sábado, diciembre 31, 2022

Despedir el año

Hoy toca el clásico post de fin de año, pero voy a escribirlo rápido porque se ha hecho tarde.

Este ha sido un año muy productivo, no he parado. Laboralmente, lo he vivido con pasión, y musicalmente, también. En el trabajo, he estado divirtiéndome y aprendiendo. Y en lo musical, hemos tocado mucho en directo. Han sido doce meses intensos, de producir, de hacer, de llevar a cabo muchos proyectos. 

El 2023 me parece una incógnita. Creo que van a haber cambios. Espero vivirlos sin demasiadas dudas.

Me he tomado esta última semana del año para descansar y hacer las cosas que más me gustan. Entre ellas está ir en bici con mi perra, pasear por el parque de la Ciutadella, nadar y juntarme con mis amigas.

Ha sido un año de reencuentros felices y de personas que han vuelto a mi vida.

Un año con momentos muy bonitos y sin ningún sobresalto. Y si lo ha habido, no lo recuerdo.

Espero que en 2023 siga lo bueno y sea un año vibrante y luminoso.

lunes, diciembre 12, 2022

Tirar del hilo y juntar las piezas


Llevo unos días queriendo escribir. Lo he hecho mentalmente, sobre todo dando largos paseos por el mundo rural. Aunque me ha gustado estar cinco días frente a la chimenea, viendo vacas, toros, caballos y en un pueblo de postal, a la vuelta tenía unas ganas locas de ciudad. Nada más llegar me fui a unos conciertos a 15 paradas de mi casa para pasar un rato bien largo en el vagón: no hay lugar más asfixiante y rematadamente urbano que el metro. E hice el trayecto con gusto, el de ida y el de vuelta. 

Estos días de "desconexión" he estado pensando en un amor antiguo. ¿Puede que tuviera ganas de que llegara el momento de rescatarlo sin que me doliera? 

Escuchando algunas canciones que ya no recordaba que me recordaban a ella. 

Qué impactante es tener que tirar del hilo y juntar las piezas con esfuerzo y... entonces sí, reaparece algún detalle bonito en el que no podías dejar de pensar entonces.

A pesar de que aquel desamor fue triste y se mezcló con otras historias (en ese momento no hacía caso de las alertas que se iban encendiendo en el panel de control), el paso del tiempo le ha dado un sentido épico. Fue una especie de viaje lleno de aventuras y desventuras, pero con final feliz. Reencontrándote contigo misma y todo ese rollo. 

Mira qué bien, todo resuelto.

Que no. Que era broma. ¿No será demasiado aburrido escribir cuando esté todo resuelto?


domingo, noviembre 27, 2022

Se acerca el final del año

Ayer tocamos en una sala a la que le teníamos muchas ganas, y además era nuestro último concierto del año. Para mí fue una noche muy bonita en el escenario, disfruté como nunca. Me sentí muy cómoda y también muy niña que juega a cantar y a tocar la guitarra en una banda. Cuando disfruto tanto, la sensación es tan placentera e intensa que me cuesta dormir, y al día siguiente sigo en la nube. Me he levantado tarde y he desayunado con mi perra en una terraza del barrio mientras el sol calentaba el ambiente húmedo y frío; me he sentido afortunada por todo.

Después del concierto, me quedé bailando en la fiesta que empezaba justo después.  

El momento de volver sola a casa después de un concierto me parece muy de película de Isabel Coixet a finales de los 90's. Sea en taxi, sea en metro, sea en coche, sea andando.

***

Llevo semanas reflexionando sobre lo que significa ser valiente. Me he dado cuenta de que no siempre está relacionado con tomar riesgos. Hay que ser valiente para no dejarse llevar por la impaciencia, las prisas, los miedos, la inseguridad. Ser valiente para cuidarse y cuidar a los demás. Etcétera.


domingo, noviembre 06, 2022

¿Por qué siempre tengo en mi cabeza que debo demostrar algo?

Tengo que ir a la psicóloga y a la oftalmóloga. Ambas especialidades están relacionadas con cómo ver, qué ver, cuánto ver, dónde ver. 

Reconozco que estoy en un momento extraño. Ni bueno ni malo. Al final, lo que nos pasa, es la vida. Todo esto que nos pasa es la vida.  Las decepciones, las ilusiones, los éxitos, los logros, los sueños, las frustraciones, el aburrimiento, los enfados, los ni fu ni fa, la euforia, los disgustos, las alegrías, las primeras veces, las últimas, las noches en vela, la ropa por recoger, los platos sucios, los encuentros, los reencuentros, los momentos de luz y los momentos de sombras. 

Hoy hemos hecho un concierto. No es nada fácil lo que hacemos, la verdad. Siempre tengo la sensación de que salimos al escenario a demostrar por qué estamos en ese escenario. Puede ser agotador. Me gustaría salir al escenario sin más. Puede que sea un tema mío. El tener que demostrar siempre que soy válida para esto y para lo otro, como si siempre planeara la duda. Si de algo me sirve escribir estos diarios es para dar con la clave, con la pregunta exacta. ¿Por qué siempre tengo en mi cabeza que debo  demostrar algo? De todos modos, sí, lo que hacemos es complicado se mire por donde se mire. Y lo que hace el público que viene a vernos, también. Plantarse frente a un grupo, del que no conoces nada (o apenas nada) y sencillamente quedarte por curiosidad, es bastante fuerte... Aunque tal vez, el hecho de conseguir que se queden y que los aplausos cada vez sean más entusiastas, y que en los finales de concierto siempre haya esa sensación de haber conseguido hacer disfrutar con tu música a esas personas random que han venido a verte, tiene su mérito.

Hoy estaba en el escenario y pensaba, esto mola, estar aquí, tocando, y que te miren, y te escuchen, y a la vez pensaba, qué difícil es estar aquí tocando frente a estas personas, exponiéndome tanto. Después de cinco años haciendo conciertos, tengo ya una serie de estrategias para sobrellevar los momentos complicados en el escenario. Básicamente, mi estrategia para los momentos de agobio es recordar cómo me gustaba de pequeña imaginarme tocando en un grupo, bajo esas luces rojas y esos focos que a veces deslumbran y no dejan ver más allá. Y me transporto a mi habitación de entonces y a esos momentos de ensoñación.

Hoy he cogido dos taxis. El otro día me compré una guitarra. Ayer me fui a dar un masaje de una hora. Si tengo un problema, no es monetary.



lunes, octubre 24, 2022

Cuando el futuro ya no sea futuro


 

Soy una persona muy enamorada de su rutina. Cada día salgo de casa y cruzo esta calle, y pienso en el magnetismo que ejerce sobre mí esa línea recta que se pierde en el horizonte. Reconozco que es de una belleza peculiar, o te gusta o te es indiferente. Es una avenida muy tranquila, sin apenas coches, solo los justos para dar ambiente... Me encanta recorrerla en bici a pleno sol, y también de madrugada cuando vuelvo a casa.

He pausado mi otra búsqueda. Así que ahora ya no busco nada, por el momento. Estoy cansada de pensar en el futuro y de adelantarme a los acontecimientos. Me estaba estresando bastante. He estado un poco enferma estos días, del estómago, y también con vértigos. Un toque de atención. Al futuro llegaré cuando ya no sea futuro. Ahora estoy en este lugar.


domingo, octubre 09, 2022

El frankfurt con letras de frankfurt

Siempre que conduzco por la AP7 recuerdo aquella mañana del primer fin de semana de marzo del año 2006. 

Yo llevaba una camiseta de rayas rojas y blancas. La estrenaba ese día. El sol inundaba la autopista. 

Me dirigía a tu casa por segunda vez. Me habías invitado a comer. Cuando llegué, abriste una cerveza y nos sentamos en aquel sofá que era de color beige. Todavía no vivías allí pero había algunos muebles. 

Nos pusimos a hablar, no recuerdo de qué. En medio de la conversación, me acariciaste las manos y sentí que no podía contenerme. Nos empezamos a besar. Nos desnudamos y nos fuimos a la cama. Pasaron las horas volando. Era la primera vez que nos acostábamos juntas.

A las ocho salimos de la cama. Ya había oscurecido. Bajamos a la calle a comer algo, estábamos hambrientas. Entramos en un frankfurt con letras de frankfurt. Llevabas una parka de ante azul. Yo una chaqueta también azul. Me dijiste que nos habíamos conocido en un momento complicado. Yo pensé, vaya... siempre me pasa lo mismo. Pero la verdad es que nada fue complicado, al contrario.

Fuimos inseparables durante siete años.



sábado, octubre 08, 2022

A seis días de mi cumpleaños


Estuvimos viendo en primera fila a Molly Nilsson. Que en tu ciudad programen a alguien como Molly para la fiesta mayor es indescriptible. 

Nos volvimos locas con Happyness, Windows 95 y I hope you die (aunque en esta última los graves estaban que te reventaban el pecho). El último disco me gusta mucho, tiene temas que, sencillamente, te llevan a otro lugar. Molly Nilsson siempre aporta algo muy especial, es oscura y luminosa al mismo tiempo, y admiro que salga ella sola al escenario a lanzar canciones como una arquera con flechas negras. 


Antes del concierto, fuimos a la feria y también a la playa a ver los fuegos artificiales. Pólvora y nubes de azúcar. Luego, nos imaginamos que éramos turistas, y nos tomamos un spritz en  una de las terrazas del puerto. G y yo somos amigas desde hace 20 años y es como estar en casa. De madrugada empezó a llover y me pilló la tormenta en la bici, pero fue divertido. Llegué a casa empapada y con la sensación de haber vivido una noche especial. Qué más se puede pedir.


Buscar algo que no te hace especialmente ilusión es complicado. No encontrar es cansado. Busco dos cosas en mi vida. No encuentro ninguna de las dos. Una la busco de forma activa y la otra la tengo bloqueada.


El sábado pasado tocamos y las pruebas de sonido fueron difíciles porque el lugar tenía una acústica curiosa. Visto desde la distancia de una semana fueron divertidas. El concierto fue muy bien, disfruté de las canciones, N ya las tiene domadas y estar con ella en el escenario me da confianza, pero lo que más me gustó fue la cena, entre risas y con personas a las que conocer mejor. 


Pienso mucho en el final de las cosas. Es lo que más echo de menos de la juventud, no ser consciente de que el tiempo pasa, ni de las últimas veces. A seis días de mi cumpleaños, me hago muchas preguntas y crecen los miedos. Estoy en un periodo extraño, un poco adormecida, pero me doy cuenta de que con un puñadito de ilusión revivo como las plantas, es una descarga eléctrica.