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escaleras automáticas






esta mañana he salido al balcón y una planta había dado flores. Eran diminutas, tan pequeñas como un grano de café. Lo he vivido como una tragedia. Puede que desee que todo se ponga en pausa hasta que yo pueda volver a darle al play. En estos momentos no puedo fluir con esta presunta primavera. 

He vuelto a fumar. Echaba de menos el ritual de liar el cigarrillo. Las adicciones con ritual son peores que las que no lo tienen, supongo. Creo que digo tonterías, muchas más que las que ya digo habitualmente. Un día más a la basura, que quedará diluido en algún mal resumen, algo así como "estuve triste un tiempo" y ningún consejo me servía. Acabo de escribirle a Silver. Le he puesto "Silver", "hola". Es que no sé qué quiero decirle exactamente. Me estoy quedando sin palabras. Necesito otras cosas. Algo invisible.

 Ya es jueves. Se acerca el maldito fin de semana. Si me lo pudiera saltar durmiendo... A veces sueño que vuelo muy rápido y paso por encima de las palmeras de la playa, tan rápido, y estoy en éxtasis, tan fuera de mí y, a la vez, muy adentro.

Hoy he hecho una regresión, o algo así.  He entrado en un estado extraño en el que yo era yo en otros escenarios de mi vida pasada. Y me impregnaba de emociones. Luego he vuelto y he comprado pan y fruta.

No sé qué más hacer con el día de hoy. Ayer volví a ver los The Royal Tenenbaums. Me gusta la secuencia en la que el abuelo lleva a los nietos a hacer cosas peligrosas. Me encantaría que me llevaran a hacer cosas peligrosas.  Yo sola sé que no las voy a hacer. No me voy a subir a un camión de la basura sola. Tampoco voy a viajar sola. No soy nada interesante, lo sé. Ni voy a estar en la selva haciendo algo peligroso sola. Ni voy a  maravillar a nadie con mis cosas peligrosas.

No siento curiosidad. "Estuve triste un tiempo, no sentía curiosidad y ningún consejo me servía". La gente siempre cuenta estas cosas cuando ya han pasado, no cuando están en ellas. Supongo que porque, en el fondo, son un rollo. El proceso es un rollo. Es mucho mejor hablar en pasado de la tristeza y no en presente. Me despertaba y no había nada que me hiciera ilusión, pero me duchaba y salía a la calle. Todo el mundo confía en que nadie pulse el botón que para las escaleras automáticas. Ese tipo de esperanza.


(se ha jodido lo de las imágenes de blogger, no puedo adjuntar ninguna).