Ir al contenido principal

No lloro por ti



Lloro por los perros que abandonan en la calle(...) Y me importas un pimiento.


Mientras yo estaba en la consulta rememorando mis basuras emocionales, mis restos pasados, toda la mierda amontonada y sin reciclar, tú andabas comprándome un manga erótico de Frederic Boilet. La vida puede ser tan extraña como eso. Me lo has regalado con el café, yo lo he leído en tres cuartos de hora antes de subir a clase. No te cuento más.

He salido a la calle, algo aturdida, con un cielo gris metálico y te me has añadido al paso con amor. Siempre me gustaron las personas que se encuentran en la calle y sin apenas saludarse caminan juntas compartiendo un metro de acera;

las que comparten una guitarra;
las que protegen a su chica;
las que son un 50% sensuales y otro 50% sexuales;
las que te quieren con pancarta;
las que dan patadas al aire cuando se enfadan,
las que ven un concierto en el palco de las autoridades
sin tener autoridad ninguna,


=tú.

Comentarios