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tas. Pájaros. Molinillo. Me gus




Hay unos pájaros que no sé como se llaman, y eso que he tenido muchos años para preguntarlo. Son los que hacen buuh buuuh. Son los que siempre oigo cuando me despierto allí.

El domingo, mientras hacían buuh buuuh, el cd que habíamos dejado puesto por la noche, es evidente que ya no sonaba. Abrí los ojos y vi que ella estaba dormida apoyando medio cuerpo sobre el mío y con las manos cerradas.

Las manitas cerradas como un boxeador rendido. Entonces pensé...bueno, yo le gusto. La gran prueba de ello fue que precisamente, días antes, ella misma me había contado que raramente se dormía abrazada a nadie. Y pensé, bueno, ella a mi también me gusta mucho.

Después de acariciarle el pelo varias veces, pensé: bueno, voy a hacer café y me acordé de la historia del hombre que creía que los molinillos de café también servían para picar carne y hacer batidos. Está claro que el hombre había confundido 3 electrodomésticos! o que para él todo era multiuso.

Pero para más inri, por la tarde, a esa hora de la siesta o no sé, porque el reloj estaba un poco loco, ella volvió a hacerlo. Se durmió y esta vez con la cabeza entre mi cuello. Y yo pensé : bueno, esto está clarísimo, le gusto y me gusta.

El hombre enchufó el robot de cocina compacto MCM 20, sacó las instrucciones de la caja y miró el molinillo de café con nostalgia.

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