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Relato(s) digital(es)

1. Cuando fui Elvis




2. Cuando soy aviadora y me la pego


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Entradas populares de este blog

La veterinaria de la perri

Qué guapa es la veterinaria de la perri. ¿No he hablado de la veterinaria? Qué fallo.  Tan cariñosa y atenta. Tan delicada, con su uniforme azul, sus manos desinfectadas, sus ojos claros, sus labios dulces como una mandarina en invierno. La perri, hoy movía la cola mientras le metía el termómetro por el culo. Y ella se reía, "¡qué contenta se pone!", decía. Y yo pensaba, ¡sí, yo también lo estaría! 
Y juega con ella sobre la mesa fría y metálica, también y tan bien desinfectada. "Le vamos a dar jarabe... verás que uno es color claro y el otro rojo... te voy a dar dos jeringuillas... 0. 8 miligramos... hasta aquí, ¿ves?"
Sí. 
–¿Y también operas? –Sí, claro que opero.  –Oooh.
Un mundo de fantasía y unicornios a su alrededor.





Los treinta y... pico. Reflexión.

No lo conté todo sobre el columpio. La verdad es que hubo más. Otras cosas que me rondaban por esta cabeza mía fanta-siosa. Fui feliz en ese momento sin barreras. Creo que ese columpio va a ser mi lugar para pensar sin censura.
Mañana viernes (14 de octubre) es mi cumpleaños y estoy haciendo algo de balance. Ha sido el mejor año de los últimos cuatro, han habido cosas muy buenas. El trabajo nuevo, el máster, mi propia bici, el pasado resolviéndose, volver a "jugar" a ping pong y la vida en general (un término muy amplio). Luego se han ido colocando y asentándose, como cuando agitas un vaso con arena y al cabo de un rato se posa, y bueno, todo tiene su mitad sombría y complicada.
Subidas de felicidad. Seguidas de sus correspondientes bajadas. Y luego, vuelta a la calma. Las bajadas trato de tomarlas como si viniera una gran tormenta (como la que cae ahora fuera) y tuviera que cerrar todas las ventanas y esperar, aunque a veces –pero no siempre– entro en pánico y no mantengo …

Un post atípico

He salido del parque de atracciones abandonado –que es como voy a llamar a partir de ahora a mis estados de bilis negra melancólica, que acepto porque son parte de mí– a base de hostias de realidad (y también porque  me he puesto a trabajar y he tenido vida social).
1º hostia: no me pagan el mes de agosto y no tenía ni idea. Me di cuenta ayer cuando me mandaron un mensaje los de las SS diciendo que me habían dado de baja. !?!

2º hostia: me manda un mail la propietaria de mi piso diciendo que en septiembre se cumplen tres años de contrato y que hay que hacer uno nuevo. Y que la subida del alquiler sería de 100 euros más, pero que "por la seriedad demostrada" (cara de palo) me lo deja en 75€. Sin embargo, he leído en mi contrato que tengo una prórroga de 1 año más, con condiciones exactas, únicamente me pueden subir la variación del IPC, pero he hecho el cálculo y  la diferencia ha sido negativa. Lo único que puede pasar ahora es que la propietaria del piso decida no renovar…