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Las puertas de los portales cuando se cierran



Hoy nos hemos despedido de Cristina y Nuria. Dos amigas que se marchan a Arkansas a perseguir un sueño. Y aunque llevaban años planeándolo, creo que a todas nos ha pillado por sorpresa. Arkansas está a cinco horas en coche, así que espero hacerles una visita en invierno, cuando caiga la nieve de Vermont y los parabrisas se muevan como péndulos impacientes.

Hoy ha sido un día bonito. De esos en los que todo es mejor.

Todo esto ha pasado por la tarde. Por la mañana me he despertado de mal humor, aunque no es propio de mí. Me he ido a pasear con la bici por el barrio y ha sido muy agradable. No lo esperaba. He dado vueltas y vueltas alrededor de la fuente de la Plaza Prim mientras una vecina llenaba seis garrafas de agua; me ha parecido que era lo que andaba buscando ayer en la peli francesa: algo sencillo lleno de luz, bochorno estival y casi agosto en la ciudad. Vueltas y vueltas sin preocupación.

Por la noche he estado en el Bar Alaska. Soy muy fan del toldo porque pone "banquetes y comuniones", pero se nota que hace décadas que no celebran ninguno. Es esa decadencia tan de ensaladilla rusa ácida. Un lugar en el que sólo puedes ser feliz para ser feliz.

Hemos tomado la última cerveza en el recién estrenado piso de Gemma. Una vecina se ha puesto a regar las plantas y he escuchado atentamente como el agua salpicaba en la acera. Me he dado cuenta de que es un sonido que me encanta. Mis otras bandas sonoras urbanas preferidas son: los autobuses arrancando en medio de la noche, el camión de la basura y las puertas de los portales cuando se cierran. 





Comentarios

  1. Te esperamos en Arkansas con nieve y una buena chimenea con fuego ;)

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  2. A veces se encuentra magia en cualquier lado, ¿verdad?

    La decadencia controlada, las cosas fuera de lugar... a veces no hace falta mucho más...

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    1. Pues no, a veces no, otras veces, sí :P

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  3. Qué bien, Arkansas, nunca he estado allí... ¡Yo también quiero nieve y chimenea! ;)

    Me gusta mucho lo de dar vueltas y vueltas sin preocupación en bici, tengo ganas de volver a casa para hacerlo.

    Un beso, Paola ;)



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    1. Y lo de rellenar garrafas en una fuente mola mucho, también. Besos

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  4. Que vivan los días bonitos. Y el ruido de las puertas de los portales, al cerrarse. Y Arkansas, y el bar Alaska, y los paseos en bici. Pero sobre todo tu blog. Que viva tu blog! Besos, guapetona!

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    1. Gracias Ciudadano B por tu inyección de optimismo. Un beso

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  5. De pequeña me gustaba el sonido de las sillas de metal arrastradas por el camarero del bar de abajo. Esto me recordaba que había vuelto a mi barrio por vacaciones. También de los grillos en verano, y lo del portal ahora que caigo me gusta. Suena como a hogar, o que alguien ha tocado al timbre y viene a verte.

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