Esta noche no tenía previsto hacer ninguna canción


Pero he empezado a escribir sobre el día de hoy y he hecho una de emergencia, de estas que luego no recuerdo los acordes. La he grabado aprovechando que todo el vecindario está de cena menos yo, que a veces me vuelvo un poquito asocial. Sólo un poquito. No he quitado nada porque es una canción express y no tenía ganas de editar.



"Ya he llegado. Todo ok. El Ave es tan rápido"

He firmado un cambio. Estábamos cerca del mar y en los huesos, la humedad. El tiempo estaba revuelto. En la gasolinera olía a pan.
Nadie personas en la playa. Repito, nadie personas en la playa. El socorrista deprimido, que alguien salve su vida, que alguien la arriesgue por él.

"¿qué has comido? ¿dónde? ¿ya has estado en la iglesia más grande? "

He tenido sueños en miniatura, coleccionables, por entregas, ya en su quiosco desde el 1 .

Fotos en la ronda litoral a gran velocidad. Mensajes de texto, me besas con asterisco *

Desde el espacio: Cita en un restaurante




hola Silvia, perdona el retraso... una nave averiada y caravana. Ella dice: no pasa nada, yo también he llegado un poco tarde, birip. Yo digo: Joder, ¿qué ha sido ese "birip"? Dice que su modulador de voz necesita una revisión, que últimamente falla demasiado. Una robot guapísima un poquito averiada es un acontecimiento dulce en el espacio. Miro a mi alrededor, el restaurante parece caro. No sé si podré permitírmelo, no tengo demasiados puntos acumulados, pero ella dice que tranquila, que estoy con una robot y los puntos se multiplican por mil. Silvia sonríe y desprende algo muy natural, como un zumo de naranja o crema hidratante.
Me explica que no entraba dentro de sus planes volverme a ver, Paola, pero que el otro día me dejé unos pendientes en su casa, y comprendió que significaba que había algo pendiente.

Tú también me caes muy bien, jamás había conocido de cerca a una robot y la verdad es que eres tan fantástica

Tan fantástica como artificial. Silvia dice: de la carta te recomiendo, según tu peso, altura y masa corporal, pez estelar con galáctica de esferas siderales espolvoreado con micro fragmentos de cola de cometa. Para beber tomaremos un vino blanco de Venus con destellos lunares.

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Wifeando en el faro



Hacer castillos de arena sola no me gusta demasiado, pero es lo que hay.

He llevado el timón de un patín de agua typical spanish y he sentido en los pedales la fuerza del mar inmenso. En el horizonte, yates y veleros blancos, zodiacs de la cruz roja y motos acuáticas. Al otro lado, el perfil de la playa, colchonetas de colores y tablas de surf de la sirenita. Cada día me da más pena dejar el agua porque está preciosa este año. Me he bañado durante horas y se me han borrado todas las marcas, ahora los peces llevan mis lunares. Bajo el agua hay historias silenciosas que te dejan sin respiración. Nado a croll y giro la cabeza hacia un lado, respiro y veo mi brazo y una porción de cielo, qué guay. Mi prima de diez años se ha ido llorando a Barcelona porque quería quedarse más días pero sus padres no la han dejado. La he acompañado hasta el coche por si cambiaban de opinión en el último momento y yo lo esperaba tanto como cuando mis padres cambiaban de opinión en el último momento y nos quedábamos más días, pero se han ido. Se ha alzado el Ejército Vacío por dentro, pero no quiero que avance. La echaré de menos esta semana. Esto tiene más sentido si hay algún niño. El verano tiene más sentido si hay algo de infancia aunque no sea la tuya. El verano es para los niños, los guiris y los profes, básicamente. Y ahora, en la terraza del café wifeando. Empieza a oscurecer y a lo lejos, olor a sardinas. Te echo de menos. Estoy supermorena ya. Es curioso, me siento como si hubiera estado en el espacio, en algún chiringuito chill out de Saturno.

Des de l'espai: Sílvia (audiopost)


Estem molt atabalats a l'espai perquè aquest dies és la pluja de Sant Llorenç. Tenim uns paraigües com els que hi ha a la Terra, però al revés, com quan allà baix se't girava pel vent, però una mica més sofisticats. Paraestels. D'aquesta manera ens protegim de les esferes de plasma autogravitant, en un estat d’equilibri hidrostàtic o molt proper a ell, que genera energia en el seu interior que a la vegada està sostinguda per reaccions termonuclears. Aquí, l´únic desig que val és que no et caigui cap estrella al damunt. Aquesta és la veritat.

Avui estic millor. Suposo que ajuda que la Sílvia m'hagi trucat. La Sílvia és una gogó que vaig conèixer dissabte passat a una festa. Una festa d'aquelles super fashion plena de pijos dels que venen a l'espai a fer un màster. Però jo no, diriem que jo sóc de la banda dels exiliats. Estem aquí per feina o bé per curar-nos d'alguna cosa que no hem acabat de pair.

Jo sempre havia volgut lligar amb una gogó de discoteca. Les veia allà ballant, què bones que estan aquestes ties. Però mai m'hagués imaginat que un dia m'enrotllaria amb una. Les gogós no són humanes a l'espai -a la Terra tampoc- Ara en serio, aquí són robots. Súper ben fets. Amb pell, amb genolls, colzes, polzes, espatlles, cabells, llavis carnosos, tetes, cul, ulls, sexe, mans, peus, cames, nas, ungles, coll, front, orelles, celles, i en resum, tot igual. Saben moltes coses, són súper intel·ligents. Tenen com un google al seu cap. És una passada com parlen de bé, sempre amb el to, el registre i el tema ideal.

La Sílvia m'estava mirant durant tota l'estona que ballava, i jo me la mirava a ella. Però no per lligar-me-la, jo la mirava com fascinada, pensant... "si follés amb tu alguna vegada, Sílvia, seria feliç per sempre". I clar, la tia em va calar. Em va calar perquè aquestes robots gogó també et poden llegir el pensament. És una putada perquè no pots pensar coses xungues, tot i que si les penses tampoc s'ho prenen rotllo personal perquè no tenen sentiments. No tenen sentiments però són educades. De vegades això és millor que tenir sentiments. Una robot podrà donar-te llargues però mai t’enviarà a la merda ni passarà de tu després d’haver tingut una relació íntima, amb educació et farà entendre que no pot ser i t’oferirà la seva amistat eterna a l’espai.

En acabar la seva sessió de ball, va baixar de la tarima -hòstia, quines cames- i es va apropar a mi. Era maquíssima! Morena castanya rossa, amb els ulls verds blaus negres, els llavis vermells rosats fins carnosos, els pòmuls marcats i no marcats, la pell bronzejada i blanca però sense passar-se, els cabells llargs i curts enmarcant-li la cara... i una piga. Ostres, el detall de la piga em va matar, li donava un punt humà super xulu. I el nas imperfecte. Ja les fan així a posta perquè semblin reals.

Em va dir, "Paola, què fas per aquí?" -ja se saben el teu nom, clar, google cap- i li vaig dir, "T'estava mirant perquè em sembla que no he vist a cap dona tan maca com tu en la meva vida a la Terra i a l'espai." Això li va agradar molt, perquè va notar que li deia de de veritat. Em va fer un scanner com els depredator, i va veure que estava plenament conscient i no drogada -aquí tots es droguen com cavalls- i que jo, tot i portar un temps a l'espai, encara tinc molta Terra dins. (Això a les robots els hi mola catxo perquè així poden investigar coses de la Terra, coses humanes).

Després de xerrar molt en un xiringuito chill out de Saturn, se'm va apropar i em va dir a cau d'orella: m'agradaria follar amb tu.

Vam anar a casa seva. Les robots gogó viuen de putamare, en uns àtics collonuts, amb molt de sol i mobles de disseny.

Desde el espacio: Silvia (audiopost)

(para escucharlo y leerlo en castellano)





Estamos muy nerviosos en el espacio porque estos días es la lluvia de San Lorenzo. Tenemos unos paraguas como los que hay en la Tierra pero al revés, como cuando se te gira por el viento, pero un poco más sofisticados. Paraestrellas. Así nos protegemos de las esferas de plasma autogravitante, en un estado de equilibrio hidroestático o muy cercano a él, que genera energía en su interior una vez está sostenida por reacciones termonucleares. Aquí, el único deseo válido es que no te caiga ninguna estrella encima. Esa es la verdad.


Hoy estoy mejor. Supongo que ayuda que Silvia me haya llamado. Silvia es una gogó que conocí el sábado pasado en una fiesta. Una fiesta de esas super fashion llena de pijos de los que vienen al espacio a hacer un master. Pero yo no, yo soy del bando de los exiliados. Estamos aquí por trabajo o bien para curarnos de algo que no hemos comprendido aún.

Yo siempre había querido ligar con una gogó de discoteca. Las veía allí bailando, qué buenas están estas tías. Pero nunca me hubiera imaginado que un día me enrollaría con una. Las gogós no son humanas en el espacio - en la Tierra tampoco- Ahora en serio, aquí son robots. Súper bien hechas. Con piel, con rodillas, con codos, espalda, pelo, labios, tetas, culo, sexo, ojos, manos, pies, piernas, nariz, uñas, cuello, frente, orejas, cejas, y en resumen, todo igual. Saben muchas cosas, son súper inteligentes. Tienen como un google en su cabeza. Es una pasada como hablan, siempre con el tono, registro y tema ideal.

Silvia me estaba mirando durante todo el rato que bailaba, y yo la miraba a ella. Pero no para ligármela, yo la miraba como fascinada, pensando...." si alguna vez follara contigo sería feliz para siempre." Y claro, la tía me caló. Me caló porque las robots gogo también pueden leer el pensamiento. Es una putada porque no puedes pensar cosas chungas, aunque si las piensas tampoco se lo toman rollo personal porque no tienen sentimientos. No tienen sentimientos pero son educadas. A veces es mejor que tener sentimientos. Una robot puede darte largas pero nunca te enviará a la mierda ni pasará de ti después de haber tenido una relación íntima con ella, con educación te hará comprender que no puede ser y te ofrecerá su amistad eterna en el espacio.

Al acabar la sesión de baile, bajó de la tarima -ostia, vaya piernas- y se acercó a mí. Era guapísima! Morena castaña rubia, con los ojos verdes azules negros, labios rojos rosados finos carnosos, pómulos marcados y no, la piel bronceada y blanca pero sin pasarse, el pelo largo y corto enmarcándole la cara... y una peca. Ostras, el detalle de la peca me remató. Le daba un punto humano súper chulo. Y la nariz imperfecta. Ya las hacen así a posta para que parezcan reales.

Me dijo, "Paola, qué haces por aquí?" - ya saben tu nombre, claro, google cerebro- y le dije, "Te estaba mirando porque me parece que no he visto nunca a una mujer tan guapa como tú en mi vida en la Tierra y en el espacio." Eso le gustó mucho, porque notó que se lo decía de verdad. Me hizo un scanner como los depredator, y vio que era plenamente consciente y que no iba drogada -aquí todos se drogan como caballos- y que yo, aunque ya llevo tiempo en el espacio, aún tengo mucha Tierra dentro. (Eso a las robots les mola un montón porque así pueden investigar cosas sobre la Tierra, cosas humanas.)

Después de hablar un buen rato en un chiringuito chill out de Saturno, se me acercó y me susurró al oído: me gustaría follar contigo.

Fuimos a su casa. Las robots gogó viven de puta madre, en unos áticos enormes con mucho sol y muebles de diseño.





Sobre el diseño

El nuevo diseño recoge en un collage algunas de las imágenes que he utilizado como cabacera y de perfil para el blog durante estos años. Estoy en plan remember when. La blognostalgia existe, igual que la huevina. También he querido crear una línea de metro, que es algo que tenía en mente desde hacía tiempo. Quería inventar una línea de metro que recorriera estaciones y paisajes de ficción. Más o menos, esto es lo que hay.

Acabo de salir a la terraza para ver caer alguna estrella, pero no he visto ninguna. La luna está detrás de la antena parabólica del canal satélite digital, y si te sitúas justo enfrente y te balanceas a un lado y a otro, la ves y no la ves.

Cuando fumo en la terraza pienso en las chinas de las pelis de Wong Kar Wai, tan sexis y misteriosas. Me gustan porque no las conozco. Somos científicos enamorados, recogiendo muestras, analizándolas, pasándolas por el microscopio, mezclándolas entre sí, para lograr descubrir la vacuna final.

He sacado a los perros y me he cruzado con una mujer oriental y su hijo, y he pensado, ai mira, los Juegos Olímpicos, hola!

Me encanta esta canción



Me he despertado a las 10. "Ahora me levanto y me voy a nadar antes de desayunar, y así hago ejercicio como recomienda Ausonia en los días de más dolor". Pero la verdad es que nada, o sea, que lo de nadar se ha quedado en nada. Qué pereza. Los grandes planes no deben llevarse a cabo para que quede algo de esperanza. Así puedes transportar esas milésimas de ilusión todo el día, para arriba y para abajo como las maletas en el aeropuerto, hasta que llega la noche y dices, bueno, mañana.

El día ha sido raro. Creo que esta semana no voy a ir al apartamento, y por lo tanto, tampoco a la playa. Me apetece quedarme en casa haciendo canciones hasta el jueves. El viernes ya no haré canciones. Tengo dos pendientes, ya con música y melodía, pero con la letra a medias. Una en castellano y la otra en catalán. Una habla de la melancoisla y será una especie de carta final del verano, y para la otra me inspiré leyendo el horóscopo.


Agosto: Amor-Odio



Odio. Porque la playa en la que hace una semana te ponías donde querías, plantabas la silla y a vivir, está llena de familias con hijos que gritan, y parejas que juegan a palas como si estuvieran en wimblendon, y a ver si aprenden de una puta vez a jugar a palas y a controlar la pelota porque estoy harta de que me pase rozando la nariz, que ni en Formentera la gente dejaba de jugar a palas, ostia puta con lo bonito que es el mar. Las sombrillas que se vuelan y son un peligro, cierro los ojos para tomar el sol e imagino centenares de sombrillas volando como lanzas con la punta afilada probando suerte, a ver donde caigo, a ver donde me clavo, a ver a quién descalabro y luego salimos en la tele antes del partemetereológico, trágico suceso en la playa, sombrilla asesina, el socorrista no pudo hacer nada. Odio agosto porque los niños gritan "medusas" allá donde van. Las medusas existen porque existen los niños. Odio agosto porque mi padre se cabrea, tiene el coche lleno de resina, los árboles heridos que sangran, y la paga conmigo, y yo me siento como cuando tenía 10 años pero con casi 30, gilipollas con g de guarra. Y pongo la maleta encima de la cama y empiezo a meter ropa, desde finales de junio llevo la misma ropa en la maleta -la lavo y la vuelvo a meter-, maleta arriba, maleta abajo. Meto todos los bikinis, esto es definitivo, todos dentro de la maleta porque no voy a volver, las chanclas para rocas, las chanclas para arena, las chanclas para calle, las vans para conducir, los zapatos blancos que son de arreglar, la blusa verde, la blusa marrón, las dos camisas blancas, las veinte bragas, la camiseta de mi ex, que la lavas y no se arruga y es genial. Que me voy, como en las canciones y las películas, en coche, en helicóptero, en moto, en zodiac con volante. Luego me lo pienso y me quedo. Cosas de familia en agosto.

Amor. Improvisamos unos días. Hace un mes que nos fuimos de vacaciones, pero tú te puedes escapar y yo también porque tengo vacaciones eternas de profe, y ¿dónde podemos ir sin arruinarnos con los billetes de avión? y sin tarder más de dos horas en llegar. Ojalá pudiéramos volver a formentera, o ir al apartamento pero están mis tíos, y mis primas y mis padres, y sólo faltan mis abuelos. ¿Y si nos vamos a menorca?, qué caro es el avión para mañana, ¿y si nos vamos a Cadaqués? está aquí al lado, podemos ir en coche. Vamos a Cadaqués. Buscamos hotel por internet, vale, este pinta bien. Han tingut sort, ens queda una habitació amb vistes a la badia. Qué luminosa, que bonitas vistas, nascut entre blanes i cadaqués... Qué calor, brisa africana, zumos naturales, kiwi con melón, mojitos, suquet de peix, desayuno de elefantes, motos de alquiler, cascos no homologados, oímos las campanadas de la iglesia desde el agua, son las doce. Feliz año nuevo! Te quiero, me quieres. Nos besamos, nos quitamos la ropa, nos frotamos para ver el futuro, qué guapa eres, no, tú más, no no, tu más, yo soy la mona, tú eres la guapa, no, tú eres guapa, yo soy mona. Mi moreno es más dorado, el tuyo es más... es más.... es más moreno. No abras los ojos aún, tengo que protegértelos, la luz te hace daño porque los tienes muy bonitos y lo bonito duele que te cagas.


Dejado en la puerta de una casa. Espero no causara ningún malentendido.