cerrado por vacaciones

Cerrado por vacaciones hasta el 15 de agosto, más o menos.

Me voy a Lisboa, con mi libretita, claro. Quizás pueda escribir algún día aquí. Nunca he ido a Lisboa pero he soñado mucho Lisboa. Por suerte, a través de este diario, encontré a dos personas que les ocurría lo mismo, así que no iré sola. Aunque no espero nada en concreto del viaje, sí espero mucho sin concretar. También llevaré conmigo algunos nombres-caramelo en el bolsillo: uno intenso con sabor a vino y presente, otro que me hace la boca agua y tengo ganas de pronunciar, uno de sueños para cruzar oceanos. Otros de café y canela. Y por supuesto el tuyo, que no me olvida. Te sienta tan bien la luz del atardecer.

Quizás tanto caramelo no sea bueno.

Adeus

un día



Un día,


cuando las brujas repartan besos mágicos por el aire
y el capitán del barco se guie por las estrellas
y mis spaghetti no se queden fríos y sin queso
y el libro que tengo a medias llegue al final
y un "nunca" sea tan intenso que dando un paso se convierta en "siempre"
y sólo tu nombre sea una canción
o una canción sea tu nombre...

te iré a buscar. Y sin pensarlo, te vendrás conmigo. Acariciaré tu cara como algodón. Como tú queriéndome, como yo queriéndote.

El fin del mundo A fim do mundo



Ni rastro de ti pero olfateo hasta el fin del mundo. Llego a la casa de sillas de mimbre y madera pintada de azul. Las cortinas se mueven con el viento, se llenan como globos hasta que se escapa el aire y vuelven a la ventana. Me gusta mirarlas. Son un reloj sin tiempo. La cocina huele a café y a pastas dulces. En el mármol hay vasos sin fregar de la noche anterior. No todas las baldosas del suelo están al mismo nivel y la mesa a veces se queda coja.

Amo este suelo que pisamos, todo lo material que te envuelve.

Hace días que el casero no viene a mirar que todo siga funcionando. El casero se ha olvidado del fin del mundo. Nuestras protestas para que se llevara los muebles viejos sirvieron para que nos cambiara el calentador eléctrico. Ahora las duchas ya no son con agua fría pero recuerda que antes debes desechufarlo.

Tu pelo se pierde en la almohada. Tu espalda está al norte con las cosas que querías para mí contigo y que ya no. Mis deseos olvidados en el fin del mundo.
 
 
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A fim do mundo (adaptación al galego-português  por Ictioscopio)

Não fica pegada tua mas cheiro até a fim do mundo. Chego à casa de cadeiras de vime e madeira pintada de azul. As cortinas mexem co vento, enchem-se coma balões até que o ar escapa e retorna à janela. Gosto de olha-las. São um relógio sem tempo. A cozinha cheira a café e a bolachas doces. No mármore há copos sem esfregar da noite passada. As placas não estão todas ao nível e a mesa, às vezes, abala.

Amo o chão este que pisamos, o material todo que te envolve.

Há muitos dias que o dono da casa não vem ver se tudo trabalha bem. O dono da casa esqueceu-se da fim do mundo. A nossas reclamações para levar os móveis velhos serviram para nos trocar o quentador eléctrico. Agora os banhos co chuveiro já não são de água fria mas lembra que tens que desliga-lo antes.

O teu cabelo perde-se no travesseiro. As tuas costas estão ao norte, coas coisas que voçé quería para mim contigo e já não. Os meus anseios esquecidos na fim do mundo.



deures per l'escola

Mira'm un cop més sense mirar-me. Mira'm amb el teu nom. Mira'm sense que se'n adonin. Mira'm mira'm mira'm. Va...un altre cop, mira'm. Recorda el que no diem, m'ho recordaràs? I enreda'm les paraules com un peix. Deixa'm en blanc, desitjo no saber que dir-te i pensar per tu una tonteria. Pensar-la per tu. Quasi acaronar la certesa de que em vols parlar cançons, de que et vull parlar aigua, de que em vols parlar llibres. De que vull parlar-te.

Deberes para la escuela
Mírame una vez más sin mirarme. Mírame con tu nombre. Mírame sin que se den cuenta. Mírame mírame mírame. Va... otra vez, mírame. Recuerda lo que callamos, ¿ me lo recordarás? Y enrédame las palabras como un pez. Déjame en blanco, deseo no saber qué decirte y pensar para ti una tontería. Pensarla para ti. Casi acariciar la certeza de que quieres hablarme canciones, de que quiero hablarte agua, de que quieres hablarme libros. De que quiero hablarte.

rain rain rain, run run run

Richard TianLlueve!! corre corre corre! Hoy se me han mojado los pies al salir del trabajo, de repente se ha puesto a llover y las gotas eran muy frías. He vuelto saltando charcos y las sandalias azules se han puesto aún más azules. También se me han mojado los tobillos y las manos. Alguna gota en la cara. He entrado en una tienda a comprarme algo, estaba ordenada por colores. El agua con su rastro de invierno. Qué invierno más extraño imaginándote con los ojos cerrados. No sé en que lugar de mi cabeza te dejo mientras busco camisetas entre los colgadores, "siéntate ahí, y espera. Sé buena, ahora vuelvo a por ti. No comas porquerías.". Por la tarde he estado arreglando el armario y como han vuelto a caer 4 gotas y con las de antes ya van 8, he pensado que es una buena excusa para sacar el celo y pegar algún poema sobre la lluvia.


No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.

"Diáspora" 1976 - Cristina Peri Rossi


- Joder, pués está empezando a llover, ¿lo oyes?



El aviador

*para mi amiga Chiara, Clara.

Mi abuela dice que tengo sonrisa de aviador.
Después de tantos años pensando que mi abuelo era aviador, un día me enteré de la verdad: Miguel era mecánico de motos. A mí me gusta que sea mecánico de motos, mucho más que aviador, seguro que tenía unas motos muy bonitas. Y las llevaría muy limpias. Estarían tan relucientes que ahora podríamos mirarnos y vernos reflejadas las dos. Y tu sonrisa se quedaría al lado de mi sonrisa de aviador :)
Yo encendería con impulso la moto y hundiría la mano para darle gas. Estás tan contenta que en seguida te subes y nuestros cabezas se chocan torpemente clonch! , como cuando das un beso y se chocan los dientes, teeth! ¿dónde están los cascos? Yo te digo, "agárrate fuerte" y tú estás tan pegada a mí que ya nada puede estar lejos. Me besas el cuello y siento tus labios y tu respiración muy cerca, tu lengua húmeda lamiéndome, escribiéndome algo que voy a recordar durante mucho tiempo. Sientes mis pezones en la palma de tu mano, se concretan en tus líneas la casualidad de conocernos. Piensas en el sabor dulce de las cerezas y a mí me empiezan a flaquear las piernas esperando que tus dedos resbalen dentro de mí.

Y mira, así no se va a ninguna parte. Ni en moto, ni en avión.


Anna y Ana

Amb l'Anna vàrem marcar una distància que al principi m' angoixava, però ara m'agrada no sentir-me gaire a prop, així sembla que cap de les dues es pot allunyar. Recordo el dia que jugàvem a les lletres i li vaig parlar de _ _ _ _ _ . Ella es menjava un gelat i me?l feia tastar acostant-me la cullera als llavis. I em deia, "aprofita tot el temps que duri" i vaig pensar que tenia raó, però quasi sempre vull estar a tot arreu i enlloc. Em sembla que l'Anna també. Per això de tant en tant ens truquem, quedem i ens acaronem les mans quan parlem. Amb ella sempre tinc la sensació de que és un dia especial, com si m?anés d'excursió amb la motxilla plena d'entrepans. Un dia, aquest cop sense gelat perquè feia fred, vaig tornar-li a parlar de _ _ _ _ _ però ja amb un to massa trist. I em va dir "doncs mira, intenta deixar-ho estar". I vaig pensar que també aleshores tenia raó. Ara miro per la finestra i espero que passi alguna cosa que voli tan baix i es pugui sentir tant, com les avionetes que graten el cel de les set de la tarda. Si obro les mans, sembla que es puguin agafar: com l'Anna, com les lletres que no encerto, com el sopar que m'expliques que no t'agrada cuinar i com moltes altres coses. Els vespres tenen una veu i la claror d'altres dies. No ho dic a ningú, però els vespres tenen una veu i la claror d'altres dies. Però tampoc li penso dir demà a l'Anna, perquè sempre té raó.

(adaptación de Anna al castellano)

Con Ana, marcamos una distancia que al principio me intrigaba, pero ahora me gusta no sentirme demasiado cerca, así parece que ninguna de las dos puede alejarse.
Recuerdo el día que jugábamos a las letras y le hablé de _ _ _ _ _ , mientras se estaba comiendo un helado. Me acercaba su cuchara a los labios para que lo probase y me decía, "aprovecha todo el tiempo que dure" Y yo pensé que tenía razón, pero casi siempre quiero estar en todos los sitios y en ninguno.
Me parece que Ana también. Por eso nos llamamos de vez en cuando, quedamos y nos acariciamos las manos cuando hablamos. Siempre tengo la sensación de que es un día especial, como si me fuera de excursión con la mochilla llena de bocadillos.
Un día, esta vez sin helado porque hacía frío, le volví a hablar de _ _ _ _ _ pero ya con un tono demasiado triste. Y me dijo "pues mira, intenta no hacerte daño". Y pensé que también entonces tenía razón.

Ahora miro por la ventana y espero que pase algo que vuele tan bajo y que se oiga tanto, como las avionetas que cruzan el cielo de las siete de la tarde. Si abro las manos, casi las alcanzo: como a Ana, como las letras que no acierto, como las cenas que no te gusta cocinar y como muchas otras cosas.
El atardecer tiene una voz y la luz de otros días. No se lo cuento a nadie, pero el atardecer tiene una voz y la luz de otros días.
Pero tampoco se lo diré a Ana mañana, porque siempre tiene razón.