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Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2004

Las casa de la esquina

La entrada que pertenece a la casa de la esquina se llena de polvo y telarañas. Nunca he visto a sus nuevos propietarios, no sé ni si existen, pero recuerdo a los de antes.

Tenían dos hijas, una de mi edad y otra más pequeña. No nos conocíamos mucho porque ella no dejaba que nadie se le acercara. Era la rara, la que no hablaba, la que siempre estaba a un lado. Aunque ese aislamiento se extendía a toda la família. Sólo daban de comer a unos cuantos gatos callejeros que siempre rondaban su puerta. Jamás tuvieron trato con nadie, y en las noches de verano, cuando todo el mundo salía a la calle, nunca asomaban la cabeza. Se quedaban encerrados en la casa que ahora cría polvo y plantas en los márgenes de la acera.

Un día, desapareció la niña.
Ya no la ví salir de su casa por la mañana, ni me cruzaba con ella paseando a los perros. Pensé que quizás estudiaba en alguna universidad de fuera y que por eso no estaba. Un día soñé que la tenían encerrada en su cuarto y no la dejaban salir. Me des…

sucede

Salgo del trabajo y bajo por la calle del quiosco en el que compraba la misma postal cada semana. Semanas de aguacero en marzo. Casi tristes. Coleccionando un mismo lugar y guardándolo todo en el cajón que se asfixiaba.

Pero estos días, bajo la calle grande contándote el pelo de memoria.

Sumando tu boca a las cosas que no suman pero cuentan.

Pensando en si estuvieras otra vez allí y te viera.

Y al verte,
me quitaría los auriculares del discman de golpe y lo poco probable se desvanecería junto a la boca de metro. Pero de todo esto, lo mejor es

que sucede.

Sucede que nos vemos y yo quiero y tú quieres.

por qué lloran

Primera hora de la madrugada. Lloran los perros esta noche, cada noche. Cortan los aullidos como el papel, cuchillitos en manos de la luna. Heridas en mis yemas sin tus dedos.Te mezclo un mundo, comiéndome las migas de recuerdos. La almohada mojada, un avión de papel en el suelo, los vidones rojos de las fábricas, protector de labios, estrellas de invierno, adiós sin beso.

Dime, ¿Por qué lloran los perros?

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Cerró La Peor de Todas.
Muchas veces hubo algo aquí, para ti. Nos vemos en el vip :)

las cartas

La última noche que estuvimos en Lisboa, fuimos a cenar al Chapito, en la rua do Milagre de Santo António, muy cerca del Castelo. Era un sitio peculiar, al parecer escuela de circo y hervidero de cultura alternativa. Desde allí emitía la radio pirata de la Lisboa revolucionaria. Nos jugamos la noche a la baraja de Pessoa, con cara de poker sin poker y creímos en nuesto naipe con el mismo impulso que hace que nos creamos un cuento y que las chimeneas de la tarde sean una ilusión. Hoy volví a pedir más cartas, para mi jugada de pasado, presente y futuro. Sin mirar, escogí estas tres:

Pasado:
2 (Picas), "Estoy solo, solo como nadie lo ha estado. Hueco dentro de mí, sin después ni antes." (Álvaro de Campos)

Presente:
4 (Corazón), "Cuanto fui, cuanto no fui, todo eso soy. Cuanto quise, cuanto no quise, todo eso me forma" (Álvaro de Campos)

Futuro:
K (Diamantes), "Soy como un cuarto con innumerables espejos fantásticos..." (Fernando Pessoa)

¿Habrá sido el az…

un secreto a voces

Mis ojos contigo forman un lugar que existe.
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Un lugar tan cercano que se extiende sobre la piel, abarcando nuestros cuerpos por separado.

Un lugar tan cercano pero tan deshabitado, con tu eco y el mío aburridos de estar solos.

Mis ojos contigo forman un lugar que existe.
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Con un nombre para cada rincón. Asomas medio cuerpo por la ventana y me llega tu voz. Paohhh laaaaaaaa...

Sueño con un lugar para olvidarme del mío.

nit de sant llorenç

Las luces parpadearon unos segundos cuando la estrella fugaz se incrustó en el avión. Oí un grito ahogado entre la tripulación, que seguía sonriendo como si no pasara nada. Mientras yo, intentaba hacer garabatos en una libreta, rayotes que imaginaba como chimeneas, tejados y antenas que te sintonizaban en la Alfama. El piloto consiguió esquivar las lágrimas de Sant Llorenç, las que encierran mis mares y tus barcos piratas. Y los mapas antiguos.

Un deseo casi me estrella. De todas formas, llevo una Perseida pisándome los talones...

la cama de Lisboa

porque la cama de la izquierda donde esté donde estés siempre va a ser la mía La que está junto la ventana la de las botas debajo y el calcetín perdido Para que en todas las habitaciones la tuya sea la del otro lado Así se mantiene algo y siempre queda la otra cama para que estés Entre las voces del televisor y las puertas que se abren y se cierran en el pasillo Como una tradición con leyenda y día para celebrar y no ir a trabajar Hacerte costumbre y que en las calles se sumara tu risa a la música en lisboa y a todo lo demás