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hasta mañana

Que no.
Que los polos opuestos no se atraen. Las personas no somos imanes. Los polos opuestos están tan lejos entre sí que del esfuerzo que realizan por acercarse acaban agotándose, o peor, tal vez odiándose. Nos explican esos cuentos chinos para que podamos dormir.
Encontrar a alguien que coincida contigo y que esté a menos de 22 km es casi imposible. Pero a ti y a mí nos ha tocado.


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