sábado, mayo 17, 2025
Me gustaría hacer cosas que no hago
viernes, abril 18, 2025
Yo por ti seré pintura rupestre
miércoles, abril 02, 2025
Una nueva vida
viernes, agosto 23, 2024
Extracción de muela
Me siento flojita porque me han sacado una muela y me duele mucho. Me parece muy primitivo el método. Estira, estirar y estirar hasta arrancártela. Me duele el hueco que ha dejado, y todo el costado en el que estaba, y me siento un poco triste, triste por el dolor, y porque no me ha dejado dormir...
El dolor físico me ha hecho bajar las barreras, y tras ellas, han llegado la melancolía y algunas penas de amor muy antiguas, tanto que son como muelas del juicio, que no sirven para nada, pero se agarran con fuerza.
No todo ha sido dolor hoy, la verdad. Se me ha calmado el malestar tomando ibuprofeno y bañándome en la piscina con una colchoneta y dándome impulso con las manos cada vez que rozaba la pared. Me encanta el verano.
domingo, agosto 04, 2024
En modo vacaciones, no sé en qué día vivo
Ayer improvisé una cena en casa y vinieron bastantes amigos, los más cercanos. Siempre me hacen sentir muy querida. Hice una tortilla de patata, que me salió buenísima y muy bonita, de forma. No creo que sea la última cena con amigos en esta casa, todavía faltan muchos pasos para mudarme. De momento, ya me han concedido la hipoteca. Me siento en el mundo de los adultos, aunque ya hace mucho tiempo que lo soy... pero vivir de alquiler da un aura de provisionalidad, como si pudieras escaparte en cualquier momento. Aunque ya hace muchos años que no me quiero ir a ninguna parte ni pienso en ello.
Sigo de vacaciones y estoy en ese modo en el que no sé en qué día vivo, alguna mañana me he despertado preocupada por si me había dormido y tenía que trabajar... otras mañanas no sabía demasiado bien donde estaba... pero ver a mi perra a los pies de la cama, siempre me ancla.
No estoy nada creativa, y tampoco lo estoy buscando. Me apetece mucho descansar, leer y dedicarle tiempo a lo mundano. Dormirme viendo una película, engancharme a un best seller, salir a dar una vuelta y comerme un helado, organizar una tarde de cine en casa con amigas para ver la nueva peli lésbica de Kristen Stewart, y pensar que es muy guapa...
Estoy con la regla. Mi cuerpo se ha sincronizado a la perfección con la app que uso para contar los ciclos. Es como cuando tienes novia y los cuerpos se ponen de acuerdo. El tema novia lo llevo bastante mal. No estoy poniendo demasiado de mi parte, es que con este calor, pues no apetece. Por la tarde, en mi barrio, siempre corre aire, sobre todo en las calles que bajan al mar. Me encantaría estar en la isla hablando con la camarera que me gustaba, porque allí la brisa era más fresca.
miércoles, julio 31, 2024
Qué alivio tener un lugar favorito
De la isla, he vuelto más morena, más alta, más guapa y más lista. Todo literal.
Llevo ya un día en Barcelona, pero me siento desubicada, como si todavía continuara deambulando por los pasillos del aeropuerto y esperando mi equipaje en la cinta giratoria. La ciudad me ha recibido con un calor insoportable. Con lo bien que se estaba en la isla, con la brisa nocturna y el oleaje de fondo. He sido tan feliz durante diez días, pero tanto, que se me salía el corazón.
La isla sigue siendo mi lugar favorito. Ha sido un alivio sentir que todavía lo es. He ido sola pero no me he sentido, en absoluto, sola.
Lo que más me gustaba era levantarme por la mañana, coger la toalla, y recorrer el caminito a la playa y bañarme a primera hora en ese mar de azules sorprendentes.
He estado en un hotelito que ha sido un verdadero descubrimiento. Lo conocía de algún otro verano, de pasar por delante y pensar, aquí se debe estar bien. Y efectivamente, no se podía estar mejor. El lugar era como el hotel melancoisla de mi imaginación. Estando allí, me enteré que fue uno de los primeros de la isla. Todo encajaba.
Estaba mi amiga L (su pareja trabaja y vive allí todo el año) y nos hemos visto algunos días. Ha sido muy emocionante compartir un lugar que, por motivos distintos, es muy importante para ambas. He sentido mucha unión con ella. L se mueve con un citroën saxo destartalado, lleno de polvo y sin aire acondicionado. Surcábamos los caminos de tierra con las ventanillas bajadas y el sonido constante de las cigarras.
En la habitación de al lado me tocó de vecina una bilbaína que también estaba de vacaciones sola. Compartimos algunas cervezas nocturnas, muchas risas y conversaciones nuevas, por estrenar, conversaciones entre desconocidas. Además, por edad y similitud de contexto, estábamos en etapas muy parecidas.
Alejarme unos días de mi vida también me ha servido para hacer las paces con el cambio que se viene y empezar a cerrar esta etapa de 11 años. Me siento con mucha fuerza.