el pelo y me ha crecido mucho ya.

He puesto una canción de bailar. 

He bailado descalza en el comedor.

He pasado el aspirador.

Me ha llamado mi madre.

Me ha llamado PF 15 minutos desde sus 12 de la mañana en California.

Le he enseñado mi corte en el dedo.

Me ha enseñado como se decía tirita en inglés, bandaid o algo así.

Me ha hecho reír.

He cenado una ensalada.

Me he mandado mensajes con AE sobre la película wong kar wei que no he visto.

He tratado de recordar un pumse de taekwondo.

Me he puesto una copa de vino.

Escribo un post.

Novedades en el vecindario



Mi nueva vecina es una nube de color fuego claro. Es bonita. Se ha mudado esta tarde. He visto cómo miraba por la ventana.

Han abierto una panadería en mi calle. Me ha hecho ilusión comprar el pan allí por primera vez. Pan nuevo. Puede que alguna mañana baje a buscar un croissant para desayunar. Eso está bien, no?




Un pastel de cumpleaños tras la lluvia

El domingo por la mañana fui a buscar un pastel de cumpleaños hecho con hojaldre y nata, mi preferido. Cuando ya volvía  a casa, un niño pasó por mi lado e hizo sonar el timbre de su bicicleta. Me paré, era un alumno. "Hola, Paola, llevo todo el fin de semana practicando con la flauta." Muy bien, le dije, "¿Y te salen todas las notas?" Casi todas, contestó. Y se alejó diciéndome adiós con la mano. Hacía sol, las calles estaban mojadas porque había llovido toda la noche. Me sentí dentro de un cómic. En una de las viñetas salía yo llevando un pastel de cumpleaños pendiente de un cordel.

Día 6

 Al llegar a casa, después de un largo día de Reyes en familia, he retirado la cortina y me he puesto a observar a través del vidrio del balcón. Me ha sorprendido ver tanta vida en el edificio de la otra acera, en el número 89. En muchas de las ventanas hay luz. Dentro hay personas haciendo cosas de personas, como una hormiga haría cosas de hormigas en un hormiguero. Puedo ver lo que pasa dentro, cómo caban los túneles. Desde mi escritorio también tengo una buena panorámica. Sólo tengo que girar la cabeza hacia la izquierda. Una mujer está sentada en un sofá rojo y tiene la cara iluminada por el televisor. Ráfagas de luz. En otra, dos hombres y una mujer hablan alrededor de una mesa con una botella de vino y otra de agua. Ahora se acaba de encender la luz de otra habitación. Sólo veo una lámpara amarilla de techo y una estantería de libros. En el tercero, alguien me mira a mí y tal vez me describa en su blog.


Día 4.

A veces me siento como la única persona en Barcelona que desayuna a las 15:00 una sopa de aceitunas rellenas y berberechos en vinagre al sol con un altavoz bluetooth al lado de una maceta y un vaso de coca-cola. Y queso (pero no me lo he comido). ¿Es posible? Seguro que hay alguien más en Barna haciendo eso. Pero no me importa si no, es mi momento feliz. He estado pensando en la felicidad, que es mi tema estrella desde hace ya tiempo, y creo que he dado con una definición que sirve para mí: la felicidad es no desear estar en ningún otro lugar ni con otra soledad o compañía, que la que tienes en ese momento. Cuando no me siento así me pregunto ¿por qué? y empiezo a desmantelar motivos. En ocasiones te das cuenta de que las razones son bastante pueriles. Me ha pasado algo al ver este vídeo y es que he pensado, ay, qué lugar más luminoso, si yo estuviera ahí sería inmensamente feliz. Y resulta que es Barcelona. Zasca.
He decidido hacer una sección de este blog donde voy a acumular todas las películas que vea, los libros y las canciones que me vaya encontrando y que, evidentemente, me gusten. También es posible que abandone el proyecto dentro de un par de días por falta de interés por mi parte.

Día 3.


Ayer fui a la biblioteca, que es un lugar con personas  interesantes que leen y escriben, y que de vez en cuando alzan la vista y se quedan pensativas. Si tuviera una barra de bar y música sería ideal. Por decir algo.

Estuve leyendo hasta las tantas Una forma de vida, de Amélia Nothomb:
"Deseo existir para usted. ¿Es pretencioso? No lo sé. Si lo es, lo siento. Es lo más auténtico que puedo decirle: deseo existir para usted."
"Si existo para usted, es como si tuviera una vida en otra parte: la que tengo en su pensamiento."
Pensé que era como desear una cama recién hecha en algún lugar de la vida de alguien. Ésta es una "debilidad" de los seres humanos. El intercambio de camas existenciales sólo es interesante si ambos ofrecen una cama, no se vale plegatín, con las sábanas limpias y olor a suavizante. Lo mejor es procurar tener una cama propia lo más confortable posible, si es necesario con el mismísimo Mimosín y su ramo de flores entre esas manitas de oso tonto y cursi, para volver a ella y, sobre todo, no olvidarte de ir renovándola. Consejos vendo y para mí no tengo. Pero es bueno ser consciente de nuestras carencias, fumar a gusto sabiendo que es malo. Como último as en la manga  puedes intentar cambiar y crear nuevos hábitos. Pero vamos, esto último sólo a punta de pistola. Es broma. Hay que ser positivos y pensar siempre que se pueda, y se esté en condiciones, en lo mejor.




Día 2.

Ayer estuve toda la tarde aprendiendo a tocar con la guitarra dos canciones de Anna Calvi: Eliza y Sing to me. Estuve cantándolas en mi habitación del tocadiscos y los libros.  Me gusta tanto que a veces la contemplo desde fuera como si fuera un lugar sagrado. Estar dentro me recuerda a mi adolescencia, cuando descubría El Guardián entre el centeno de Salinger y On the Road de Jack Kerouac. Este último no lo entendía pero me flipaba. Con mi vecina Sonia siempre queríamos hacer viajes largos en coche escuchando a los Doors. Era nuestro sueño. Lo quisimos con mucha fuerza. Pero luego, cuando tuvimos el carnet de conducir, ella sólo lo usaba para ir a discotecas en polígonos.

Hoy ha sido primavera en Barcelona. Un día muy caluroso y muy bonito. Para ir en bici y meterse un hostia por empanada de la vida. No ha sido el caso, pero todo llegará.

Día 1.


Ayer subí al terrado a tender las sábanas. Mis vecinos –que no son ni gitanos ni errantes, pero tocan la guitarra, el ukelele, el violín, el acordeón, la flauta y el piano– nunca suben.  

En el terrado hay una caseta de cemento con una puerta de madera que está rota, dentro hay una vieja bicicleta abandonada y cajas. También hay macetas olvidadas. Y un cubo de hojalata con cañas dentro. Y depósitos de agua antiguos.

El terrado es un lugar secreto. Está lleno de esperanza. Todas las cosas que hay allí están haciendo planes. La bicicleta quiere volver a pasear. Las plantas quieren volver a dar flores. Las cañas quieren descubrir, de una vez por todas, para qué sirven. Me gusta mucho ese rollo.






Día 0.


Me ha dicho mi padre geek por teléfono:

-¿Y por qué no empiezas otra vez? Año nuevo, casa nueva, pelo nuevo. Si es que lo tienes todo de cara.

Me he convencido y me he puesto a hacer unos dibujillos. Un garabato por aquí otro por allí.

Al final me he comido las uvas en compañía por Facetime. Knock knock. Hawaii you. Hacía sol.

Qué complicado es quedarse sola en estos tiempos.