No perder el control



Están pasando muchas cosas que deseaba que pasasen, y todas juntas, una detrás de otra, a final de año. Está siendo una explosión de euforia. Euforia contenida, eso sí, no me voy a flipar. Así me protejo. Yo siempre voy con la mano preparada para frenar. Creo que es inteligente. He sucumbido a la moda de los gorros. Eso sí que no es inteligente. Pero es que tengo frío en la cabeza por las mañanas cuando salgo a las siete y media en la bici. La música sigue siendo mi amor más importante y me está dando mucho. Recientemente también he conocido a una chica que me gusta (pelirroja, no sé qué me pasa este año con las pelirrojas, pero han marcado la tónica) y cuando estoy con ella aprovecho para besarla siempre que se me pasa por la cabeza que me gusta, por si acaso. Nunca se adónde llevan mis "por si acaso", son similares a la línea del infinito.