miércoles, junio 12, 2024

Un rescate en verano

Hoy ha llovido todo el día. Me encanta trabajar mientras llueve. El adolescente que duerme en el piso de abajo habla y se ríe fuerte a esta hora, justo cuando yo me voy a dormir. Me enfado y me desvelo. Debe estar jugando en línea o algo así. Cosas de adolescentes. Yo chateaba en silencio, a su edad. 

Cuando me desvelo me pongo a pensar en cosas que no debería pensar a estas horas. En resumen, ya hace días que me he dado cuenta de que me han hecho daño a propósito. No sin querer. Es distinto cuando hay daños colaterales, pero en esta situación, alguien me ha hecho daño queriendo. Pues muy bien, lo ha conseguido. ¿Debe sentirse más feliz? Seguramente, sí. Pobre desgraciado... Qué mezquino. Pero... tiempo al tiempo. Se hará justicia poética.

Llega el verano y siempre pienso en volver a la isla, porque era mi lugar favorito, pero a la vez, me da mucho miedo por si, precisamente, me agarra un brote de melancoisla. El año pasado estuve a punto de volver, pero finalmente cancelé el viaje porque estaba en medio de una situación muy complicada. Cualquiera que me lea pensará que soy muy problemática. Que va. Soy sencillísima.

Siento incertidumbre cuando se acercan las vacaciones. No sé si voy a poder solucionarlo con la psicóloga porque a veces no le hago caso. A ver qué me propone.

De niña fui muy feliz en verano. Las pelotas de ping pong, la música lejana, el aire colándose por las ventanillas del coche, el murmullo en la playa, pasar con la bici bajo una pinada. Hace algunos años que espero un rescate en verano, pero no llega. ¿Este va a volver a ser uno de esos veranos en los que espero que el siguiente sea mejor? 

Creo que esta noche ya no voy a solucionar nada relacionado con el verano que se acerca, así que mejor me voy a dormir. Apostaré por soñar con un rescate.


sábado, junio 08, 2024

ensoñación en barcelona

Viento del Sahara en Barcelona y día encapotado. He cogido la bici y a mi perra y nos hemos ido a hacer kilómetros, aunque no era el mejor día, pero me apetecía.

Ayer estuve en el Fire. Vi un documental que me gustó. La directora había acumulado horas y horas de cintas de vídeo de todas sus relaciones importantes. Lo que me pareció curioso del documental fue el punto de vista. No era ella quien recordaba sus relaciones del pasado si no sus ex-parejas. Al principio pensé que era bastante egocéntrico juntar a todas y a todos tus ex para que hablaran de ti, pero una vez metida en la narración, la verdad es que me pareció muy interesante. Lo más bonito es que la historia de cada relación se ilustraba con vídeos, fotografías reales y cartas del pasado, de cuando estaba sucediendo, mezcladas con fragmentos de las confesiones de esas personas en el presente, tras el paso de los años, con las caras cambiadas, más arrugas, pero conservando la misma mirada y los gestos que mostraban en esas secuencias de vídeo del pasado... cuando estaba enamoradas. 

Fui a ver el documental con Cl, que es una amiga de cuando estudiaba en la universidad pero que, sorpresa, hace un par de semanas nos enrollamos y ésta también. Creo que no va a durar demasiado nuestra fase carnal porque no queremos que haya confusiones entre nosotras, pesa mucho más la amistad.

La semana pasada estuvo marcada por el concierto de Lana del Rey en el Primavera Sound y también por el cumpleaños de mi amigo E. Después de la celebración nos fuimos al karaoke queer. Canté. Evidentemente, canté. Y canté muy bien. He de decirlo. Interpreté la canción de diez.  Me gané al público, podría decirse. ¿Qué canción de Lana del Rey podía escoger una lesbiana como yo, con un pasado intenso y un presente reflexivo? Summertime Sadness, efectivamente. Mi público estaba con ese aura de haber ido al concierto el día anterior y seguir en ese estado de ensoñación. Fue un momento perfecto. El bar, las luces, el micro en la mano, oh my god, I feeling in the air... Por muchos años que pasen, siempre aparece la misma persona en mi mente cuando canto esta canción.




Tal vez escriba un rato más luego.



jueves, mayo 02, 2024

Bona nit

He intentado escribir varias veces durante estas últimas semanas, pero han estado pasando muchas cosas a mi alrededor. Ha sido un mes de abril lleno de cambios. Ha habido uno muy importante. He dejado atrás algo que, desde hace tiempo, ya no me hacía feliz porque no estaba funcionando como antes, y estaba dejando de tener sentido para mí. Me ha costado, pero a veces hay que dejar atrás para tener nuevas oportunidades. Supongo que llevaba más de un año preparándome para ello.

Estaba en la cama. Solo me he levantado para escribir esto y preparar unas fresas con leche para mañana.

Bona nit.



lunes, abril 01, 2024

Go lesbians go

Hoy es lunes, pero al ser fiesta, parece domingo, uno de esos en los que el cambio de hora engaña y de repente son las 20:00, pero todavía no ha anochecido.

Ha sido una semana santa muy lluviosa y menos mal, porque necesitamos agua. También tengo la sensación de que no trabajo desde hace una eternidad porque empecé las vacaciones el martes pasado. Aproveché para ir a la nueva exposición del CCCB, "Suburbia", dedicada al urbanismo de los barrios residenciales estadounidenses, al "mito" del American Dream y a toda la iconografía y cultura relacionada con ello. La verdad es que la disfruté muchísimo. Creo que la banda sonora perfecta para esa exposición sería cualquiera de los últimos discos de Lana del Rey. Como fui sola, pude estar a mi aire y me entretuve a leer todos los textos. Fue una cita conmigo perfecta, la verdad. También me compré el catálogo de la exposición. Lo he estado leyendo estos días, junto al mar y la lluvia. Me está encantando. 

Estoy bastante ilusionada con la primavera. Las estaciones intermedias son mis preferidas. He notado que hay poca gente en mi calle porque han cerrado la parada de metro de la esquina, por obras. Se nota mucho. Me ha recordado un poco a aquellos meses de confinamiento en los que no se veía un alma, y también a años atrás, cuando no había tanta gente pululando por la zona. 

Estoy empezando a encontrarle el gusto al nuevo edificio. Nunca será como la fábrica antigua de ladrillo, pero me parece bonito que en los ventanales se refleje el cielo y partes de la mazana que desde mi terraza no puedo ver. Ese juego de espejos me parece interesante y poético. Repito, echo de menos la fábrica y las tejas anaranjadas de la cubierta, y las pequeñas chimeneas, pero estoy empezando a valorar este nuevo paisaje urbano...

He salido a dar una vuelta y he ido hasta el skatepark. Me parece entretenido ver los trucos y las caídas y me relaja el ruido constante de las tablas al golpear contra el suelo o al deslizarse por las rampas. Desde que llevo pantalones anchos (sí, soy de esas personas que se suman a las modas con facilidad) y una chaqueta de edición limitada de Carhart en colaboración con Awake NY, que me compré en una tienda de ropa de segunda mano de mi barrio, un día que quedé con mi última ex (ese típico reencuentro tras ruptura), y que me costó carísima pero igualmente más barata que si fuera nueva, me siento skater. Estas fantasías me encantan porque forman parte de mi personalidad desde que era pequeña y me conectan con esa niña. 

Si fuera más joven empezaría a patinar, supongo que no cuenta que de pequeña me deslizara con la tabla, no cuenta porque mi cuerpo no debe recordar nada. Tengo amigas que han empezado ahora, pero romperse algo con más de 40 años no está entre mis planes deseados. Siempre que tengo estas ideas que no se corresponden con la edad me acuerdo de la película Young Adult. Creo que debería volver a verla. También me he enganchado a la serie Betty, que es de un grupo de chicas skaters. El efecto de una chaqueta... Evidentemente en la serie hay go lesbians go y la playlist que suena también me gusta mucho. A veces creo que le falta un poco de "contenido", porque hay muchas secuencias tipo videoclip, pero es estéticamente agradable.

lunes, marzo 11, 2024

¿Qué se supone que deberia estar haciendo?

He iniciado el plan B de recuperación y me siento mejor. Menos estrés, menos ansiedad, etc. Todo eso le que pasa a 3 de cada 5 personas, nada nuevo. He vuelto en bici por detrás de l'Estació de França y he  pedaleado en paralelo a un tren que salía de la estación. Ha sido un momento muy estético. El sol se estaba poniendo y la luz era espesa y anaranjada. El ruido de los vagones sobre las vías. La luz filtrándose entre los árboles. Los edificios de la ronda litoral. Luego he estado buscando una dirección por la parte ex-industrial del Poblenou, y a pesar del maldito plan de reurbanización del 22@, sigue  pareciendo una apocalipsis zombie. No la he encontrado, y eso que es mi barrio, pero es una zona en la que, o sabes donde vas, o puedes vagar eternamente entre naves, talleres, coworkings, discotecas, salas de conciertos, obras y edificios de oficinas de los 70's con escaleras de incendios. He desistido porque en la dirección en la que estaba el supuesto lugar al que iba había un descampado. Supongo que es que ya no existe, pero ha sido una búsqueda en bici interesante. Muy de niña de los ochentas...

Y es entonces cuando he empezado a pensar en si yo debería estar, por ejemplo, siendo madre y criando, o yendo en bici por las calles. Es decir, ¿qué se supone que debería estar haciendo con mi vida? ¿Lo que hago u otra cosa? No me extraña que las mujeres sin hijos de mi edad se vuelvan workaholicas y se enganchen al trabajo, porque la verdad es que... ¿qué referentes tenemos? Yo podría,  perfectamente, volverme adicta a mi trabajo, si quisiera. 

En definitiva, crisis existencial. 

Me gusta mucho el podcast de Isabel Coixet "Alguien debería prohibir los domingos". Bueno, es un programa de radio. Lo escucho, habitualmente, conduciendo. Creo que ese aire melancólico vibra muy bien conmigo. ¿Isabel Coixet ha tenido hijos? Si ha tenido, en la wikipedia no salen. Yéndome a alguien más cercano a mí, ¿Lucía Lijtmaer va a tener hijos? 

El otro día también pensaba que lo bueno de los blogs es que, como ya no los lee nadie, puedes hablar de lo que quieras sin ninguna presión. Cuando estoy en Tik tok siempre imagino el delirio permanente que deben sufrir las creadoras de contenido. Yo soy una mera espectadora y disfruto mucho mi papel pasivo en las redes. No lo cambiaria por nada.

El otro día, también, siempre todo es el otro día, hablaba con una amiga de lo que nos cuesta que alguien nos interese en Bumble o en Tinder. Hace años siempre había una persona con quien hacías match y al cabo de una conversación, más o menos profunda, te resultaba interesante, y querías saber más e incluso te gustaba un poco antes de quedar, y tenías citas emocionantes. Ahora no conseguimos interesarnos por nadie. Haces match con alguien, hablas un rato.  Al cabo de una semana te acuerdas de que habías iniciado una conversación  y que tienes un mensaje sin contestar o alguna pregunta sin feedback en el chat. 

Con lo que me he llegado a interesar yo por personas que ni había visto... no comprendo mi propio desinterés.

DIIV ha sacado nuevo disco, pero ya no estoy obsesionada. Me he dado cuenta de que a veces tengo obsesiones muy bestias que me dan la vida.


viernes, febrero 16, 2024

Kivismo o barbarie, roma y el eixample

Me hice kivista a finales de noviembre y la verdad es que me ha entretenido muchísimo. Me ha hecho revivir sensaciones adolescentes, literal. El otro día no lo tuve en cuenta. 

Una amiga me hizo un grupo de whatssap con una compañera suya de trabajo que también era kivista. Yo no tenía a nadie en mi círculo con quien comentarlo y la verdad es que me dio la vida tener a alguien con quien hablar del shippeo del momento... Hemos pasado noches muy intensas, de verdadero fandom radical. No lo recomiendo porque se sufre mucho, pero ha sido maravilloso poder evadirse de la realidad. Gracias. El miércoles me di cuenta de que v. había estado a 100 metros de mi casa grabando un podcast. Lo vi en una foto en redes. Reconocí la acera, los árboles y las porterías de las casas. Me impactó mucho que estuviera aquí, tan tan tan cerca. No podía creerlo. Me da un poco de vergüenza. No me juzguéis. Kivismo o barbarie. Bueno, es que incluso he estado leyendo fanfics en wattpad. Podría escribir alguno, creo que subiría el nivel (tampoco es muy difícil). No pude evitar comentarle a una chica errores de punto de vista y narrador... (risas). La historia estaba bien pero tenía fallos de escritura. 

Sigo preparando mi viaje a Roma. No sé cuando iré, pero me gusta que sea algo por hacer y que sea "fácil" de realizar, me refiero a que no es dar la vuelta al mundo ni nada de eso... Solo tengo que reunir la ilusión necesaria. Espero recuperar el ánimo. Ya he buscado piscinas para nadar en Roma. Hay una muy bonita con una especie murales de cerámica que me llamaron la atención. El pasado verano me compré una edición muy estética y cuidada de un libro de poemas de Passolini dedicados a la ciudad, pero luego sentí rechazo al pensar en todos los escándalos y en su vida controvertida. 

Estos días me he dado cuenta de que me gusta pasear por las calles del Eixample cuando vuelvo de la psicóloga. Imagino películas en las que hay vidas entrelazadas y edificios majestuosos, cafés, coches, semáforos, aceras... 


martes, febrero 13, 2024

40 piscinas y se hizo de día

Lunes.  Me comí un plátano y me puse el bañador. Cogí la bici, todavía no había amanecido. A las 7:10 estaba en la piscina. Por el pasillo, me cubrí la cabeza con el albornoz porque sentí algo de frío... En el primer carril solo había una persona y fue el que escogí. La persona me dijo "buenos días". El agua estaba tibia y algo salada, por la sequía. Mientras nadaba, vi salir el sol por el ventanal. Cada vez que sacaba la cabeza para respirar, veía la lengua de luz avanzando por las fachadas. Pensé en lo cerca que estaba de la playa. La luz del sol cerca del mar es distinta. Es muy brillante. 40 piscinas y se hizo de día. 

En las duchas hay carteles que recomiendan que no dure más de tres minutos. El zumbido del secador de pelo en el vestuario vacío. 

Al volver, saqué a mi perra y me compré un café y un bocadillo. Desayuné en casa. Encendí el ordenador. A las 9 empecé a contestar mails. A las 9:30, primera reunión del día.