me han regalado una casa






Se ha sentado frente a mí. El niño de siete años ha dibujado el plano de una casa en un folio (yo podría haber sido él) y me la ha regalado. Una casa imposible, maravillosa y rara, con tres lavabos, una mesa con tres sillas, otra mesa con dos sillas, una cocina, y lo que parece ser un dormitorio con una cama minúscula (veo tus pies). Luego un pasillo secreto en forma de serpiente o de dragón o de máquina retrofuturista que escupe chicles que tiñen la boca de azul (tu boca). Más allá un jardín con una pelota y una piscina (nadamos). A un margen del folio –fuera de la casa– una mesita de noche. (clic, la luz, sueños)

Me he preguntado dónde estaría esa casa, y si ha existido en algún lugar en el momento en el que ha sido imaginada, en el momento en el que es; si ha caído del cielo y se ha plantado al borde de una playa, con luz de miel, tan densa como una tarde de calor húmedo, cerezas en un platito dentro de la nevera, la nuca empapada, un delicioso bombón –el que yo sé.





Comentarios

  1. que lindo escrito !!!!!! me ha quedado el alma llena de ternura. gracias...

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