jueves, mayo 07, 2026

6 meses intensos

Ha nacido mi ahijada. Es una bebé preciosa con pelo. Hoy la he tenido en brazos mientras su madre se duchaba y he sentido mucha ternura. Una felicidad instantánea. 

La noche que nació, la escuché llorar por primera vez en un vídeo. Sentí mucha tristeza porque mi padre ya no la conocerá.


Hoy había unas nubes grandes, muy blancas, cumulonimbos (recuerdo cuando me obsesioné por saber los tipos de nubes). Me han acompañado mientras conducía. He llevado a mi prima al aeropuerto porque ya se vuelve a la isla, solo ha venido a conocer a su sobrina.


Mi madre, tras un mes de la operación, ha mejorado. Salió hace una semana del hospital. Le he dicho que necesito que me cuide y me abrace, que sea por unos días mi madre. 


Voy a volver poco a poco a mi piso. Necesito recuperar mi vida, ver a mis amigos, organizar cenas,

salir por Barcelona. Que me dé el aire. Estar para mí.


En el trabajo tengo un nuevo rol, y aunque echo de menos el de antes, estoy empezando a situarme, muy poco a poco porque también he estado de permisos y apenas he podido coger el ritmo.


Los últimos seis meses han sido intensos, de muchos cambios y preocupaciones reales. También han habido cosas buenas. Todo a la vez. 


La vida sube y baja como una atracción de feria. Unas veces en la montaña rusa, una veces con una nube de azúcar rosa en la mano y otras veces en la noria, balanceándome.