El mundo






Las tardes alargan, me ha dicho mi madre al teléfono.

Las semanas pasan. Los meses también pasan. Los días pasan en bucle. Me he entretenido quitándole la etiqueta  a una botella de cerveza y volviéndosela a poner. Me gusta abrirme una cerveza por la tarde como si llegara agotada de trabajar y necesitara un momento para mí.

Llevo tres días pensando en caballos. Creo que es porque he estado viendo Westworld. Aprenderé a cabalgar y todo se solucionará.

Hay ventanas por las que me gustaría asomarme mientras se hace el café, se tuesta el pan y suena una canción.

He estado mirando viajes. Sólo tengo que reunir ganas de viajar. El mundo no me llama especialmente la atención. Bueno sí, sí me interesa. Es otra cosa. No sé lo que me pasa exactamente. Es como si
me fallara el motor que hace girar.


2 comentarios:

  1. A veces me descubro a mi mismo frente al frigorífico, buscando una buena excusa para abrir una cerveza. "Tío, no te la mereces -me digo-; llevas aquí metido todo el día sin hacer nada. Ni que te hubieras matado a trabajar en la mina". Por esa parte te entiendo, Paola.
    Quizás te venga bien viajar, piénsalo. Tal vez debas encontrar "the center of the maze" ;)
    Un abrazo.

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    1. jaja the center of the maze! Pero si todos los que lo buscan acaban fatal! mi personaje preferido es la chica con el tatuaje de serpiente. El último capítulo lo dejé a medias. Es una serie que va perdiendo a medida que se complica. Sin embargo, está bien par analizar cómo funcionan los recuerdos y las emociones asociadas.

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