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Días para mí

Ayer decidí pasar el día sola. Aproveché el sol para pasear y para fichar las novedades del barrio. La perri estuvo corriendo por el parque y tratando de hacer hoyos en el césped. Luego estuve comiendo en la terraza y más tarde tocando la guitarra. Pasé un buen rato viendo videos de Tijuana Panthers, vídeos en directo. Aprendo mucho viendo tocar a los grupos que me gustan. Me fijo en detalles que empapo. He dormido en el sofá. A veces me gusta ser invitada en mi propia casa. O como si fueras a dormir a otra. Dentro de un rato saldrá el sol y lo iluminará todo.
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Espectro

El viernes disfruté muchísimo. La gente gritaba y hacía ruido. Me hacía ilusión tocar en ese antro hurrako... Tal vez me lo pasé tan bien porque estaba relajada. Me sentí como si fuéramos parálisis permanente y estuviéramos en los 80's. Bueno, me flipé mucho. Fui feliz. Qué más da el motivo.
Hoy ha empezado una nueva semana. Un nuevo mes. Casi un nuevo año. No me apetece en absoluto que pasen los días, que se pierdan las horas, que se gaste el tiempo. No me apetece aburrirme, pero me aburro. Me aburro muchísimo. Últimamente, algunas tardes son largas y vacías, supongo que debo volver a llenarlas de actividades para entretener la cabeza. Es algo que me pasa desde que era niña, y en la adolescencia me pasaba contínuamente, pero pensaba que en el futuro desaparecería. Ahora pienso que en el futuro será muchísimo peor. ¿No es falso entretenerse? A mí me lo parece. Puede que el aburrimiento sea una circunstancia de la vida que debamos aceptar. El aburrimiento y la soledad. Por eso, cu…

Rendición

El conductor iba escuchando música de mierda. Los rótulos luminosos de la Gran Vía parecían más solitarios que nunca. Las luces de navidad gastadas y sin brillo. C, al despedirse, todo drogado me ha dicho “ojalá pudiera pasarte algo de mi pasotismo... No soy super feliz, pero no me afecta demasiado. La semana que viene jugamos a ping pong y te preparo un día especial.” Sí, ojalá pudiera.

Me he ido de la fiesta porque no lograba divertirme. Creo que, simbólicamente, es un gesto de rendición. Irse de una fiesta es desencanto.

Me pregunto si no debería rendirme. Rendirme, en general. Marcharme a un lugar seguro para estar a salvo. Me dan miedo las personas. No todas. Solo las que me tratan mal.

Qué días tan raros

Tengo miedo (a veces, escribo algo y desaparece, como si envolverlo en un nombre lo hiciera cambiar de aspecto, como si la palabra fuera un disfraz) o ya no tengo miedo. ¿Es esta ausencia miedo? O es todo lo contrario. Es desconcertante. No sé si tengo miedo o si he dejado de tenerlo.  Me dijo R que era muy inteligente y que todo lo filtraba. No sé que quiso decir exactamente. Mañana se lo preguntaré. Ser sensible, y ahora también inteligente, es una putada grande. 
Los últimos días han sido como despertarse de una siesta larga en el sofá. Han sido extraños. Tan extraños... 
Ya no escribo poemas de amor, la inteligencia me censura todo el tiempo. Risas. Creo que eso es lo que quiso decir R. Qué bonito era ser imbécil...

Repetición

Me he resfriado. Estoy un poco triste también, creo que por eso me he resfriado, para que mi cuerpo no desentone con lo que siento. Ayer me fijé en las copas de los árboles iluminadas por los últimos rayos de sol y también en la parte alta de los edificios, bañados en esa luz espesa y anaranjada del atardecer. Fue llegando al Parque de la Ciutadella. Me pareció hermoso; sin embargo, me sentí dentro de una repetición sin pausa. Me está costando mucho. Pero no pasa  nada.  Bueno sí,  sí que pasa.

Nada, que no

Pues me han vuelto a dar calabazas. No sé cómo lo hago, pero lo hago. Es como si hubiesen desaparecido de la faz de la Tierra las personas que pueden gustarme y que a su vez puedo gustarles.  Como si esa especie de "coincidencia" ya no estuviese disponible para mí. Después de dos años ya empiezo a convencerme de ello para que no me duela. No me han gustado muchas, solo cuatro, y además han sido todas este año.  Excepto con B, todas las que me han interesado, nada de nada. Lástima que con B no fluyera el tema por mi parte.
Siguen ganando los fantasmas. Y yo sigo tirándome a la piscina pensando que hay agua y dándome cuenta de que no cuando ya he saltado. Luego siempre me dicen lo mismo... qué valiente eres.  ¿Querrán decir gilipollas? 
Bueno, tal vez vaya siendo hora de prescindir de una vez por todas del tema.

Tres fantasmas en el día de hoy

Hoy me me acompañan tres espectros de amores pasados, que es el tipo de fantasma que viene a visitarme a menudo, a falta, supongo, de persona de carne y hueso en el presente,  o eso es lo que yo creo.

Lo cierto es que me he puesto triste, porque recordar a personas que ya no están en tu vida tiene cierto punto funesto, sobre todo cuando permanece el hueco y aparece y desaparece en el momento menos pensando: volviendo a casa, al despertar, tras un concierto, no sé.

He tratado de racionalizar lo que sentía y he logrado discernir que, lo que verdaderamente me apena es que exista la posibilidad de no volver a enamorarme. No hablo de revivir aquello, sino de la posibilidad de que no vuelva a haber ninguna persona más. Fantasmas versus personas.

Curiosamente, tiene sentido que esté sucediéndome esto el día en el que en distintas partes del mundo se honra, de algún modo, a los muertos. Cada cultura tiene su particular visión de verlo y de celebrarlo. En este caso son muertes simbólicas, per…