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Tres fantasmas en el día de hoy



Hoy me me acompañan tres espectros de amores pasados, que es el tipo de fantasma que viene a visitarme a menudo, a falta, supongo, de persona de carne y hueso en el presente,  o eso es lo que yo creo.

Lo cierto es que me he puesto triste, porque recordar a personas que ya no están en tu vida tiene cierto punto funesto, sobre todo cuando permanece el hueco y aparece y desaparece en el momento menos pensando: volviendo a casa, al despertar, tras un concierto, no sé.

He tratado de racionalizar lo que sentía y he logrado discernir que, lo que verdaderamente me apena es que exista la posibilidad de no volver a enamorarme. No hablo de revivir aquello, sino de la posibilidad de que no vuelva a haber ninguna persona más. Fantasmas versus personas.

Curiosamente, tiene sentido que esté sucediéndome esto el día en el que en distintas partes del mundo se honra, de algún modo, a los muertos. Cada cultura tiene su particular visión de verlo y de celebrarlo. En este caso son muertes simbólicas, pero significaron el final de algo.

He convocado tres momentos vividos con esos amores espectro que hoy han venido a visitarme. Tres momentos distintos con cada fantasma. Llegando al Faro de la Mola, al atardecer, aquel día en el que descubrimos el spritz en un bar que se alzaba al final de la isla. Bailando en aquella casa en la que nos quedamos encerradas en Valparaiso, sin encontrar las llaves para poder salir de allí.  Jugando a ping pong una tarde de San Juan, acorraladas por unos niños que tiraban petardos. Barcelona.

Convoco la energía de esos tres instantes para que ilumine los callejones y las habitaciones cerradas, para que surja un haz de luz en el presente, y salvarlo todo (sin saber muy bien lo que quiero decir con eso de salvarlo todo, pero algo significa).

Pediré un deseo.

Mi deseo es que llegue una persona y no un fantasma. O que desaparezcan los fantasmas, o que sean personas y no fantasmas, o que... No sé que iba a decir.






Comentarios

  1. En mi caso es peor, a veces invoco a esos fantasmas cuando no debería, cuando he empezado de nuevo, cuando todo debería ser maravilloso.... zas, aparecen para, la verdad es que no se para qué.. nunca me hablan, me miran y mueven la cabeza...

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