Ike, hoy te he visto muchas veces




Hoy he recibido un comentario en una entrada antigua de un blog en el que únicamente colgaba fotos. Es una foto del día que me fui a vivir con mi ex_oficial. Llevábamos ya varios años saliendo y fue un día muy importante. En la entrada no pone la fecha, no sé por qué, pero fue en 2009. También he visto una foto del día que me compré un pedal de loops para la guitarra eléctrica, para poder tocar como Feist. A veces me quiero un montón por esta ternura innata. La última vez que planeé irme a vivir con alguien fue hace tres años, con j. Nos enamoramos de forma fulminante. Recuerdo aquella mañana en el tranvía, estábamos pilladas hasta la médula. Y en el bus. Y en el metro. Y en los taxis. Y en Valparaiso. Y en Santiago. 

Esta mañana sentía mucha euforia. En todos los semáforos he tocado la batería invisible, he ido cantando en voz alta una canción en italiano. Me hacía gracia estar tan contenta sin un motivo concreto. Cuando he llegado a las 12 donde L, se lo he contado, tengo una euforia desmedida desde las 9 de la mañana. Me ha hecho reflexionar sobre cómo veía las cosas desde esa perspectiva. Y la verdad es que se ven muy distintas.

Luego he visto a special friend, por casualidad. Era algo que me causaba preocupación y que precisamente ha sido el tema central en la sesión de terapia de hoy. La vida es así, a veces parece que haya un guionista esforzándose. Echo de menos sus camisetas negras, sobre todo la que tenía una costura detrás, en medio de la espalda. No sé por qué me acuerdo de esa chorrada. Echo de menos sus zapatos. Echo de menos su bici. Echo de menos sus planes. Echo de menos sus JAJAJAJA en Whatssap. Echo de menos su abrigo. Echo de menos grabarle canciones con el ukelele. Echo de menos jugar con ella a ping pong. Echo de menos sus zumos. Echo de menos sus discursos políticos. Echo de menos sus dientes. La quiero un montón. Debido a las circunstancias, es doloroso, pero el sentimiento en sí no tiene nada de malo. Más tarde he estado llorando a moco tendido con A y me ha reconfortado mucho poder hacerlo con una amiga. 

Hoy han operado a la madre de P. Ayer me decía, "es que ahora sé que esto va a ser un no parar". Por asociación, recordé cuando mis padres enfermaron, y de esa sensación que tenía, como de irrealidad, que por supuesto era una defensa, y que me fue tan bien para poder estar frente a un médico que dice que tu padre se muere hoy o mañana, o que dice que tu madre tiene pocas posibilidades de salir adelante. Etcétera. Recuerdo aquella noche en el hospital leyendo los cómics que me había regalado Ike. Creo que el amor tiene muchas caras. A veces sientes amor en esos momentos en los que estás tan acojanada. Es amor en estado puro. 

¿Estoy hecha polvo?  No exactamente. Estoy viva.












3 comentarios:

  1. Pues si, que dificil es no estar en sintonía con las emociones del entorno.
    Los pàjaros cantan, las nubes se levantan y no se entiende q no formemos parte de la gran sonrisa colectiva. Y uno lo intenta y se dibuja una con rotulador indeleble pero solo conseguimos una mueca.

    La primavera cuesta. La gripe cuesta.
    Ánimo niña, que esto se pasarà.

    Un abrazo en formato "vaso de leche con miel".

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    1. Sí, esta es mi mueca 😏 primaveral kill the primavera 🌺🔫 Es una idea de tatuaje.

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  2. El dolor es una forma de recordarnos que seguimos vivos, que no podemos pararnos, no ahora, que estamos tan cerca de esa algo que no sabemos lo que es...

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