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Puentes en el metro


Me encanta viajar en metro. Creo que es una suerte poder hacerlo cada día. Y además gratis. Porque mi abuelo cavó el túnel más profundo del metro de Barcelona y desde entonces todos sus descendientes tenemos barra libre en el fascinante mundo subterráneo.

Ayer, en un vagón de la línea amarilla, una niña me miraba descaradamente desde su asiento. La niña iba disfrazada de Batman. La niña batman me observaba como si pudiera ver más allá, la niña sabía cosas que yo no sé. Al mirarla apareció un puente por el que todas las cosas que no sé caminaban de ella para mí y se insertaban en mi corazón como las monedas en las máquinas que venden sandwiches de atún y de pollo. Y a veces ensaladas. Y a veces patatas fritas. Y barritas de chocolate.


Comentarios

  1. Me gusta... Me gusta que te hayas tomado un tiempo para encontrarle sentido a todo. Me gusta que seas aviadora. Me gusta que Ike te haya dibujado. Me gusta que tu abuelo haya cavado el túnel más profundo. Me gusta que hayas encontrado una fábrica de hielo y que te mire la niña Batman, hay diferencias sustanciales en ello, seguro :)

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    Respuestas
    1. A mí me gusta que sigas estando por aquí, Carlos, en todas las vidas :)

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  2. Anónimo8:18 p. m.

    Al leerlo he pensado en esta exposición que anunciaban esta mañana en Radio 3: yo veo lo que tú no ves. http://obrasocial.lacaixa.es/nuestroscentros/caixaforumbarcelona/yoveoloquetunoves_es.html
    Ojalá estuviera en Barcelona para verla y montar en ese metro donde proliferan las niñas Batman que ven lo que tú no ves...
    M.e. leerte.

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