Hoy me ha tocado una enfermera veterana. Me ha sacado la sangre de un tirón con una jeringuilla muy grande y ha llenado tres tubos enteros. No he mirado. Pero oía como trasteaba con la jeringuilla y esas cosas que las enfermeras dejan sobre la bandeja plateada. Ese clic clish cloc clis sobre la bandeja es terrorífico, tal vez imaginarlo sea peor que mirar.
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