jueves, marzo 15, 2018

Mientras tanto



(Mientras espero que llegue el día 11 de junio para volver a escribir en el blog, la vida sigue su curso imparable. Se van gastando cada vez más días, es asombroso. Por un lado, no me importa; por otro, me inquieta. A veces no tengo ganas de trabajar. Me da pereza. En el local de ensayo casi siempre nos tomamos dos  o tres cervezas mientras tocamos. En el ascensor leemos todas las inscripciones y pegatinas. En el pasillo destartalado imaginamos ratas industriales que cruzan el edificio. Me gusta  que el lugar esté sucio. Es decadente y ruinoso. Si es que existe ruinoso. Yo siempre siento que hay algo muy bonito entre esas paredes, que hay algo hermoso, un tesoro. Tengo muchos amigos, últimamente. Me gusta  que me quieran. Me duele que no. Hasta aquí, nivel básico de lógica humana)