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Usted está aquí




Nadar me está ayudando a ubicarme. Usted está aquí. Agosto está siendo un mes como aquellas canciones de la cara B,  inesperadamente bueno. Aunque ya hace tiempo que no existe lo de la cara A ni la B. Es sólo una metáfora ochentera.

Ya tengo vecino nuevo. Es un hombre de unos cuarenta y tantos con pinta de traficante o sicario, no sabría ubicarlo exactamente... El sol se refleja en la gruesa cadena de oro que lleva alrededor del cuello. Deslumbrante.

Ayer estuve  remando con mi profe, porque los otros dos no vinieron a la clase. Fuimos hasta pasado el  Hotel Vela. Lo que hay detrás del  Vela es el puto mundo siniestro, pero en versión mar. Nos dio tanto miedo, que nos dimos la vuelta. Hay una especie de plataforma, con un faro minúsculo y unos neumáticos. Y sientes que si te acercas, desapareces.

No vimos ninguna medusa ni tampoco a la raya. Sólo vimos una lubina y unas gafas de buceo abandonadas. Tras recogerlas, dijo:  "ahora sale el cadáver". Me hizo gracia ese momento macabro. Las gafas con un ribete de color verde en el borde. Al volver hacia la playa del Bogatell, atamos el leash a una boya y estuvimos hablando un rato y descansando.

Se me pasó la mañana volando. Usted está aquí.



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