Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2016

Cuento de fin de año

He recordado cuando agitabas tu pelo mojado sobre mí y yo era como el césped del parque, bajo los aspersores, en la mañana, en la noche, irradiando aquel verde cromado e inoxidable. Te conocí el 30 de diciembre de cuando teníamos 11 años. Estabas tirando piedras mientras dos operarios sellaban un nicho con cemento. Me fijé en ti. Mis ojos puestos en ti, tras ver cómo sacaban un montón de huesos de la pared. 
Hasta entonces, Montjuïc había sido sinónimo de parque de atracciones, cestas balanceándose en la noria, coches eléctricos y un bocadillo de frankfurt en el bar con forma de ballena. En mi memoria, la ballena era grande, podía meterme dentro, en su estómago, y sentirme allí sana y salva, en aquel esófago de yeso. 
Aquel día, tu nombre por primera vez y también el cementerio. Era el entierro de mi tía. Decían que era alcohólica y yo no sabía qué significaba. Encontraron botellas escondidas por todas partes. Yo imaginaba alguna bajo mi cama. No sabía qué significaba. Aquellas botellas…

Inventario

Mientras esperaba a que pasaran a buscarme en coche, solía fumarme un cigarrillo bajo una farola. Era algo repugnante entrar luego con el olor a humo dentro de aquel espacio cerrado, pero lo hacíamos. Durante aquellos momentos muertos, de espera, me recreaba pensando en mi novia. Tenía unos ojos tan bonitos, verdes, azules, amarillos, que por muy mal que me fuera la vida, mirándolos siempre estaría a salvo. Había encontrado una fuente de belleza inagotable. No me importaba no acabar ninguna de mis novelas. No me importaba no haber viajado a Estados Unidos o al Sudeste Asiático. No me importaba tener un trabajo con un horario lamentable. Mi novia me despedía todas las noches con un polvazo. La vida estaba llena de obstáculos pero yo tenía una pértiga verde, azul, amarilla, para sortearlos.

Lo de “inventario” sonaba a colección de cosas imaginadas.

–Me van a pagar por inventar cosas por las noches. –¿Y qué es lo primero que vas a inventar? –Un lugar en el que haya agua azul para nadar. Algo…

Convertir

Mediodía en la piscina. Para nadar no necesito a nadie, por eso me gusta. Bajo el agua te vuelves un poco invisible. El agua no es mundo, es otra cosa. No pueden verme ni tampoco no verme. En el agua soy quien me da la gana. ¿y si pudiera convertirlo todo en una piscina?

Culos inalcanzables

He ido a la única panadería que estaba abierta. La dependienta tenía muchas ganas de hablar y me ha preguntado cosas. Me ha cortado el pan y una compañera, la encargada, le ha dicho que así no se guardaba en la bolsa, pero con mala hostia. Me ha dado rabia. Me ha parecido que la dejaba en evidencia. La dependienta ponía cara de "ya está otra vez la gilipollas de mi encargada dándome lecciones de cómo se guarda el pan". La hemos odiado tanto, que el amor no era más que un mero recuerdo de infancia.
He cruzado la calle por donde no se tiene que cruzar, y me he acordado de tal persona. Ha sido uno de esos homenajes que llevo a cabo durante el día, en secreto y sin que nadie se dé cuenta, como preguntar en los bares que de qué marca es la cerveza de barril. Nadie sospecha que se trata de una ofrenda, una especie de canción dedicada.
Por la tarde, Croqueta ha estado jugando con el perro de mi amiga. Le hemos enseñado a oler el culo a los perritos antes de jugar con ellos. Es imp…

Vida en el parque

Ayer estuve comiendo en el parque con A. Parecíamos Le Déjeuner sur l'herbe (de Monet, aunque Manet inició el tema), pero con tupper de jamón y queso.

Durante un instante de la cena de nochebuena, me he sentido fuera de lugar, como uno de esos personajes protagonizados por Bill Murray. Y me he empezado a rayar.

Felices en el parque

Desayunando, he derramado el café. Mantengo  la calma cuando derramo cosas. Nunca me quejo. Simplemente pienso: se ha derramado. Ahora lo limpio y todo volverá a ser como antes. También me acuerdo de P diciendo "¡Tíralo todo!" y me hace gracia.

Me he hecho un bocadillo, he metido a la perrilla en la mochila y nos hemos ido al parque de la Ciutadella, ella y yo. Era su primer día en el parque. Su primer día en bici. Su primer día con arnés y correa. Y su primer día con 4 meses.

Un chico que iba detrás de nosotras nos estaba haciendo fotos. Creo que perri está muy divertida en la mochila. En un semáforo me ha dicho que si quería, me las mandaba. Le he dicho que vale. Le he dado mi mail.

En el parque todo era explosión de sol y de alegría. He extendido el pareo de playa sobre el césped y me he bebido una cerveza con el bocata de atún. No podía creerme estar tan contenta. La perri ha conocido a un perrete italiano y yo a su dueña, que era muy guapa y estaba encantadísima con la …

El niño perdido y el extraño

La mañana ha empezado con un niño de 10 años perdido en el metro, al que una mujer y yo hemos consolado porque estaba muy asustado. Iba con su padre a Plaza España. Estaba en la amarilla. La mujer ha hecho transbordo y se lo ha llevado hasta Plaza España con ella, aunque no sé si allí se habrán encontrado con su padre. Me parecía un poco misión imposible, pero bueno, he reservado mi pesimismo para mí y no para otros. Me hubiera gustado saber el final de la historia. He presenciado el conflicto, pero no el desenlace.
En el trabajo he tenido mucho follón, pero me encanta porque me distrae la mente. Voy a echarlo de menos, esta es mi última semana. He recordado lo contenta que estaba cuando empecé allí el año pasado. Me gustaba el lugar, la gente, la tranquilidad. Y que se estaba calentito. Cualquiera diría.
Mi peluquero me gusta porque no habla, no me pregunta por mi vida, sólo por mi pelo. Vamos a hacer esto y lo otro... La última vez querías que se te rizara más... Te voy a dejar la…

La casa

Acaba de saltar la alarma de un coche. Se para y salta, se para y salta. ¿Alguien le hace caso a las alarmas? (que no son de móvil).

Tengo en mi mente la imagen de una casa de madera, sin acabar de construir, con tablones apoyados en la puerta y herramientas por todas partes. Palanganas para las goteras. Es una casa que llevo construyendo desde hace 4 años, pero por una cosa o por otra, cuando la tengo casi lista, se cae media casa con alguna sacudida, porque no logro asentarla. Voy  a tener que protegerla cuando la tenga de nuevo en pie. Si consigo que aguante un año entero, agarrarán las raíces.

Estoy eliminando un montón de suscripciones; estoy harta de recibir mails informándome de las novedades. Me duelen las novedades, los eventos y las ofertas. Las cosas que me duelen son muy curiosas y particulares. Suele ser todo aquello que me recuerda a cosas triviales o agradables.

Una amiga me ha hablado de un retiro de diez días para meditar, sin hablar con nadie, ni tener contacto, ni i…

Mierda de pato

Mientras me preparaba el desayuno, Perri ha encontrado una enorme hoja seca en la terraza. Se la ha llevado en la boca hasta su campamento. La hoja abultaba tres cuartas partes de ella; por el pasillo parecía una perra arrastrada por una hoja, y no al revés.

He comido lo mismo que cené: dos bikinis ("mixtos" en madrid). Los he disfrutado, como si fueran un paella (o algo así), en junio, cuando empieza el calor, un poco de borrachera, con una churri con la que follar luego durante la siesta... Pero ha habido un momento en el que el pobre sandwich se ha sentido abrumado por tener que sostener toda esa fantasía, y ha dicho basta, se ha desmoronado. El queso fundido en mi boca y el jamón. Mastica, mastica, mastica... traga, traga, traga. Bebe.

Después de acabarme los bikinis mixtos, mi compañera de piso ha gritado: me voy a dar una vuelta. Ha optado por el movimiento. "El movimiento es vida", decía Brad Pitt, con acento español, en aquella peli de zombies.

Yo no sabía …

Montaña de ropa sucia

El viernes me costó mucho salir de la cama. No tenía que ir a trabajar. Sentía apatía generalizada. Empecé a pensar en qué me gustaría hacer, pero no se me ocurría nada. Mi madre dejó un mensaje en el contestador.  Lo escuché desde la almohada, que se ha convertido en un lugar, como si se pudiera localizar en google maps o se pudiera puntuar en yelp. Mi almohada.

Finalmente, salí a comprarme comida. Últimamente, me apetecen mucho las mandarinas y los caquis. Las mandarinas son mi infancia, los caquis son un momento dulce, son amor en forma de pelota desinflada.

El resto del día fue más o menos igual, pero en el sofá. Lo único de provecho que hice fue escribir un relato.  Me sentí bien. Me sentí orgullosa de la historia, pero no del final. Al final, un extraño y yo (ay no, yo no, la narradora en primera persona) nos quedamos atrapados en una cámara frigorífica.

Hoy ha sido un calco de ayer, con una diferencia: he hecho una lavadora inmensa de ropa oscura, mañana haré la de colores vari…

El Vaquilla

Viendo vídeos de la Barcelona de los 80's, me he dado cuenta que de pequeña estaba enamorada del Vaquilla. No ha sido recordarlo, ha sido darse cuenta. Al ver su cuerpo contra el suelo y la expresión de su cara, me he dado cuenta. Lo asociaba a un compañero de clase que se llamaba Antonio Amaya. También estaba enamorada de Antonio Amaya. Pero no era un amor de dibujar corazones ni de querer darle un beso; yo lo que quería era estar cerca de él. Antonio y yo no éramos amigos, pero durante un tiempo la señorita lo sentó conmigo. La señorita Pilar. Yo era una niña muy buena, sacaba siempre la mejor nota de la clase, pero no era sabionda ni repelente. Antonio hacía muy mala letra. Me gustaba por eso. Yo empecé a hacer mala letra a propósito. Hablaba mucho. También me gustaba por eso. Yo empecé a hablar mucho con él y la señorita me regañaba un poco... A la hora del comedor me enseñaba a jugar a fútbol. Yo decía, "yo soy Schuster". 
Tal vez no me quiera enamorar nunca más. E…

¿martes? No es posible

Le he preguntado al frutero, ¿qué día es hoy? Y me ha dicho que martes. ¿Cómo puede ser? Yome siento como si fuera jueves. He tenido mucho trabajo, pero prefiero que sea así, llenar las horas es mi objetivo. Llenarlas con lo que sea, con líquido de fresa, con polyester o con cemento.

Estoy harta de mis vecinos. De sus gritos, su música, sus peleas, sus idas y venidas de madrugada, harta de las visitas que reciben y que llaman -siempre- a mi timbre, por error. Lo que más me sorprende es la brevedad de los invitados en cuestión. 5 minutos, si llega. Hoy he visto a una tía en el portal que justo estaba a punto de llamar a mi timbre y...

hostia me duermo

Vuelta

Al volver, el tren iba lleno de gente con mochilas, perros grandes, bicicletas... Tenía pinta de que la mitad volvía de pasar unos días en la Naturaleza. Caras bronceadas, gente dormida, cansada, agotada. Familias felices con hijos en instagram. Dos vigilantes de seguridad. Unos hombres se han pasado todo el trayecto hablando de calles de Barcelona y de cómo ir más rápido a los sitios por tal avenida y no por otra... no he entendido muy bien cómo se puede tener una conversación sobre eso y que dure tanto tiempo, ¿serían taxistas? También un grupo de señoras, muy bien vestidas, según la norma imperante, peinado de peluquería, tacones, maquillaje, abrigos impolutos, pendientes de perlas. Mucha incomodidad, todo eso puesto encima. Hablaban de los nietos, de las celebraciones, de pasteles de cumpleaños. Iban a algún lugar, yo me preguntaba a qué lugar. A qué lugar se va un domingo a las seis en un tren. Yo volvía a mi casa. 
No comprendía nada. Ajena a todo el pasaje. Una especie de reva…

Tren (en directo)

Hemos perdido el tren por cinco minutos. No pasa otro hasta dentro de casi media hora. La estación de Catalunya me trae recuerdos de otras vidas. Nunca me ha gustado demasiado, excepto de adolescente, cuando todos los pequeños detalles podían ser una road movie.  Ver las cosas de ese modo, como si no importase el resultado ni tampoco su significado. Croqui se ha dormido en la mochila. Ya veo nuestro tren en la pantalla, pero todavía queda un rato.

Observo a la gente, escribo una frase, pienso en hacer un viaje. Me falta dinero.

Ayer, después del café en la plaza, el 0,8 de melancolía y demás, llegué a casa y decidí ir a comprar para hacer paella. Me hice una paella para mí sola. C no quiso porque se acababa de despertar. Vamos por libre y me gusta. Me ha sobrado un tupper.

7 minutos para el tren. Se me ha pasado rápido.

Hoy he soñado con g-
íbamos a clase juntas, éramos más jóvenes. Siempre que sueño con ella es una etapa distinta a la actual. Ya estamos en el tren. La perri levanta l…

Café (en directo)

He ido al Festivalet pero había tanta cola que me he ido. Estoy tomando un café al sol en la
plaza de la Mercè, y anotando algunas ideas para el último capítulo de mi novela, ojalá llegue a escribirlo. Acaban de sonar las campanadas de las 12. Les he mandado un mensaje a mis antiguos alumnos de español.
0.8 de melancolía. Habíamos quedado que no. Bueno, sólo un poco al día.

La veterinaria de la perri

Qué guapa es la veterinaria de la perri. ¿No he hablado de la veterinaria? Qué fallo.  Tan cariñosa y atenta. Tan delicada, con su uniforme azul, sus manos desinfectadas, sus ojos claros, sus labios dulces como una mandarina en invierno. La perri, hoy movía la cola mientras le metía el termómetro por el culo. Y ella se reía, "¡qué contenta se pone!", decía. Y yo pensaba, ¡sí, yo también lo estaría! 
Y juega con ella sobre la mesa fría y metálica, también y tan bien desinfectada. "Le vamos a dar jarabe... verás que uno es color claro y el otro rojo... te voy a dar dos jeringuillas... 0. 8 miligramos... hasta aquí, ¿ves?"
Sí. 
–¿Y también operas? –Sí, claro que opero.  –Oooh.
Un mundo de fantasía y unicornios a su alrededor.





Momentos al sol

Ropa bajo el sol, perra bajo el sol, plantas bajo el sol, lecturas bajo el sol. 
Nos hemos pasado la mañana bajo el sol y ha sido muy agradable. He hecho una revisión médica a las plantas, he tirado las que eran irrecuperables (dos, que estaban completamente secas, una de ellas la tenía desde hacía 4 años, pero ya no había manera de que reviviera -lo siento) y he hecho algunos transplantes.
La foto del momento, la instantánea, me ha recordado al retrato de los Arnolfini de Jan Van Eyck. Aunque no tiene nada que ver. Esa pintura estaba llena de símbolos (siempre salía en los exámenes) y creo que, en cierto modo, esta fotografía, también. Las plantas simbolizan vida, naturaleza que se renueva; la ropa limpia secándose al sol, también tiene algo de eso, algo que se recupera, que se purifica; y la Perri  puede simbolizar amor  y crecimiento.
He estado cenando en casa de G y al volver me he quedado helada. Hacía mucho frío. Pero ha sido reconciliador estar sola por las calles. O casi sola…

Grietas

Finalmente, ayer fui al concierto de Roosevelt. Me gustó el equilibrio entre lo electrónico y lo analógico en directo. La batería y el bajo le daban calidez. Sonaron bien pero la voz, para mi gusto, demasiado seca, aunque creo que es porque estábamos en segunda fila. Puede que más atrás se apreciara mejor toda la mezcla.
Perdí el autobús y fui en metro. No es relevante. Cuando llegué,  G. y E. estaban comiendo patatas bravas (que no eran tales) en el bar de al lado. Tampoco es relevante. G. dijo que en realidad esas patatas las hacen en la plancha de las hamburguesas y por ese saben así. Es relevante. E. nos preguntó si queríamos éxtasis. A mi me sonó a Chimo Bayo. Yo quería una caña pequeña y no hubo manera porque eran todas tamaño grande, G. no quería tener la cerveza en la mano durante el concierto... Ya tenemos cosas de señoras mayores.
En el concierto estuve pensando en la música como concepto, creo que es lo mejor que ha creado el ser humano, con diferencia. Es una de las reali…

Adaptándome a los cambios

Edward Sharpe and the Magnetic Zeros - Better Days [video] from Edward Sharpe on Vimeo.

Esta mañana he ido a trabajar, no recordaba que tenía puente. Pero no me ha importado porque me gusta la rutina de despertarme, ducharme, vestirme y desayunar. Coger el metro, ver a la gente con sus caras serias y sus fondos horteras de pantalla en el móvil  y tomarme otro café para despertarme por segunda vez.

Al llegar y ver poca actividad (nula)  me he dado cuenta de que tenía fiesta. He bajado a la biblioteca y he buscado libros interesantes, los que me apetecían, sobre psicología, sociología, antropología, todo lo que acaba en -ía. Y me he pasado toda la mañana leyendo y tomando apuntes (con bolígrafo y papel). Cuando estudiaba Historia del Arte siempre quería leer los libros que no estaban en la bibliografía recomendada, pero no podía porque tenía que estudiar para los exámenes. Así que hoy he podido hacer justo aquello que entonces anhelaba: ser libre en la biblioteca y empaparme de lo que …

Peaches ancestral

Paso por muchos estados durante el día, como si fuera una road movie. De la rabia a la gratitud, de la gratitud al odio, del odio al amor, del amor a la pena, de la pena a la excitación, de la excitación a la indiferencia...
Ir al concierto de Peaches ha sido la mejor idea que he tenido en mucho tiempo. He liberado (por un rato) todas esas contradicciones, bailando, gritando y agitándome. En un determinado momento sentía la vibración de los bajos en los párpados, con los ojos cerrados parecía estar cerca de la infinitud. Morir en ese instante, tal cual, hubiera sido bonito. Esas ráfagas que no se pueden medir en segundos. En fin, un concierto muy intenso, con una puesta en escena brutal, y yo muy motivada. Ir sola también ha ayudado a estar más presente y, al mismo tiempo, a años luz de mí. 



Esta mañana me he despertado a las cinco, no podía dormir. He mirado el móvil y tenía un mensaje de Whatssap de un número sin guardar en la agenda. Era la camarera de ayer, a la que le dejé una n…