sábado, 10 de diciembre de 2016

La veterinaria de la perri




Qué guapa es la veterinaria de la perri. ¿No he hablado de la veterinaria? Qué fallo. 
Tan cariñosa y atenta. Tan delicada, con su uniforme azul, sus manos desinfectadas, sus ojos claros, sus labios dulces como una mandarina en invierno. La perri, hoy movía la cola mientras le metía el termómetro por el culo. Y ella se reía, "¡qué contenta se pone!", decía. Y yo pensaba, ¡sí, yo también lo estaría! 

Y juega con ella sobre la mesa fría y metálica, también y tan bien desinfectada. "Le vamos a dar jarabe... verás que uno es color claro y el otro rojo... te voy a dar dos jeringuillas... 0. 8 miligramos... hasta aquí, ¿ves?"

Sí. 

–¿Y también operas?
–Sí, claro que opero. 
–Oooh.

Un mundo de fantasía y unicornios a su alrededor.






viernes, 9 de diciembre de 2016

Momentos al sol




Ropa bajo el sol, perra bajo el sol, plantas bajo el sol, lecturas bajo el sol. 

Nos hemos pasado la mañana bajo el sol y ha sido muy agradable. He hecho una revisión médica a las plantas, he tirado las que eran irrecuperables (dos, que estaban completamente secas, una de ellas la tenía desde hacía 4 años, pero ya no había manera de que reviviera -lo siento) y he hecho algunos transplantes.

La foto del momento, la instantánea, me ha recordado al retrato de los Arnolfini de Jan Van Eyck. Aunque no tiene nada que ver. Esa pintura estaba llena de símbolos (siempre salía en los exámenes) y creo que, en cierto modo, esta fotografía, también. Las plantas simbolizan vida, naturaleza que se renueva; la ropa limpia secándose al sol, también tiene algo de eso, algo que se recupera, que se purifica; y la Perri  puede simbolizar amor  y crecimiento.

He estado cenando en casa de G y al volver me he quedado helada. Hacía mucho frío. Pero ha sido reconciliador estar sola por las calles. O casi sola. Bajando por el Paseo de San Juan, se  me ha empezado a congelar la cara. Por la Diagonal, las piernas. Cuando he llegado a Marina, ya no sentía mi ser. Me he acordado de aquello que decía mi compañera de piso de época de estudiante,  "el frío es psicológico". Pasamos bastante frío en aquella etapa y nos consolábamos con esa frase, la humedad del río se nos metía por dentro. Sin embargo, éramos felices bebiendo calimocho. Barato y sencillo.

G me ha dado una charla positiva y me ha dicho que ahora tengo todas las oportunidades por delante. Que es fantástica mi situación y que seguro que encontraré un montón de inicios.

Supongo que es como si tuviera el contador a cero.