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hola :-) Tiene lejía





Estoy en la terraza tomando el aire que va y viene. Oigo a alguien afinar una guitarra. Le acabo de dejar un mensaje en un post it a la mujer de la limpieza de la escalera, que viene los martes. En teoría, mi misión es dejarle agua, así lo acordamos, pero a veces se me olvida y me siento fatal cuando voy en el metro pensando que otra vez, otra vez no. Pero mañana no va a ser así porque ya he dejado el cubo fuera. Y además le he echado lejía al agua, en un arrebato de algo. Le he dejado un mensaje: hola :-) (sonrisa) Tiene lejía.  Hay algo en ese mensaje. Por un lado, es un hola de repente, un hola que se abre como una lata de cerveza. Me ha parecido crucial avisar de que el agua tiene lejía. Y no estoy bromeando. Por otro lado, también me parece un mensaje cómplice. Abre un espacio entre ella y yo, un espacio en la mañana, en la escalera solitaria de vecinos que no están. Ayer estuve tocando canciones con Pereira. Decidí que mi novia imaginaria va a ser Anna Calvi. No sé por qué le he echado lejía. La semana pasada estuve leyendo poemas. Necesitaba algo de tranquilidad. Descansar entre los versos. Acurrucarme. Y he usado ya dos veces este verbo en menos de cinco días, y me suena igual que las palomas que se concentran en Plaza Catalunya. Empiezo a ver agosto con optimismo. Un mes para comprometerme conmigo, como el del año pasado. Sin distracciones ni huidas en coche derrapando por un descampado. Compromiso. Mis vecinas lesbianas están en el balcón hablando por skype con alguien. No me caen mal. Pero no soporto que un sábado a las ocho de la tarde se vayan a comprar al Veritas. Eso sí que no. No puedo con ello. Deberían vivir separadas, salir de la ducha los sábados y bajar a la calle, encontrarse para ir a tomar algo, a  esa hora de la tarde en la que todo el mundo lleva el pelo mojado. 

Comentarios

  1. Lo ideal de vivir en pareja sería convivir como si vivieran separadas y se quedara una a vivir en el piso de la otra, de vez en cuando, y te despiertan con el desayuno preparado, o prepararlo entre las dos, ir a caminar a primera hora, de paseo, a tomarse unas cervezas, cines, etc..y olvidarse de hacer compra, de tener que poner lavadoras, tender, etc...que todo fuera idílico, pero como eso es practicamente imposible, al menos hacer que la rutina no lo sea tanto, improvisar, sorprender y hacer cada día algo diferente e inesperado... sería increible vivir en pareja así.
    Besos PV

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  2. Lo de la lejía puede ser un deseo de sanear a lo grande, como un ¡marchando una de asepsia!. Espero que fuese lejía mezclada con detergente y no pura y que el suelo no sea ni de mármol ni de terrazo. Claro, a mí también me hubiera parecido crucial avisar de ese detalle. Y el hola queda más que perfecto.

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