Inicio-Fin




Inicio.

Despertador a las 7. Hibiscus nueva llena de flores amarillas. Alegría. Una lavadora de color. Mails poco interesantes, newsletters, promociones. Cero personas. Cero historias. Cero emoción.

Todo listo. Bajo a la playa. En el carril bici mujer joven llorando. Vestida con ropa de "salir". La parte de arriba blanca, pero manchada. Noche anterior. Llora. Le pregunto, qué te pasa. Me preocupo. ¿Necesitas ayuda? Maquillaje sucio. No tengo batería. ¿Te llamo a un taxi? Sí. Llamo a un taxi. ¿Tienes dinero? Sí.  Sigue llorando.

9:30. Playa del Somorrostro. No hay gente. Alquilo tabla. Le dejo mis chanclas a una chica que hay por ahí. Me pongo de pie. Remo. Pruebo giros. Pruebo a cambiar los pies a posición olas. No hay olas. Pero así va más rápido. Me caigo dos veces. El agua está transparente. Veo peces. Veo una medusa. No me quiero caer cuando pasa la medusa.

Una hora después, dejo la tabla. Mis chanclas han desaparecido. Chica cubana las ha dejado en la recepción. Me las han dado. Conservo mi taquilla. Me voy a nadar.

Vuelvo a casa. Vecinos del local me saludan. Dejo la bici en el portal. Mensajes en el móvil. Gemma me pregunta si saldremos hoy. Hago ensaladilla rusa. Una peli. Me duermo.

Me despierto. Toco la guitarra. Hago una canción. La dejo. Me llama C. Me voy a fregar los platos. Hago gazpacho. Salgo a la terraza. Se pone el sol. Cerveza. Tristeza.

Escribo un rato. Ceno. Quiero ver una peli francesa de esas que pasan en verano y todo se soluciona. Peli de Olivier Assayas. Muy densa. Me duermo.

23:58

Fin del día. Me voy a la cama. Parking lots.






Beatbox



He estado escuchando esta actuación de CocoRosie mientras se ponía el sol por el Tibidabo y me bebía una Brewdog Punk Ipa, que aunque tenga un nombre muy largo, es tan solo una cerveza. Esta canción, con el tipo que hace beatbox me parece tan brutal, que me recorre ua  escalofrío que empieza por la nuca y me vuela la cabeza (como dice MP). Si alguien, por casualidad, le da al play, por favor, que se fije en el minuto 4:33 porque es de tirarse por el suelo, en plan, me rindo ante este super clímax musical. Voy a recuperar mi fucking gorra de la que se reía siempre A. Este año apenas me la he puesto. Creo que mis gorras representan mi infancia. También me gusta el efecto de las caras fantasmagóricas.

Estoy en plan drama. Pero mis dramas son con motivo y justificados, siempre. No me gusta estar así, aunque parezca lo contrario. Sin embargo, o con mucho embargo, lo estoy. Mis dos pantallas en las que proyectaba distintos tipos de soledad han muerto en cuestión de un mes: uno, mi hámster; otro, mi vecino, y a ambos los vi en ese momento en el que la vida ya no está, y tú sí estás. No sé qué quiere decir. Pero ese no es mi drama. Mi drama tiene que ver con una cosa muy simple y de estar por casa, todo eso del amor, como las cervezas con nombre largo pero que al fin y al cabo son cervezas. Si pudiera, volvería al día de las tiendas de discos en bucle. Fue un día redondo. Cada minuto. Cada segundo. Me gustaría escribir una novela entera sobre ese día.

Mi madre ha venido esta mañana y me ha dicho que soy un desastre. Qué raro. Paso de rayarme. Sé muy bien lo que quiero. También he pensado que me gustaría ir adonde se pone el sol. Esto me recuerda a cuando iba con mi padre en barca y quería llegar hasta  la línea del horizonte, y yo le preguntaba, ¿pero qué pasa allí?



El número 4. Agosto (8) entre dos.

Estoy haciendo algunos planes para mi mes de vacaciones en casa.

En primer lugar, me he apuntado a un curso de paddle surf que dura 4 semanas (como el del año pasado, pero en otra escuela que me gusta más y que tengo realmente cerca). En segundo lugar, voy a ir todos los miércoles a ver una película al cine (en total, serán 4 estrenos). En tercer lugar, voy  a cocinar durante 4 domingos seguidos 4 comidas especiales para distintas personas amigas: 1) fideuà (con la receta de mi madre) 2) paella (catalana, con cebolla en el sofrito) 3) Suquet de rape (como lo hacían en Can Majó, con all i oli gratinado y patatas. Recuerdo que cuando era pequeña e iba con mis padres  a la Barceloneta, siempre comíamos allí . Todavía existe, pero creo que ya no es el lugar que era entonces.) Y me queda el cuarto domingo, para el que todavía no tengo receta. Creo que me decidiré por algo que no haya cocinado nunca.

De momento, esta es mi guía de viaje. Con alguna improvisación, claro, con algunos planes de última hora que se me irán ocurriendo, supongo.

Hoy no hay vídeo porque ya estoy en la calle*. We're so ugly, we're so pretty.

*Quería decir en la cama, me he equivocado.

Vouyera






Mis vecinas, las que son novias, cenan a la hora que se pone el sol. Nunca cambian de silla, cada una tiene la suya, jamás cambian de lado. Por las noches, antes de dormir, rocían con insecticida las persianas. Por las mañanas, se despierta primero la del pelo corto y coge el metro a las 8:30. La del pelo rizado se levanta a eso de las 10 y desayuna en el balcón.

Hito



La desmotivación se me pasó haciendo cosas que me gustan con personas que me gustan. Es una receta sencilla, pero los ingredientes son complicados (según temporada).

Me sentía mal porque no me apetecía viajar, pensaba, ay, no soy como los demás, ya empezamos con las adolescencias a destiempo.

Esta mañana, frente al espejo, he pensado que tengo los hombros bonitos. También me gusta mi clavícula.

He cambiado un montón de muebles de  sitio. He colgado dos cuadros y uno me ha quedado torcido. Bueno. 

Ayer encontré aparcamiento en Poble-sec, a las 24:00, en plena fiesta mayor.
hito
nombre masculino
  1. 1.
    Poste de piedra o cualquier señal clavada en el suelo que sirve para marcar el límite de un territorio o de una propiedad, o para indicar las distancias o la dirección en un camino.
    sinónimos:cipo, mojón, muga
  2. 2.
    Acontecimiento puntual y significativo que marca un momento importante en el desarrollo de un proceso o en la vida de una persona.
    3. Encontrar aparcamiento cuando crees que no va a ser posible



    when i look around my heart, i can see the doors have closed
    when i look around my heart, i can see the words have spoken
    when i look around my heart, i can feel the world around out there, air
    when i look around my heart, i can see there's more to own that's closed than open
    when i look around my heart, i can see the stars and stripes
    when i look around my heart, i can see the fire and i can see the lights
    when i look around my heart, i can see the dirty clothes, and the dirty sheets
    when i look around my heart, i can see who i miss most
    i can see in dreams
    in dreams
    when i look around my heart, i could only hope to find it
    when i look around my heart, i whisper to the grass and focus
    when i look around my heart, i only hope to grasp the most of it all
    when i look around my heart, i only want to feel the flight before the fall
    when i look around my heart, i could wish for another year with you
    when i look around my heart, i can see that i am only fooling myself
    when i look around my heart, i never want to fear my disbelief
    when i look around my heart, i could only hope to see
    in dreams


    (In dreams, tomemitsu)

desmotivación pasajera





Estoy un poco borracha. Me he bebido 4 cervezas con P y he empezado a notar el efecto hace treinta minutos. P estaba hablando sobre algo de la vida,  y yo escuchaba esta canción de Tijuana Panthers de fondo, sonando a lo lejos, y pensaba, qué buena es, qué esperanza de 4 minutos.

Hace dos días me sentía muy desmotivada. Luego, al día siguiente, pensé que ya no tanto. No sé si fue porque había cenado hidratos de carbono y mi serotonina estaba muy activa, no tengo ni idea, en realidad. Pero el día de antes me desperté y pensé: qué desmotivación en general, por todo, el trabajo, el verano, las relaciones, las mañanas, las tardes, la playa, la montaña, los viajes. Dónde está el motivo de todo, me preguntaba... Luego se me pasó, cómo iba contando antes, y pensé, ah, era una falsa alarma. Pero hoy vuelvo a sentir desmotivación. ¿Dónde encontraré el motivo? ¿En qué lugar de mi mente? No tengo ni idea.

Mientras P tocaba la guitarra, el cable del ventilador se había quedado enrollando en forma de símbolo de infinito o de nudo marinero.





La gente que sale en las canciones



Hoy olía a piscina en la calle. Y he pensado en las piscinas que se imaginan y jamás llegan a hacerse realidad. O están vacías. Aunque a mí me encantan las piscinas vacías.

Me he hecho comida y me la he llevado al trabajo. He subido hasta el departamento a calentarla y me he cruzado con la profe bollo que estaba en el concierto del viernes. Me ha dicho "hey". No tengo ganas de salir. Eso lo he dicho yo ahora. No tengo ganas de salir y  que las cosas sigan funcionando, ni las farolas ni los surtidores de cerveza. Pero no podré luchar contra ello.

He bajado en ascensor con el tupper caliente en las manos. He pulsado el botón de la flecha para abajo. Cuando llevaba un rato esperando, me he dado cuenta de que estaban abiertas las puertas del ascensor de al lado, pero no las del que yo estaba esperando. Me ha parecido una bonita/triste (que el lector/a escoja) metáfora.

Me pregunto qué pasa con las canciones dedicadas a alguien. ¿Dónde está la Irene de Twin Peaks? Debería de hacerse un seguimiento a las personas que salen en las canciones. Novelas, biografías, documentales. Colección de cromos. Irene en la playa. Irene saliendo a comprar. Irene en el autobús. Irene riendo en un bar.

He llorado en el metro y se estaba tan fresquito que he pesando en quedarme allí llorando un rato más. El otro día me encontré a unos ex-alumnos en el vagón -por suerte no iba llorando- y les pregunté que qué hacían, y me dijeron que estaban pasando la tarde yendo de una punta a la otra de la línea verde. Bueno, están en esa edad de las cosas rarunas y vírgenes suicidas, 13, 14. Les dije que era mi sueño, tal cual, y que alguna vez lo haría.




Medusa




"Nada está por llegar
Nadie te va a salvar."

Tras escuchar el estribillo atentamente, Gemma y yo nos quedamos mirando con cara de... "pues qué bajón". Luego fuimos a por otra cerveza.

Pero tal vez tengan razón las Chroma.

Si esto fuera el 2003, la batería de ese grupo probablemente podría convertirse en una de esas chicas que vas viendo por ahí y que te gusta. Como aquellas a las que apodamos en 2003 las lesbicindies, como abreviatura de "lesbiana con bici indie". Creo que ese nombre se lo puso Gemma. Nos las encontrábamos, más o menos, en casi todas partes, y eran una especie de aliciente del fin de semana. Y cada una tenía su preferida, como si fueran los personajes de una serie. A mí me gustaba una a la que llamábamos Carrie, de Carrie Browsntein. El año pasado vimos a parte de ellas en un concierto y estaban bastante mal, como muy desmejoradas... este comentario es de madre.

Hoy he visto medusas pequeñas mientras nadaba, las he ido esquivando, pero he podido apreciar perfectamente su silueta. Nadar en el mar me gusta porque hay un momento en el que parece que estés absolutamente en medio de la nada pero con un mínimo de poder y control. Después de nadar mucho rato, cuando me tumbo en la toalla todo me da vueltas y parece que mi mente vaya a separarse del cuerpo. Creo que tengo mini viajes astrales en la playa.


Ayer vi Langosta. A mí me gustaría convertirme en medusa.



Pedazo espacio en blanco.






























hola :-) Tiene lejía





Estoy en la terraza tomando el aire que va y viene. Oigo a alguien afinar una guitarra. Le acabo de dejar un mensaje en un post it a la mujer de la limpieza de la escalera, que viene los martes. En teoría, mi misión es dejarle agua, así lo acordamos, pero a veces se me olvida y me siento fatal cuando voy en el metro pensando que otra vez, otra vez no. Pero mañana no va a ser así porque ya he dejado el cubo fuera. Y además le he echado lejía al agua, en un arrebato de algo. Le he dejado un mensaje: hola :-) (sonrisa) Tiene lejía.  Hay algo en ese mensaje. Por un lado, es un hola de repente, un hola que se abre como una lata de cerveza. Me ha parecido crucial avisar de que el agua tiene lejía. Y no estoy bromeando. Por otro lado, también me parece un mensaje cómplice. Abre un espacio entre ella y yo, un espacio en la mañana, en la escalera solitaria de vecinos que no están. Ayer estuve tocando canciones con Pereira. Decidí que mi novia imaginaria va a ser Anna Calvi. No sé por qué le he echado lejía. La semana pasada estuve leyendo poemas. Necesitaba algo de tranquilidad. Descansar entre los versos. Acurrucarme. Y he usado ya dos veces este verbo en menos de cinco días, y me suena igual que las palomas que se concentran en Plaza Catalunya. Empiezo a ver agosto con optimismo. Un mes para comprometerme conmigo, como el del año pasado. Sin distracciones ni huidas en coche derrapando por un descampado. Compromiso. Mis vecinas lesbianas están en el balcón hablando por skype con alguien. No me caen mal. Pero no soporto que un sábado a las ocho de la tarde se vayan a comprar al Veritas. Eso sí que no. No puedo con ello. Deberían vivir separadas, salir de la ducha los sábados y bajar a la calle, encontrarse para ir a tomar algo, a  esa hora de la tarde en la que todo el mundo lleva el pelo mojado. 

Invitada

No tengo ganas de dormir en mi cama
quiero ser una invitada
que se acurruca en el sofá
bajo una sábana intacta

dejar claro que estoy de paso,
puede que mañana me vaya
o pasado
en el tren de las diez y veinte

invitarme a café,
preguntarme si prefiero té
y remover la taza mientras pienso
en visitar la ciudad

que agosto llega
y no sé si quedarme,
no puedo asegurarte nada
sólo soy una invitada.


mayor, pequeña




Estoy muy cansada, pero no quiero dejar de registrar la gran revelación del día, y que ha surgido de la nada mientras desayunada desayunaba: ya no sueño despierta. Mientras me acababa el café y observaba a las gaviotas encima de la chimenea industrial, he soñado. Y lo cierto es que  me he sentido como una pluma. Me he quitado un peso de encima, una especie de candado en U de 20 kg sobre mi cabeza.

"Soñar" de pensar en algo que quieres que pase, o "soñar" de pensar en algo que te gustaría, o "soñar" de imaginar y ver en tu mente, vivirlo como si fuera real.

Supongo que me he centrado tanto en no esperar nada, en la no expectativa, que se me ha olvidado lo de soñar. Soñar esto, soñar lo otro. Mirar por una ventana y pensar, imaginar. Sentarse en el metro y proyectar en el túnel. Ir en bici y pensar en lo que me gustaría que sucediera.

He estado hablando de hámster con T. Hámster estuvo  siempre conmigo cuando faltaban personas. Esta es la gran conclusión del día. Cuando murió (el jueves pasado) sentí mucha ternura, pena y amor. Como si todo fuera una gran mentira, pero hámster lo verdadero. Como si no te hubieran invitado a una fiesta en años y de repente estuvieras en todas las listas de asistentes. Que no, joder. Que no vamos a ir a fiestas a las que no nos dejaban pasar antes.




Preguntas

Mis vecinas –las que mantienen una relación "sentimental" desde hace dos años y medio– están cenando en la terraza –¿sentimental?– porque oigo sus cubiertos. ¿Qué deben estar cenando? ¿Ensalada? Ayer las vi llegar de la playa. Hoy las he visto subir las persianas. A veces me gustaría estar en medio, en modo invisible, y comprender el idioma que hablan. Que no es ni inglés, ni alemán, ni francés, ni ruso. Ni chino. No sé en qué coño hablan. Se llevan bastante bien, nunca las oigo discutir. A veces hablan de sus cosas en ese idioma que no entiendo. ¿Dónde se irán de vacaciones? Lamentablemente, va a ser algo que no voy a descubrir, a menos que me den alguna pista muy clara desde la terraza. Imposible, vaya. ¿De qué trabajan? Sé que una de ellas coge el metro a las 8:30. ¿Deben preocuparse por el futuro? El futuro lejano. Llevo todo el día escuchando a Joy Division. Vivimos la juventud como si la vejez no fuera a llegar. Pensando que jamás nos atrapará. Yo lo sé. Pero como dice mi amigo Pereira, hay que darse cuenta y seguir viviendo. Bueno, él lo dice de otro modo. ¿Si tienes una vida intensa es mejor que si no la tienes? Acabo de encenderse la terraza faro. ¿Es una pareja, también, o son dos que viven juntos y van por separado? Hoy me ha dicho una compañera del trabajo, tú lloras mucho, ¿no? Me refiero a que, es una actividad para ti... Pues no sé. Lloro si me pongo triste. Lloro si se muere hámster. Lloro si me da pena algo. Lo normal. Me ha dicho que ella no suele llorar. ¿Y qué haces cuando estás triste? le he preguntado yo. Y no me ha sabido responder. Igual se pone a saltar, yo que sé. Con todos mis respetos. Me cae muy bien.

Mañana le comentaré a T de terapeuta, que no me apetece viajar sola. A ver qué me dice. Porque en realidad en ese otro lugar no hay nada que no pueda estar en este. Supongo que tengo un problema de estos tontos, del mundo desarrollado y tal. O tal vez sea muy lista, como superdotada. Y claro, me aburren las asignaturas.

MÁS FAROS:


La luz

Estoy de bajón dominical.

Me evadí de la muerte de hámster yéndome a la playa, al día siguiente, a hacer SUP. Tranquila, remando, en silencio, muy relajada. De vez en cuando, me tiro al agua para refrescarme. Cierro los ojos, y me quedo de pie, encima de la tabla, sintiendo el vaivén del mar. Me gusta esa sensación. Y todo se ve distinto desde allí, la playa, los edificios, la vida. Volví a la orilla con la idea de no quejarme nunca más por nada. Me sentía renovada.

Al día siguiente, fuimos Gl y yo en mi coche hasta la platja del Castell, en Palamós. Como es un vampiro, el día de antes compré una crema ultra-protectora en spray, que cuando se agita parece que vayas a hacer un graffiti. Al agitar el frasco de crema por primera vez, me acordé de mi amiga Olivia, que pintaba en las paredes de la estación y llevaba pantalones muy anchos y tirantes. Y vi una película en mi mente de un montón de tardes con Olivia y los demás. Me pareció curioso que aquel sonido me trajera su recuerdo, tan nítido. Olivia fue desapareciendo. No sé si apareció, luego, más tarde, con los años. Yo ya no estaba. Su padre tenía un camión. Lo recuerdo como una leyenda de de adolescentes. Una leyenda tabú.

Alquilamos un Kayac. Estuvimos remando dos horas. A veces el fondo era oscuro, a veces era turquesa.  Luego comimos en mi casa a las seis y media de la tarde. Por la noche estuvimos bebiendo cerveza sentadas junto a la pequeña tumba de hámster. Gl estaba fascinada con la noche de verano. Despierta en mí amor. Sin calificar. Amor, en general.

A medida que he ido ordenando mi casa, mi sensación de hastío dominical incomprensible se ha ido apaciguando. He estado un rato en silencio pensando en hámster, mirando hacia donde estaba su jaula. Imaginando lo que estaría haciendo si estuviera vivo. Hámster simbolizaba algo que debo descubrir.

Tengo unos nuevos vecinos preferidos. Los del balcón faro.



Pinkie ha muerto



Esta foto es de cuando llegaste a casa en 2014. Nos estábamos conociendo. Yo hacía tres meses que vivía sola. Todo era una mierda, la verdad. Más tarde, fue peor. Nosotros que íbamos a saber...


Te he escrito una carta de despedida y te he enterrado con ella. Estás junto a un árbol, en el parque que hay antes de llegar a la playa. Olía a mar y casi era de noche. Yo llevaba gafas de sol, porque era un entierro. Luego me he comprado una pizza. Sí, bueno, ya sabes. Te he reservado una aceituna, como solía hacer.

Te has quedado hasta el final feliz, lo has disfrutado conmigo, y te has marchado.

Te echaré de menos, mi amigo.

Esta canción la escuchamos muchas veces juntos, al principio :)



Beirut - Vagabond from Sunset Television on Vimeo.