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Mostrando entradas de febrero, 2014

200 lomos, 200 pinchos y 70 chorizos

Devendra Banhart "Für Hildegard von Bingen" from Isaiah Seret on Vimeo.



Salgo de casa escuchando a Devendra. Cruzo la calle, la gente sube del metro, el sol se estrella en las fachadas. No tengo tristezas en el corazón porque lo tengo limpio como una patena de plata con la luna reflejada. Amo a tres o cuatro personas y a una actriz de dudosa reputación; puede que alguna me ame a mí. Un 26 de febrero de hace ocho años me enamoré y fui inmensamente feliz. Y ese día me desperté, me vestí, me peiné, desayuné y no sabía qué me iba a enamorar por la tarde, pero me puse lentillas.  Nadie recuerda las horas antes de enamorarse. Las lentillas graban lo que pasa durante el día, pero son desechables. Ya puedo andar por casa con las luces apagadas sin chocarme con nada. En mi memoria ya existen unas paredes y unas puertas y unas habitaciones que antes no estaban. No recuerdo cómo me desnudaron la última vez, puede que me desnudara yo, pero no estoy segura. Mi hermana postiza ha organiza…

Seré au

He escrito esta canción llamada Amante Bandido:




Antes de eso:
Hoy he hecho mañana de desayuno en el sofá, con pijama y viendo Girls. Lo hago cada dos semanas porque así se me acumulan dos capítulos y parece una película. No logro entender por qué me caía tan mal Hanna en la primera temporada, he conocido a gente a la que también le pasa lo mismo, luego, en la segunda empiezas a empatizar, porque intenta hacer las cosas bien y las hace mal, y parece que no le importe pero siempre hay un momento en el que ves que sí le importa. Mi personaje preferido de la tercera temporada, por el momento, es Marnie, porque está siempre intentando arreglarlo todo y surge el efecto contrario. Pero mi preferido de todos es Adam y deseo lo mejor para él, he conocido a gente a la que también le pasa.
Ayer noche había quedado con un amigo pero ambos estábamos de bajón, que no tristes. De bajón es tristeza temporal. Y rechazamos la posibilidad de salir a pasarlo bien como la semana pasada, porque salir de fie…

Espejos

Mary Poppins hoy está con la presión alta. Ayer, en la clase, me pareció que la profesora del gimnasio -la que me gusta- me miraba a través del espejo. De entre cuarenta tías, me miraba a mí casi todo el rato. Pero es que a través de los espejos siempre parece que la gente te mire. Por lo tanto, voy a ponerlo en duda. Lo cierto es que ayer bailé tan bien que yo misma no podía dejar de mirarme en el espejo, lo estaba vibrando. Yo ayer estaba intratable, le pillaba todos los detalles. Esos detalles que hacen que el paso sea espectacular.
Qué bonito y al lío son sus palabras que más me gustan. Al lío lo dice cuando empezamos la clase, y qué bonito lo dice cuando hacemos algo muy bien. Mi fantasía es que un día, después de clase, se mete en mi ducha y me susurra al lío. Si eso pasara, qué fuerte, no? Qué bonito. Ardería el gimnasio, la calle y Barcelona entera. Y Artur Mas en plan, qué ha pasado, qué ha pasado, dónde están los mossos. Qué poco debe imaginar que la pava de la segunda fila…

fue un amor mosquito tan dandy

El viernes salí con mi amigo Juan y acabamos bailando techno en el Moog hasta las cinco como si nos hubieran poseído. Fue una noche divertida. Mientras íbamos de bar en bar rellenando nuestro cuerpo con alcohol corporreal, yo iba cantando una canción de Devendra Banhart que me tiene intrigada  y que he estado tocando esta mañana en casa para mi amigo Juan, al que le deseo mucha suerte con su nueva vida por estrenar.



Ópera fina

Llevo toda la tarde corrigiendo. Hay de todo.

Los compositores de ópera más relevantes de la historia son:

Me ha dejado alucinada.

Otra opción es:

Uish... casi.
Con los que no estudian me río un montón. 
Los días pasan, el sol, todo lo que debo hacer es ir hacia adelante, veo las casas de mis vecinos en airbnb, doy un paseo hasta la playa, yo le compro comida al hámster, yo todo el rato, desde mi infancia, todo el rato conmigo, yo haciendo los deberes, yo jugando en casa, yo mirando por la ventana que daba al lavadero; quiero dar un poco de yo a alguien; en el edificio de oficinas dejan las luces encendidas toda la noche y parece que las ventanas estén soñando, moviendo los párpados, en la fábrica de la esquina hay un taller de artistas y a veces sacan esculturas de hierro y muebles viejos y sillas, hay árboles en la calle, a las 8:40 el carril bici de mi calle parece el tour de francia, tengo un gorro de lana, ayer hacía frío pero hoy ha sido primavera, mañana san valentín, el amor,…

Mirando a mi alrededor

Al lado de mi portal hay un centro de ideas. No sé lo que es, pero me gusta. Se llama así: centro de ideas, lo pone en el cartel de la puerta. Me imagino a gente pensando y teniendo ideas descabelladas dentro. Hay librerías a los lados y una escalera de metal que sube a otro nivel en el que hay mesas y algún ordenador. Es un espacio muy abierto y con mucha luz.  Los domingos por la mañana ponen música, tienen una colección de vinilos que se ve desde la calle. No sé exactamente de qué trabajan, pero parece divertido.
Cuando te caes de la moto, lo mejor es volverse a subir lo más pronto posible. Sobre todo si  la vida te lo pone en bandeja. Vuelvo a un lugar y vuelvo con ganas.

VHS

He estado pensando mucho durante estos últimos días, creo que tengo la cabeza más grande.  Ya decía mi horóscopo que febrero iba a ser un mes de reflexión y de Marte en mi casa nosequé, no me entero nunca de lo de las casas. Marte siempre trae batallas, que por eso era el dios de la guerra. Pero estamos a salvo y fumando la pipa de la paz. Las reconciliaciones siempre son buenas. Sólo tengo que tener paciencia y todo irá bien.
Una vez nevó en febrero y salí con mi vecina a la calle a tirar bolas de nieve. Febrero siempre era un mes bastante de paso, era una suerte que hubiera algo extraordinario como la nieve. Ya he hablado de mi vecina alguna vez, éramos muy amigas, ahora también, pero ya no tenemos demasiadas cosas en común, creo. Pero está en todos mis recuerdos de adolescencia, como por ejemplo en el de ese día de nieve. Era con la que me salté la clase de guitarra para ver en el Canal Plus la película de Oliver Stone sobre los Doors. Nos parecía una especie de descubrimiento vit…

no sé cómo explicarlo

Lo que más me gusta de ir al gimnasio es volver, tomarme una cerveza y fumarme un cigarrillo sientiéndome en forma.

Mi profe está muy buena.
No sé cómo explicarlo.
Está muy buena.
Pero no es la típica tía buena, pero lo está.
Tiene unos brazos.
Uf, madre mía, qué brazos.
No sé cómo explicarlo.
Me deja sin palabras cuando da puñetazos al aire y cuando se pone en guardia.
Hoy se había alisado el pelo, o algo así, no la reconocía, y en cuanto ha empezado a sudar, se le ha vuelto a rizar. Es una chica maravillosa. Jamás nacerá otra como ella.
Ojalá jamás se vaya del gimnasio. ¿está estudiando? O ya lo tiene todo estudiado?
A veces me la imagino fabricando el robot más bonito del mundo, seguro que es súper lista.

Esta canción me recuerda a ella, se mueve tan bien cuando la baila.




DBANJ OLIVER TWIST VIDEO from Tessy Tessy on Vimeo.

buñuelos de viento

He ido a visitar a mi abuela. Le he llevado buñuelos de viento huracanado y desconocido. Se ha puesto muy contenta. Durante el trayecto en metro he calculado que posiblemente habré merendado allí -durante la infancia- más de 1 millón doscientas veces. En su casa tengo la sensación de haber crecido como un gigante, mi memoria conserva una percepción antigua de las medidas. Recuerdo merendar escuchando su máquina de coser. Aún la tiene, es una joya. Todo está igual que entonces. Quería tener un hermano o hermana para jugar allí por las tardes. Siempre he estado demasiado conmigo, sintiéndome todo el rato. De pequeña me subí a un taxi con mi abuela y oí como le decía al conductor: siga a esa moto sin que le vean. Era la moto de mi abuelo.
Al volver le he hecho esta foto a una bicicleta.


auto-escribirse cartas

Ha estado lloviendo todo el día. Toda la humedad que hay en la calle podría formar una mar paralelo. Una playa entre dos orillas.
Ayer hablé con un vecino de un amigo. En el ascensor. Rodeados de espejos y luz blanca como de laboratorio.  Me contó que durante el año pasado se había mudado cinco veces.  Creo que a ciertas edades sólo se habla de mudanzas y separaciones.
Hoy quería ir a nadar, pero con este día... me he quedado en casa. He ordenado todas las habitaciones y he dejado dormir al hámster-perro toda la mañana. Por la tarde, a eso de las siete, lo he cogido un rato y le he acariciado la cabeza. Cerraba los ojos.
Me he despertado pensando en lo de las cartas de amor. He decidido que hoy iba a escribirme una para mí.  Me he escrito una carta que me gustaría recibir.  He escrito -bueno, me han escrito, de forma ficticia- 15 líneas. Únicamente 15. Ha sido descubrir una fórmula sencilla, de esas en las que piensas muchísimo, pero la solución es simple.
Me la he escrito. No con …