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La bocina del barco que transporta hielo de forma ilegal




Esta mañana, las gaviotas graznaban y los perros ladraban. Y los gatos, pues ya se sabe. Desde la cama, he escuchado la bocina del barco que transporta hielo de forma ilegal; vuelve de pozos de nieve lejanos. Aquí casi es primavera. Está la chica, la chica que trabaja en el barco y desayuna por las mañanas en Can Dendé.

Hace poco entré en la cafetería justo cuando ella se marchaba. Me senté en su mesa. Se había dejado una libreta en la silla. Era un diario personal. Leí lo más bonito que había leído en mi vida. Pregunté en la barra y me dijeron que la chica estaba dos calles más abajo, en las cámaras frigoríficas. Fui al estanco, compré un sobre marrón, metí el diario dentro con una nota  y me acerqué hasta allí. Se lo dejé al portero. En el post it ponía: "No lo he leído."


Comentarios

  1. Hola. qué detalle.,..¿se comunicó contigo? seguimos en contacto

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  2. Quién se puede resistir a leer y descubrir los secretos de otros? Dejar un diario personal atrás es una invitación para desvelar, casi, casi como tocar la bocina para airear que se es ilegal en algo.
    Un saludo.

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  3. he llamado al telefono pero no contestas...

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