17.11.09

Morder o no morder, esa es la cuestión


Me he metido en un lío.

Bueno, mejor dicho, he metido en un lío a Clara Monforte, mi personaje en el Hotel Melancoisla. Un lío del que no sé salir, es evidente, Clara Monforte lleva sin escribir en su blog un mes. <---aquí suena una alarma tipo anti-incendios--->

Todo empezó cuando se me metió en la cabeza convertir a Clara en vampira. ¿En vampira! ¿Pero qué dices! ¡Pero si no pega ni con cola que ahora se convierta en vampira!

Para, para. OK.

Pero es que yo quería un golpe de efecto, darle un giro al personaje. Entonces fue cuando se me ocurrió que podía hacerla vampira. Lo malo es que investigando por ahí (Google y una tarde en la biblioteca) empecé a ver el tema de los vampiros de un modo diferente, digamos que no tan romántico como me parecía en un principio. Y empecé a rajarme.

¿Cuál es el problema? Que aunque Clara Monforte no ha salido del armario "vampiril", relativo a vampiro, sí ha dejado pistas. Concretamente, Clara escribía el día 15 de octubre:

Minutos más tarde, un dolor en los dientes no me dejaba dormir. ¿Cómo puede doler algo de textura tan sólida? Pues sí, todo el mundo sabe que pueden dolerte los dientes aunque sean duros y fuertes como una piedra.

La pista: a Clara le duelen los dientes porque le están empezando a crecer los colmillos.

Ahora sería muy fácil desentenderme de ese dolor de dientes, no mencionarlo más, pasar del tema y no convertir a Clara en vampira. Punto. Total, quién lo va a notar... Pues yo, yo lo noto. Y por eso estoy dándole vueltas.

O sigo con mis planes y la convierto, o me invento algo para justificar que Clara mencionase el dolor de dientes recordando una noche tan importante como aquella.

Tengo otro pequeño problema. Quién escribe el personaje Elena Trueno, que no soy yo, ya descubrió la pista de los dientes:

Se repetirá la historia: desvanecimientos, dolor de dientes, insomnio por las noches… (...) La sustancia está en su piel, en su cuerpo, en todo su ser. Hicimos el amor y pronuncié la palabra en su cuello sin que se diera cuenta. El deseo y el placer la cegaban, la aturdían. Y yo la sentí al borde del precipicio. Ella aún no debe de haber abierto la caja que hay en su habitación porque si no sabría quién soy y que mi alma no pertenece a este mundo ni a este tiempo.

Más claro no puede estar. Cuidadín que esto se pone serio. Vampira fija.

Además, tengo una entrada guardada en borrador en la que Clara Monforte sigue con el rollo de los dientes sin mencionar nada sobre los vampiros pero preparando el terreno.

No sé qué hacer.


11.11.09

Sorpresas dentro de la ropa




Cuando te pones una prenda de ropa del revés y sin darte cuenta, tarde o temprano tienes una sorpresa.

Las sorpresas aguardan en la parte interior de las prendas de vestir, o sea, en la parte que toca o que queda más cerca del cuerpo. No sé quién las pone ahí ni cómo se aguantan, tal vez vayan cosidas o pegadas con algún tipo de cola para tejidos, como esa tiras que se enganchan al plancharlas y que las mamás usan para poner el nombre de su hijito en la bata del colegio. En vez del nombre, una sorpresa. Yo qué sé. En cualquier caso, sólo salen a la luz cuando te pones la ropa del revés sin darte cuenta. No se puede engañar a la sorpresa de dentro del jersey poniéndotelo del revés a propósito, así no funciona.

A veces, aunque se cumplan las dos condiciones, del revés y sin darte cuenta, las sorpresas no caen con facilidad. Más de una vez me he descubierto el pijama del revés a las 3 de la mañana y no ha habido ninguna sorpresa.

4.11.09

Suerte, ventanas, enamorarse, sol, desayuno, radio




Últimamente estoy viendo unas cúmulonimbus impresionantes a eso de las 17:30. Están en el horizonte del mar de la ronda litoral, tras esos bloques de cemento cuadrados que tapan la playa, pero si te fijas bien puedes ver cómo se asoma entre cubo y cubo. Nunca hubiese imaginado que la vida estuviera tan llena de cúmulonimbus, de nubes preciosas y crecientes avisando tormenta. Y eso es buenísimo porque a mí la lluvia suele traerme suerte.

No puedo poner ninguna fotografía de la nube en cuestión porque las fotos siempre me pillan conduciendo, ya se sabe, la continua atracción por la imposibilidad, pero pongo esa otra de estratocúmulos, o eso creo.

***

¿He contado alguna vez que el amanecer en el Nudo de la Trinidad es hermoso? Una franja naranja en el cielo, luces de freno que se encienden y se apagan, intermitentes que parpadean, paneles que informan de los límites de velocidad y de las caravanas, el autobús dorado de "Autocares Jimenez" vacío -¿dónde están los pasajeros?- y un trozo de neumático en el arcén.
¿Cuántos coches coinciden a las 8:25 en todas las vías que forman el Nudo? Debe ser una cifra bestial. La mujer que da el tráfico desde el helicóptero lo debe saber. Hace mucho que no la escucho. Podría enamorarme de ella.

Cuando ya ha salido el sol, los rayos rebotan en las cristaleras de los bloques de pisos. Una vez vi a una mujer limpiando una de las ventanas. "Qué suerte", pensé. ¿Por qué pensé eso?

***

Hoy me han preguntado: ¿dejarías de trabajar si te tocaran tres millones de euros? Por supuesto que sí. Hay gente que ha dicho que no. Se creen que les van a dar un premio cuando salgan por la puerta.

Yo dejaría de trabajar, y ojo, a mí me gusta mi trabajo, pero qué quieres que te diga....

Volvería a la universidad -me sacaría filología, psicología y probaría con alguna ingeniería-, me dedicaría a mi blog, estudiaría piano todo el tiempo que quisiera, me apuntaría a la piscina, escucharía la radio mientras desayuno, tocaría la guitarra muchísimo más que ahora, iría cada día donde me diera la santa gana, escribiría relatos sobre boxeadores, me pasaría la mañana en la biblioteca sacando cosas gratis, haría la cola de la pescadería, en verano iría a la playa, me sacaría el carné de socorrista, no me tiraría jamás en paracaídas, me pasaría una semana comiendo pasta para ver qué pasaba, iría los miércoles por la noche al cine con Carol -ella también podría retirarse y podría acompañarme en todo esto. Me convertiría en la puta ama de la vida sencilla y tranquila.


27.10.09

Paréntesis: (Agenda Cosmonauta)



Un breve paréntesis para decir que Riot Cinema está en Barcelona presentando el proyecto de El Cosmonauta. En este cartel están todas las citas cosmonáuticas y aquí el spot de la Cosmonauta's Party de este viernes.

25.10.09

Más vale prevenir que ciento volando


(Para leer hoy)

Hoy he hecho un viaje corto y luminoso. La sombra del coche se proyectaba en la carretera y yo la perseguía. Nos perseguíamos. He dejado de mirar la sombra porque me ha parecido peligroso. Durante el trayecto he visto fábricas de alimentos en serie y bidones rojos con el sol rebotando encima.

Lo que menos me gusta de conducir es no poder mirar por la ventanilla atentamente, como cuando era pequeña y me llevaban mis padres. Solíamos salir de Barcelona los fines de semana. Disfrutaba mirando el paisaje encuadrado y escuchando la música que ponía mi padre.


***
(Para leer mañana)

Una vez vino una compañera del colegio. Fuimos a un hotel de montaña. Allí hicimos un pacto para guardar un secreto. Era una práctica habitual entre las niñitas de mi clase. Con un cúter nos grabábamos una inicial en el brazo.

Yo tuve que grabarme la letra "N" aquella vez. Estaba saltándome las normas de mi madre: nada de pactos con cúter ni de pararse la respiración. Pero lo hice para demostrar mi amistad. Después de aquello yo sería siempre su mejor amiga y ella la mía. Nos dolió mucho aquel pacto, las gotas de sangre eran pequeñas. Pero nuestras. Yo le comenté algo de la vacuna del tétanos, que siempre me ha tenido muy obsesionada, lo mismo que la apendicitis y la rabia, pero ella debió sacarme de la cabeza toda preocupación. Bebí una gotita de su sangre y ella una de la mía. Sabía a hierro, exactamente al olor del hierro.

Tenía el pelo dorado y liso, hacía ballet. Yo tenía el pelo castaño y ondulado, hacía Tae Kwon do. Éramos tal para cuál. A la hora del patio corríamos juntas y yo siempre la escogía la primera en los juegos de escoger. Etcétera.


***
(Para leer pasado mañana)

El pacto se rompió. Ella encontró a una nueva amiga y yo me juntaba con otras niñas y niños, pero con nadie en concreto. Desde entonces no creo en las mejores amigas. Luego veía a N por el barrio y ni me saludaba. Me dolía bastante su indiferencia, me avergonzaba. ¿Estará en facebook? Vaya, no recuerdo su apellido. ¿Cómo era?


***
(Para leer pasado pasado mañana)

Durante muchos días todo huele a sopa, en todos los lugares huele a sopa. En el médico, en mi habitación, en la portería... todo huele a sopa y no sé dónde está el pozo de sopa.


17.10.09

Recuperando una chaqueta


A las 18:21 aparco el coche en la calle de mis padres. Necesito más ropa, más medicinas. Parece una expedición al Polo Norte, pero no, que va, sólo es el otoño. Le pido a mi madre aquella chaqueta tipo anorak, de montar, impermeable, de hace dos años, con cremallera, negra. ¿Dónde está?

Mi madre sube a la habitación y saca del armario la chaqueta envasada al vacío. Envasada al vacío como el jamón dulce, el paté, el salmón, las salchichas... Lo de las madres es impresionante. Abro el paquete y dejo la chaqueta encima de la cama con todas sus propiedades intactas, sin alterar.

Son las seis y media, pero parece más tarde. Parece aquella hora del verano, la última para volver de la playa con luz y la toalla roja al hombro.

Mi madre nos cuenta cómo un camarero con guantes blancos le encendió un puro en El Cairo. Unas historias que a mí me encantaban de pequeña y que ahora escucha Carol atentamente. Me pregunto si a ella le impactarán tanto como a mí.

Me pongo la chaqueta. Conserva el frío de hace dos años, bien envasado al vacío.

14.10.09

El Cosmonauta, una película muy esp -acial/-ecial




"Y si volvieses a casa... y ya no hubiese nadie? En 1975, el primer cosmonauta ruso en la Luna no consigue regresar y se le da por perdido en el espacio. Él, sin embargo, a través de fantasmales mensajes de radio, clama haber vuelto a la Tierra y haberla encontrado vacía, sin un alma. Su irreal presencia y su voz irán destruyendo poco a poco el mundo de sus seres queridos."



Esta es la sinopsis de la película "El cosmonauta", el primer largometraje español financiado y distribuido a través de Internet, utilizando licencias abiertas. A este sistema se le llama crowdfunding. La filosofía es -más o menos- pide a la gente que te ayude económicamente con tu proyecto. ¿Y cómo puedes dirigirte a un montón de gente y dar a conocer tu proyecto? Pues a través de internet.

En principio, a mí me gusta la idea. Por tan sólo dos euros he podido colaborar en la producción de la película. Es un gesto para decir que me interesa la historia del cosmonauta. Leí el guión hace dos noches y me encantó. Todo el mundo se ha sentido alguna vez cosmonauta perdido bajo el sol y enviando mensajes sin respuesta...

En la página web del proyecto está toda la información sobre la película: el guión, los actores, el equipo, el vestuario, las localizaciones, el merchandising, los productores, los colaboradores, etc.

La película está inspirada en la literatura del espacio de Henry Pierrot y en su "Poética para cosmonautas", una colección de poemas que también puede leerse en la web.




12.10.09

6º aniversario del blog: felicidades, blog blanco, ya son 6 años



El diseño de este blog jamás será el definitivo. En esta casa se cambian los muebles, se pintan las paredes y se rizan las pestañas con frecuencia. No es un lugar estático. Sigo mañana, me muero de sueño. Y ahora, cómete la tarta, mánchate el fondo blanco de chocolate, que ya limpiaremos.

(añadido)

Tal vez sea porque nunca he hecho nada que haya durado seis años seguidos (excepto ir al colegio), por eso 6 años de blog me parecen un montón. Quedan pocos blogs que se sigan actualizando desde entonces. Muy pocos, es una pena. Mi intención es seguir. El blog me ayuda a desconectar.

Larga vida al blog y a los lectores de blogs.