Ir al contenido principal

contactos

Ha llovido durante cuatro días y somos papel mojado. Tememos rompernos en un mal gesto y las tintas se nos mezclan en el autobús. A la mujer del abrigo azul se le destiñen los ojos oscuros, ahora son grís fotocopia como las letras de la página de contactos. Caminando me cruzo con el chico que lleva corbata y paraguas. Murmura un adiós afeitado y con olor a after-shave. Los sueños de toda la calle huelen a pan caliente y a las napolitanas de chocolate de la panadera morena. Cuando paso por delante guiña el ojo y me dice con acento harinoso "adiós corasón" y a mi sólo se me ocurre "¿de donde eres?" pero al final no entro y le digo desde la puerta "hasta luego, guapa". Los días de agua me borran tu nombre y cinco gotas descienden por la palma de mis manos, se deslizan por las muñecas y me hacen cosquillas en los brazos. Y tan líquida, Lucía, mira, estás mojando mi ropa.

Comentarios