Ir al contenido principal

La sombrilla



Como una astronauta que llega a la luna
clavo el parasol.

Quizás me gusta tanto la sombrilla por esa obsesión mía de ir construyéndome casas ambulantes, lugares en los que no me sienta una desconocida. Por ejemplo: mi coche, mi cafetería de las mañanas, mi mesa en clase, etc. Planto la sombrilla, nace un hogar. Así de sencillo. Luego apenas la uso -la usamos- porque estamos siempre en el agua o tomando el sol, pero me da seguridad saber que está ahí, para meterme debajo y... "salvada", como en los juegos del patio.

Las sombrillas sólo me gustan cuando estoy enamorada, si no, me deprimen un poco. Los habitantes de cada sombrilla nos esforzamos para que nuestro amor sea diferente y más grande y mejor que el de los vecinos de la de al lado, pero ninguno de nosotros sabe lo que verdaderamente tiene que hacer para que sea así. ¿No? (Tecleado en mi iPhone a las 4 de la mañana de ayer, sin poder dormir).

Comentarios

  1. Qué poético esto de la sombrilla. Ahora en verano somos astronautas en las playas y nuestra sombrilla es la forma más fácil de levantar un hogar. Siempre queremos nuestro propio espacio en cada lugar, aunque sea pequeño, pero el amor es grande siempre :-)

    ResponderEliminar
  2. Para mi las sombrillas son millones de chinchetas clavadas en un corcho que te ayudan a saber dónde estás, dónde tienes a los amigos, a la vecina, a la familia con críos insoportable, al chulo-playa; el millón de puntos que pueden llegarte a estropear una mañana tranquila en la playa escuchando las olas del m-a-r.

    ResponderEliminar
  3. Felicidades! Me encanta! Me he sentido muy reflejada en eso de la cafetería-bar de siempre (donde ya tienes 'tu' mesa) o en clase (más de lo mismo, con tal y cual amigo a tu lado)...

    ResponderEliminar
  4. De pequeña me fascinaba hacerme una"tienda de campaña" improvisada con el tenderete de la casa. Ponia una manta encima y ya me podia meter dentro donde estaba oscuro y creaba mi mundo :)

    Por cierto , si os gusta el cine, leer, buena música... Recien he re abierto mi blog al que sois invitadas ^^

    www.frasesdepeliculaslibrosymas.blogspot.com

    ResponderEliminar
  5. precioso post Vaggio, precioso..

    ResponderEliminar
  6. jope, si que te ponen filosófica las vacaciones...:)
    pero me encanta esa idea del hogar-sombrilla.
    un beso

    ResponderEliminar
  7. nadie nos enseñó en esta asignatura del amor.. aún así, si es un esfuerzo será bueno.. no debería salir de manera natural..?

    ResponderEliminar
  8. Duna, me ha  gustado mucho tu explicación, sobre todo lo de "nuestra sombrilla es la forma más fácil de levantar un hogar". Te voy a pedir que me expliques más! besos

    Joanaina, (uala! quant de temps, nena!) qué bueno lo de las sombrillas como chinchetas  en la playa. Es verdad, como te toque la familia con niños ya puedes rezar para que no se queden a comer. Nosotras tenemos un sistema para ahuyentarlos. mua!

    Marta, me alegro, gracias. Supongo que todos tenemos esos rituales de caracol
    arrastra casas... un beso

    circulopolar, precisamente, hace un par de semanas vi a unos niños en un balcón, bajo la ropa tendida, haciendo una casita. Me pareció muy tierno. Yo me la hacía debajo de la mesa. Ya visité tu blog, me gustó leer las instrucciones para el miedo de Cortázar. Mua.

    diley, guapo, ya prontito estáis en la ruta 66 eh! un beso grande


    a punto de, uf sí, durante las vacaciones tengo mucho tiempo para reflexionar, pero me gusta!


    Ico, pues sí, es genial si sale de manera natural, por supuesto, pero tb hay que poner de tu parte, un poquito, no? Un beso

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Deja tu mensaje