Subirse al tren

Un final de verano apoteósico. Sabía que tenía ganas de volver a tocar en directo, pero fui realmente consciente cuando estaba bajo las luces, notando las gotas de sudor por debajo de la ropa y disfrutando al máximo de la música. El miedo no hizo acto de presencia. Sí la emoción, la pasión, la energía de estar allí, la electricidad, la fuerza. Fue un bolo perfecto. Sonó bien, nos lo pasamos genial y el público disfrutó. Me noté distinta, más segura que antes, más entera, más convencida de las canciones, más fuerte. Es que han pasado muchas cosas, supongo, y me han cambiado. Sentía que estábamos tocando muy bien y que estaba siendo intenso, que estábamos muy conectados, que la banda sonaba compacta. Lo mejor es que el sábado que viene volvemos a tocar. Será la primera vez en Valencia, me hace mucha ilusión. Espero poder disfrutarlo tanto como la otra noche. Tengo ganas de subirme al tren...


Comentarios

  1. De esos trenes que parecen que nunca llegan y cuando lo hacen, y logras subirte, bufffff, es maravilloso, ¿verdad?

    Me alegro, nadie sabe donde lleva el tren ni el tiempo que nos dejarán estar en él pero.. qué importa.

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  2. Nada como volver, después de un tiempo, a disfrutar de lo que sabemos nuestro.

    Saludos!
    J.

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