Ir al contenido principal

Para una fiambrera


En el escaparate de la ferretería
por la que paso todas las mañanas
tienen de oferta
varias fiambreras-termo.

Fiambreras que guardan el calor...

Y yo que creía que eran objetos
llegados del frío,
para mediodías helados
con el pelo húmedo
y restos de cloro en la piel
tras la piscina.

Al principio,
me ha parecido triste.

Luego,
me ha parecido práctica.

Al final,
me ha parecido barata.

He imaginado el clinc
del microondas,
la verdura hirviendo
y el tenedor rozando
el plato blanco.

La verdura ya está dentro,
el tarrito la va a mantener caliente,
la cuidará como una mamá.

Tienes algo especial:
conservas el calor,
lo único que congelas son las horas.


Detienes la temperatura y el tiempo.

Tu apariencia es sencilla,
perteneces al pasado
-como los astronautas-,
pero te vas al futuro
con los robots.

Te he descubierto
y me parece injusto que únicamente
mantengas el calor
de los alimentos sólidos y líquidos.

Yo metería dentro de ti algo más.

Intuyo que en el interior
de tu carcasa INOX
cabe un latido.

Comentarios

  1. Humanización se llama el recurso.

    En el libro que estoy leyendo el personaje rememora un episodio de su niñez en el que tenía la convicción de que los objetos poseían vida propia. Algo así como esas fiambreras que ves cada día. Propias de un soldado en la trinchera que se agazapa a cada disparo.

    Sí, contienen un latido, secretos y, tal vez, alimentos cocinados por manos especiales. Quién sabe...

    Un beso, aviadora.

    ResponderEliminar
  2. Precioso, solo puedo decir eso, precioso...
    Me encanta el giro que le das al narrarlo.
    Muaks!

    ResponderEliminar
  3. A mí también me ha encantado.

    Saber contar así las cosas es un don, así que aprovechalo.

    Muaks

    ResponderEliminar
  4. Muy bonito, me ha gustado, además la palabra fiambrera me recuerda a las excursiones que hacíe en invierno con los filetes de pollo empanados para comer.

    Los tuper y las fiambreras siempre llevan algo de calor, aunque no sean termos, ¡cuánta ilusión hace que alguien a quien quieres te haya guardado un poco de esa comida que te gusta tanto!

    Si te inspiran así ¡sigue mirando escaparates!

    ResponderEliminar
  5. precioso precioso precioso

    ResponderEliminar
  6. Sonja La Roja4:32 p. m.

    me fascinan las fiambreras esas asiáticas que tienen como 3 pisos, a mi me haría falta un puesto de trabajo de jornada completa en el extraradio para poder darles un uso adecuado pero me encantan.... es una cuestión casi cinematográfica....
    ...y que bien baja con la fiambrera/termo las escaleras la chica de In the mood for Love


    (un saludo de vuelta al cole)

    ResponderEliminar
  7. Siento discrepar pero no me gustan las fiambreras. No sé aún el por qué, tengo que investigarlo, pero no me gustan. Lo relaciono con ataúdes.
    Qué mal, verdad? qué cosas! pero... é lo que hay.
    Hasta pensar que puedan contener un latido... me da yuyu! miedito!!! escena de peli de terror total !

    ResponderEliminar
  8. quarantine3:26 a. m.

    Es verdad, ese subir y bajar escaleras con la sopa en In the mood for love es algo...indescriptible.
    Sin el termo sería distinto.

    ResponderEliminar
  9. Gracias por vuestros comentarios. Me gustó mucho leerlos. Perdonad que no conteste, pero es que se me fueron acumulando y ahora, pues no sé, me quedo en blanco… pero gracias!!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Deja tu mensaje