QUÉ MALA SOY DOSIFICÁNDOTE

27 de enero de 2015

Yo. Aquello. Un día.





Cuando paso por delante pienso: es un bar feo. Suspiro sin atreverme a entrar, siento que puede ser un lugar bello, que tiene esa posibilidad extraña. Una entre una. Pero es un secreto. El extractor de aire (que va de lavadora) con un jarrón encima y flores secas. La maceta vacía. La mirada perdida de un hombre que mira a través del vidrio y se cruza con mis ojos. El aire gris. La oscuridad. Me parece ver una sillas, la barra. Una máquina tragaperras. ¿No entraré nunca? Bar Mónaco. Neón. El mar azul, los yates, las gafas de sol Rayban. ¿En qué pensaba quién le puso el nombre? ¿En Mónaco en sí o en la princesa? ¿O en la hermana? Era un hombre enamorado. Puso un bar. Le llamó Monaco sin acento. Carajillo, cerveza, ron, brandy. Un cruasán duro. El suelo pegajoso. Bocadillos. A veces. No siempre. Vasos de vidrio. Posos de café. Un nido de serpientes. El amor bonito. Un taxi muy tarde.




23 de enero de 2015

Inicio de una nueva etapa




No he hecho demasiados puzzles en mi vida, pero recuerdo que de pequeña siempre quería encajar piezas en huecos equivocados, ser tozuda es lo que tiene... Los puzzles son demasiado limitados.

No sé qué pensaré de esta decisión cuando pase un tiempo, cómo interpretaré la situación actual, pero ahora mismo puedo decir que estoy feliz. Ayer me fui a dormir sintiéndome profundamente agradecida. 

Lo siguiente que sucederá será... yo solía decir extraordinario, pero con el tiempo he aprendido que no se sabe cómo será. Está bien que sea así. Ya iré descubriéndolo día a día.


19 de enero de 2015

Eso es

Estuvimos en la playa y nos sentamos al final del espigón. Hacía mucho sol, no como hoy. El agua quedaba atrapada entre el muro y los bloques de cemento y hacía glu glu glu tan claramente que podía escucharse perfectamente glu glu glu. Había un hipopótamo allí abajo. Mientras mirábamos el mar y nos contábamos algún detalle sobre nuestras respectivas existencias, yo pensaba "qué rara es la vida". Sigo pensándolo todavía esta noche.

Hoy he seguido a la marea de gente en el metro. Me he congelado en la calle. He pisado charcos. Me he topado un par de veces con la realidad. Y bueno, eso es todo.

16 de enero de 2015

chistorra

Me he reservado la malana, digo la mañana, para mí. A veces, ser muy sociable me cansa, como si necesitara tener un tiempo de reflexión. Ayer estaba en un bar y empezaron a entrar chicas rubias. Todas habalaban en inglés. Digo hablaban. No iban juntas. Yo estaba con mis dos amigas morenas y hablábamos en catalán. Las rubias no iban juntas, eran rubias por separado. Algunas bebían copas de vino y otras copas de cerveza. Estuve hablando de chistorra con el dueño del bar. Una de las rubias me preguntó qué era la chistorra. Yo me acordé de mi abuela. Si yo fuera un tío le podría haber dicho, yo te enseñaré lo que es la chistorra nena, pero hubiese sido desagradable, incluso para ser un tío hubiera sido desagradable. Le explicamos lo que era la chistorra de un modo técnico. El dueño del bar me dijo que era automático: a la que alguien se pedía una tapa de chistorra todas las demás mesas también querían, porque el olor era irresistible. Yo me imaginé sacando un plato de chistorra y  todas las rubias elevándose de sus sillas y siguiendo el olor como hipnotizadas.  Sigue haciéndome gracia.

13 de enero de 2015

Error vs Acierto



Cuando tomas una decisión arriesgada y luego no sale como tú esperabas, y tu mente tiende al arrepentimiento, lo mejor es pensar: ¿Y si hubiera salido como yo esperaba? Ahí se te quita esa sensación de error, seamos honestos. ¿Consuelo de tontos?