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Extrañas vacaciones: Postal 4


Querida persona: 

No encontré el autobús. Me desmayé. Es una salida de emergencia. Cuando vuelvo en mí algo ha cambiado en mi ausencia: las ganas de respirar y de vomitar son tan fuertes, que todo lo demás no importa. Había una niña dándome agua. Me sentía débil, era incapaz de huír.  La niña me está alimentando. CHUCHES NO, le digo. Ella repite mis palabras. Me da arroz. FIESTAS DE CUMPLEAÑOS CANÍBALES NO. Lo repite todo. Lleva un ukelele colgado a la espalda. Lo usa para espantar moscas. Con señas le dije que me lo prestara y toqué una canción. Puso cara de asombro y fue a buscar a los demás. Me hicieron reverencias y me ofrecieron tiras de pica de pica. ESTO KK. MALITA YO. No me entienden. En la fiesta del otro día bailaban, pero sin música, por eso las canciones son mi único poder aquí. Han llenado mi cabaña de instrumentos. Supongo que pertenecen a los adultos que han ido devorando. Mañana empiezan las clases de música en el poblado. Debo hacerme imprescindible.  
Con amor botánico, PV

Comentarios

  1. Conozco a la niña del ukelele:

    https://www.youtube.com/watch?v=xUkd7E3OS1g

    No te fíes de su cándida apariencia. Le encanta la sangre...

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  2. Puedo oír a esos niños...

    https://www.youtube.com/watch?v=2csLfBAGpPM

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