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la felicidad de comer pasta


galets con tomate

Escribiré algo que no pese demasiado, por si quieres llevártelo encima todo el día. Te quedará bien debajo del vestido.

Esta tarde, del sostre del metro (techo pesa demasiado), caía agua. Fuera sigue sin llover pero dentro de los vagones es el diluvio, amore.

En las curvas del túnel, los ríos íban de un lado a otro y los chorros de agua cambiaban de dirección por sorpresa. A un señor se le ha mojado la camisa azul y yo me he reído un poco, pero sin que me viera. El líquido cae de los aparatos de aire acondicionado que ya están funcionando, es un asco. Aún así es divertido ver a todos tan pendientes de la dirección del agua.

La dirección del agua.

Durante el fín de semana, fuí feliz comiendo 3 días seguidos pasta:

El viernes acabé con los macarrones, el sábado con los spaghetti y el domingo, ai, seguí con los galets, pasta típica de la sopa de navidad...pero yo le dí esa oportunidad en mayo.

Respecto a todo lo demás, sólo tengo ganas de verte. Pasta al dente y verte, ya está.

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