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colorín colorado

Le doblo la página a un momento, le hago una señal y después recuerdo que entonces, aún faltaba media hora para llegar a la dirección que me diste por teléfono. El sol se iba frío y rojo, bañando los vidones de las fábricas que hay a la izquierda de la carretera, el reflejo era helado y lo feo rozaba lo bello y lo distante se vestía cercano. Y después, contigo, fingíamos una tarde tranquila, con muchas horas por delante, una cena con amigos, como si fuera cotidiano verte, grabarte un cd y dejarte un libro. Y colorín colorado, así se quemó un viernes y faltanto poco para que volvieras a la dirección que me diste por teléfono y para que pronto yo te deseara buen viaje y una calabaza soñara con una carroza y tú perdieras un zapato, tus besos se empañaban con el rumor oscuro del metro que se acercaba rugiendo desde el túnel, y yo pensé en los vidones y el sol frío y rojo y en aquella página doblada seis horas antes, cuando aún faltaba media hora.

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