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Mostrando entradas de junio, 2013

Post 1016: fresas en un plato blanco

Me he metido en la cama a las 21 porque creo que me he costipado. Estamos en un mundo lleno de corrientes frías. Nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestro corazón se resiente con los cambios bruscos de temperatura. A veces pasa con las personas. Me gustaría no resfriarme por nadie y ser immune a los demás. Pero los catarros hay que pasarlos. Me apetece estar tapada, abrigada y tomar caldo calentito; leer un libro y quedarme medio dormida; tener un poco de fiebre y ponerme el termómetro; tomar medicinas que sepan a cuando me quedaba en casa porque tocaba saltar el potro en gimnasia; justificante. Me apetece todo eso. Y que me cuide Inés, que para el/la que no sepa de qué va todo esto, es un personaje que me he inventado para una novela. Pero es que Inés no sé si está preparada para

sssssssh creo que acaba de entrar en casa. Ha lanzado las llaves sobre el mármol de la cocina (tiene esa manía). Dónde estás? Pregunta Inés. Estoy aquí. Respondo yo desde la habitación. (Es mi personaje per…

post 2015: luna llena

La energía de junio se acaba. Hay luna llena. Se oye algún petardo en la calle. Estoy bebiendo un vaso de sangría en la terraza.
 Hoy he gabado dos vídeos: en uno se veía una hamaca vacía bajo el sol y en el otro una hamaca conmigo bajo el sol. Luego los he cortado y los he mezclado alternando segundos de hamaca vacía y segundos de hamaca conmigo. El efecto era algo fantasmagórico y también dual: la ausencia y la presencia. No lo he hecho ni para enseñarlo ni compartirlo. Sólo para pasar el rato, ha sido un poco divertido.
Siento una tristeza ajena, como si no fuera mía. Como si me la hubieran prestado unos días. No la conozco y es extraña. Intento pensar en lo bueno. Intento esperar pacientemente. Pero no logro ser consecuente, me asusta mucho no saber qué hay después.  
El lugar en el que me siento mejor estos días es en la sauna, sobre todo cuando estoy sola allí dentro. El calor húmedo y ese leve aroma a menta me reconforta, es como estar en brazos de un amor que dura solo un rato …

Post 1014: el verano siempre es futuro.

La visión triste del final de curso. Muchos niños lloran, sobre todo los que cambian de colegio y se van del barrio. Pero dentro de ellos siempre hay esperanza. Para mí también ha sido extraño porque han pasado a secundaria personas a las que conozco desde que tenían seis años y eran pre-personas. Muchos de ellos me han pedido que les firmase y les escribiera una dedicatoria en la carpeta o en una camiseta. Les he puesto que me ha encantado ser su profesora durante todo este tiempo y que espero que me saluden por los pasillos cuando se vuelvan unos adolescentes de la ESO. A algunos los he abrazado. El último día de curso es así y siempre es igual. Emotivas despedidas que al poco tiempo se olvidan.
Este ha sido el primer fin de curso sin (con) nadie esperándome para celebrar el último día de colegio. Me he tomado un café con una amiga y luego, impulsivamente, he entrado en  una gran librería anclada dentro de centro comercial. Era el único lugar en el que podía dejar mi coche tres hor…

Post 1013: Una habitación llena de ropa

Hace dos meses que vivo con Lana del Rey. Yo necesitaba un techo y ella me ofreció una habitación destartalada y llena de ropa que no usa. A veces me cuesta poner el pie en el suelo porque no hay ningún hueco vacío. Tiene un gran ventanal y una cama muy cómoda.

Lana nunca tiene comida en la nevera y siempre tengo que salir a comprar. Cuando se la lleno, viene uno de sus novios surferos y se lo come todo. Luego follan sin parar y yo tengo que poner la música muy alta para no sentirme incómoda.

A veces tiene detalles tontos como dejarme una madalena para desayunar junto a una Polaroid de ella misma. A veces me deja notas con sus labios marcados. Ella lo que quiere es gustar. Es su forma de demostrar cariño, aunque lo cierto es que no me cuida en absoluto. De hecho, el primer día que me quedé en su casa, mientras bebíamos un poco de vino, dijo: "Tú eres como un cachorro de perro y yo soy una irresponsable, trataremos de adaptarnos la una a la otra. Por cierto, puedes coger toda la…

post 1012: La respiración (nada vs nadar)

Es curiosa la relación que se establece con los otros nadadores. Te cruzas en el carril muchas veces pero no podrías distinguir su cara en la calle.  Compartes el silencio del agua. Sus cuerpos pasan cerca de ti, semi-desnudos. Es anónimo e íntimo al mismo tiempo.
Soy feliz nadando. Si voy a mi ritmo no me canso. Salgo de la piscina porque tengo que irme a trabajar, pero no por cansancio. Huele a cloro. A tarde de invierno. A veces el cloro también es verano. Casi siempre.
El silencio es la clave de todo. Del agua. Me gusta mucho el silencio, tal vez porque mi profesión está llena de ruido. Llena de voces. Recuerdo cuando se me gastaba la voz y me preocupaba. Leía libros sobre técnica Alexander. Intentaba poner en práctica las respiraciones. Cuando me olvidé del tema, dejé de perder la voz. Se va para avisarnos de que hay algo que no está bien. Aprendí a llevar el aire hacia el estómago y a que no se quedara en el pecho. Mi maestro coreano de Taekwondo decía que la respiración iba su…

post 1011. personas y personos

Caminar sola es como ir al cine sola. Piensas muchísimo, te fijas en todo y tu voz te habla por dentro. Cruzar calles, mirar hacia la derecha y hacia la izquierda, no pisar el carril bici porque te arrollan, asegurarse de que no viene el tranvía porque no frena. Los coches son lo de menos en estos tiempos. Un montón de bolsas de ketchup en el suelo, ¿por qué?  Le hago una foto a mi pregunta. Me voy a Glòries y me pruebo unos pantalones, pero como están hechos en Bangladesh, no me los compro. Los guiris comen helado de dos bolas, una de fresa, la otra no sé, en el centro comercial ¿Quién toma el sol en el centro comercial? Ellos. Los turistas ya no lo son tanto porque todos trabajan aquí y viven aquí. Lo sé porque tienen perro.

Luego me voy a comer un menú de 9 euros con 75 céntimos. Y le digo al camarero que quiero una mesa al lado de la ventana y me dice, pero es que son de cuatro personas, y yo le digo, pero están todas vacías. Asiente con la cabeza, pero se cabrea porque ocupo una…

Post 1009. Historias

BEGIN AGAIN from John John Florence on Vimeo.

La vida son muchas historias. Es lo que he pensado al ver a unos hombres vestidos con mono de obra comiéndose un bocadillo en un banco de la calle. Hablaban entre ellos, miraban a las chicas. La temperatura era perfecta.
Un adolescente se tomaba una coca-cola y un rayo de sol atravesaba el hielo del vaso. Y entonces, yo he imaginado que Inés, mi personaje, de la que aún no conozco sus ojos, los tiene precisamente así: del color de un vaso lleno de coca-cola con hielo atravesado por la luz del sol. Puede que ninguna historia sea realmente original. Miles de personas deben tener ese tono de ojos. Incluso, algún perro.  Así que las historias existen, también las que nos inventamos. Seguro que alguien ha dicho esta tarde: "tienes los ojos como un vaso de coca-cola iluminado por un rayo de sol." Ha sido en un pueblo de la costa de Francia, sucedió ayer tarde en Tokio, puede que fuera en Canadá. Helados de fresa, labios dulces, lengua fr…

Post 1008. Abandonar la zona de confort.

La otra tarde estuve bebiendo cervezas y hablando con una amiga de lo qué pasaba cuando abandonabas la famosa zona de confort.


Cada uno tiene la suya; lo que para unos es como dejar un sofá de piel de tres plazas, para otros es un triste cojín en el suelo, pero al fin y al cabo se trata de tu zona y nadie debería juzgarla. Así que, estimadas lectoras y lectores de este blog, nunca dejéis que nadie os diga donde tenéis que aposentar vuestras nalgas cómodamente. 
Creo que –sin saber si estoy en lo cierto– cuando abandonas dicha zona, te echas a andar por una especie de río sin destino conocido. Te han enseñado que debes evitar el agua, así que lo único que vale es ir saltando de piedra en piedra. Puede que te quedes un rato en una  de las grandes porque te sientes a salvo y su estabilidad puede ayudarte a decidir hacia donde se dirigirá tu próximo paso. Las circunstancias que te ayudan o empujan a decidirte antes de saltar son muchas, a menudo no tienen ni pies ni cabeza, eso os lo ase…