Ir al contenido principal

Más vale prevenir que ciento volando


(Para leer hoy)

Hoy he hecho un viaje corto y luminoso. La sombra del coche se proyectaba en la carretera y yo la perseguía. Nos perseguíamos. He dejado de mirar la sombra porque me ha parecido peligroso. Durante el trayecto he visto fábricas de alimentos en serie y bidones rojos con el sol rebotando encima.

Lo que menos me gusta de conducir es no poder mirar por la ventanilla atentamente, como cuando era pequeña y me llevaban mis padres. Solíamos salir de Barcelona los fines de semana. Disfrutaba mirando el paisaje encuadrado y escuchando la música que ponía mi padre.


***
(Para leer mañana)

Una vez vino una compañera del colegio. Fuimos a un hotel de montaña. Allí hicimos un pacto para guardar un secreto. Era una práctica habitual entre las niñitas de mi clase. Con un cúter nos grabábamos una inicial en el brazo.

Yo tuve que grabarme la letra "N" aquella vez. Estaba saltándome las normas de mi madre: nada de pactos con cúter ni de pararse la respiración. Pero lo hice para demostrar mi amistad. Después de aquello yo sería siempre su mejor amiga y ella la mía. Nos dolió mucho aquel pacto, las gotas de sangre eran pequeñas. Pero nuestras. Yo le comenté algo de la vacuna del tétanos, que siempre me ha tenido muy obsesionada, lo mismo que la apendicitis y la rabia, pero ella debió sacarme de la cabeza toda preocupación. Bebí una gotita de su sangre y ella una de la mía. Sabía a hierro, exactamente al olor del hierro.

Tenía el pelo dorado y liso, hacía ballet. Yo tenía el pelo castaño y ondulado, hacía Tae Kwon do. Éramos tal para cuál. A la hora del patio corríamos juntas y yo siempre la escogía la primera en los juegos de escoger. Etcétera.


***
(Para leer pasado mañana)

El pacto se rompió. Ella encontró a una nueva amiga y yo me juntaba con otras niñas y niños, pero con nadie en concreto. Desde entonces no creo en las mejores amigas. Luego veía a N por el barrio y ni me saludaba. Me dolía bastante su indiferencia, me avergonzaba. ¿Estará en facebook? Vaya, no recuerdo su apellido. ¿Cómo era?


***
(Para leer pasado pasado mañana)

Durante muchos días todo huele a sopa, en todos los lugares huele a sopa. En el médico, en mi habitación, en la portería... todo huele a sopa y no sé dónde está el pozo de sopa.


Comentarios

  1. Dios, lo he leído todo seguido, ahora mismo...

    ¿qué me va a pasar?

    ResponderEliminar
  2. Pues que voy a decirte una cosa que siempre me hace mucha gracia:

    Qué mala eres dosificando la lectura.

    Juasjuasjuasjuas (risa maligna y con eco)

    ResponderEliminar
  3. La única manera de seguir mirando por la ventanilla es... no tener carnet. A mi me funciona. Siempre voy mirando. A mi edad.

    (Yo tampoco he dosificado el post).

    (Qué bonitos los potitos y las probetas).

    ResponderEliminar
  4. Rubèn, ya sé ya que no tener carnet sería la solución... pero siempre coincido con gente sin carnet! Me alegra que te gusten las probetas porque me inspiré en la idea que propusiste hace un par o tres de entradas. Así que muchas gracias!

    ResponderEliminar
  5. Uf! Que difícil empezar a leer y no leerlo todo de cabo a rabo (que frase más rara!)

    ResponderEliminar
  6. pues yo me lo leí todo ayer, y me lo he vuelto a leer todo hoy .)

    joder, qué rebuena eres contando. 'Estaba saltándome las normas de mi madre: nada de pactos con cúter ni de pararse la respiración...' me ha encantado eso :))

    yo también he hecho algún pacto de sangre, y eso que a mí me marea.

    huele a sopa? pero a sopa rica o a sopa de patio interior?

    un beso de lunes con sol, linda

    ResponderEliminar
  7. Me temo que yo también lo he leído todo de golpe. Qué mal mandaos que somos todos!
    Yo también tenía una muy mejor amiga en parbulitos, pero al llegar a primaria nos dividieron en dos grupos A y B. Yo fui al A y ella al B. Y una cosa tan simple nos separó, sin más. Ahora me la cruzo por la calle y no me saluda, pero cuando se encuentra a mi madre le pregunta por mi. En fin, la vida es ir dejando amigos por el camino y encontrando otros.

    ResponderEliminar
  8. ¿pero quién te respeta las restricciones?
    Qué gracia me han hecho algunas frases :)

    ResponderEliminar
  9. lo siento, tuve que robarte un trocito de "Recuperando una chaqueta"...me hizo recordar, espero me disculpen.
    . la muerte es otoño. seguro.

    ResponderEliminar
  10. Eres la maestra de la cuotidianidad.

    ResponderEliminar
  11. Laura, jajaja, la frase es rara, ahora que lo dices, sí. ¿A qué se refiere con cabo? Y con rabo?!?!?

    Carmen, ya veo ya, nadie me hace caso jaja Los pactos de sangre, qué intensos eran. Qué aguda, Carmen! porque es verdad, la sopa puede ser rica o de patio interior, en este caso es como de patio interior. Ecs!! ;)


    anticolometa, ai sí, qué típico eso de que pregunten por ti y luego no te saluden, se parece a lo que pasa con los amigos del facebook! pero bueno, todo es válido eh, es lo que tú dices, ir dejando, encontrando y también recuperando.

    Gall d'Indie, me encanta tu nombre. Eso digo yo!

    cataclown, no tienes que disculparte por nada. Un beso.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Deja tu mensaje