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Día 2.

Ayer estuve toda la tarde aprendiendo a tocar con la guitarra dos canciones de Anna Calvi: Eliza y Sing to me. Estuve cantándolas en mi habitación del tocadiscos y los libros.  Me gusta tanto que a veces la contemplo desde fuera como si fuera un lugar sagrado. Estar dentro me recuerda a mi adolescencia, cuando descubría El Guardián entre el centeno de Salinger y On the Road de Jack Kerouac. Este último no lo entendía pero me flipaba. Con mi vecina Sonia siempre queríamos hacer viajes largos en coche escuchando a los Doors. Era nuestro sueño. Lo quisimos con mucha fuerza. Pero luego, cuando tuvimos el carnet de conducir, ella sólo lo usaba para ir a discotecas en polígonos.

Hoy ha sido primavera en Barcelona. Un día muy caluroso y muy bonito. Para ir en bici y meterse un hostia por empanada de la vida. No ha sido el caso, pero todo llegará.

Comentarios

  1. Me encanta tu rincón. Da sensación de acogedor. El guardián entre el centeno es uno de mis libros favoritos. Lo único "malo" después de habermelo leído que me sentía demasiado Holden Caufield todo el rato. No se si te ocurrio lo mismo jeje

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  2. Gracias!! Sí, claro, también me pasó, pero lo leí hace mucho tiempo, ahora no sentiría lo mismo... supongo.

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  3. Jajajaj éste es mi post favorito del año de momento.

    Tu rincón es una definición visual de la felicidad.

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