16/9/17

La noche que hablé con Jonny Pierce




Salí de casa y lloviznaba. Estaba anocheciendo. Me dirigí a mi destino por la calle Pallars, con un cigarrillo liado dentro del bolsillo de mi camisa y una chaqueta con capucha.  

Mientras caminaba, fui pensando en los años que hace ya que vivo en el barrio, y aquellos primeros meses que paseaba a diario por estas calles; pensaba en lo desangeladas que parecían, tanto como yo tras mi ruptura después de siete años de relación. Sin embargo, aprendí a ver en sus fachadas industriales y en la soledad del abandono de los edificios, un cobijo para mis estados melancólicos. Supongo que por ello, cuando al cabo de los años me crucé con alguien que también admiraba esa belleza insólita y desolada, no pude preservar mi amor ni guardarlo. Únicamente quería darlo. Fui pensando en todo ello, durante los diez minutos escasos que caminé. Las razones del amor y sus conexiones simbólicas son un enigma. No sé qué tipo vínculo imaginario necesito ahora, qué debo rescatar de mí misma, qué debo comprender, qué debo ver y abrazar.









Ya en la sala, me puse en segunda fila y esperé a que empezara. Las primeras filas son para admirar, pero las segundas te dan la libertad de admirar y de saltar al mismo tiempo, sin una valla delante. Esta teoría la desarrollé concienzudamente durante mi adolescencia.

The Drums abrió el concierto con Heart Bassel: I feel the ocean in my head... Y fui absolutamente feliz durante casi dos horas.

Momentos de euforia con Money, Let's go surfing, Best Friend, Mirror, Days, Blood Under my Belt... Creo que ha sido el concierto que más he disfrutado en los dos últimos años, porque me sabía todas las canciones. Algo que no esperaba: Jonny Pierce contagia una alegría y un amor ilimitado. Contagia amor. No imaginaba que su actitud en el escenario fuera tan cercana y madura, al mismo tiempo, tan de saber estar en su lugar. Me encantó su presencia, su voz, su forma de moverse, la conexión con el público. Mi canción preferida sonó la última, "Down by the water". Y mientras la tocaban, me acordé de que hace años le dije a un chica que me gustaba  "que era bonita como el teclado que sonaba en el minuto 2:12 de esa canción". Yo siempre digo cosas muy bonitas a las chicas que me gustan. (risas) A veces, funciona. A menudo, no. (risas)  Cantamos como un mantra el If you fall asleep down by the water, baby I'll carry you all the way home y Jonny Pierce dirigió el micro hacia el público.

Cuando acabó el concierto me compré una camiseta negra con el nombre The Drums en naranja. Será la de los lunes. Me dieron una pulserita, que nadie sabía para que servía, la gente decía que era para conocerlos, que nos esperáramos un rato a que saliera todo el mundo. No nos lo creímos demasiado...

Nos quedamos unos cuantos a ver si era verdad. La gente se iba. Durante la espera, hablé con un chico sobre el concierto. Al cabo de veinte minutos salió Jonny Pierce a saludarnos y a firmar discos. Me acerqué la segunda a él y le dije que había sido una inspiración para mí cuando leí que estaba componiendo solo su último disco, y cuando supe que había estado deprimido. Le conté que yo también estaba grabando mis canciones sola y que también había estado triste, y que la música me ayudaba a expresarme. Me dio las gracias. Me preguntó cómo se llamaba mi grupo y lo repitió. Me hizo mucha ilusión ese detalle. Y me dio las gracias otra vez por mis palabras, me dijo que significaban mucho para él y que se alegraba mucho de haber servido de inspiración. Me dio un abrazo. Un gesto que me pareció cercano y tierno. Le pedí que me firmara la entrada, que la guardaría de recuerdo. 

Cuando salí de allí, seguía lloviznando. Me fumé el cigarrillo que llevaba en el bolsillo de mi camisa. Fue una noche de inesperada, a solas, una noche para estar conmigo, como una loba esteparia que se reencuentra con la inocencia.







1 comentario:

  1. No hay NADA en el mundo que tenga la fuerza y la capacidad de generar/cambiar estados de ánimo como la música. NADA.

    PD: Qué bien que conocieras a Jonny Pierce, y que fuera tan cercano! Recuerdo haberles visto hace años en el Primavera, cuando salió el primer disco, y les hice fotos con una de mis cámaras lomo, pero salieron bastante oscuras. Las buscaré. Primavera del 2010, si no me equivoco

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