Ir al contenido principal

se hizo especial



Aquí ya es verano, no he dejado de fumar, escucho tus cassettes en el coche.
Llevaba semanas planeándolo. El sábado organizé una fiesta en casa con platos de papel y vasos de plástico. Algunas chicas treintañeras, otras de veintipico, vino turbio, cerveza... Encargué cena para diez y estuve inflando globos en el parking. Todo eso sin que te dieras cuenta. No fué fácil. Por eso te tuve secuestrada en el estudio todo el día con la excusa de los exámenes.
Lo monté a escondidas, justo después de pasar ese ratito comprobando que el jardín está en la ruta de los aviones. Aparecen de repente en el cielo y no sé si están a punto de aterrizar o acaban de despegar.
Bajé el amplificador y el micro, me monté un escenario en el comedor para la fiesta. Canté con mi guitarra algunas canciones de Christina Rosenvinge, otras mías y de La Costa Brava. Luego hicimos una especie de sesión improvisada con Sara al piano y Marta a la guitarra y sólo nos salían bien las de Nino Bravo.
Nos pusimos todas a bailar canciones de los Beatles y de Elvis como si fuéramos de otra época y aquello fuera lo más. Luego jugamos a eso de pasar por debajo de una cinta sin tocarla. Llevo todo el día con tortícolis pero valió la pena hacer el ganso.
Han sido dos días para hacer volar los manteles y fabricar cometas con bolsas de plástico. Así son todos los días desde que te conocí. Yes, I got lucky...

Comentarios