lunes, noviembre 22, 2004

no me escuchas cuando te hablo

Un día como el de hoy
me dibujabas en una servilleta de papel tu habitación.

Y a la vez empezaba a llover.

Con todo y tu esfuerzo por describirme tu espacio
- y sí te estaba escuchando-
yo siempre te imagino en la habitación de aquella pensión.

Qué le vamos a hacer.

La luz del pasillo entraba por debajo de la puerta y te iluminaba el cuerpo indefinidamente.

Vamos descobrir o mundo juntos baby
Quero aprender com teu pequeno e grande coração
Meu amor, meu amor.

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