La meta








Me he quedado sentada en el pasillo mirando las marcas en la pared que dejó el roce de una rueda. 

Ha sido un día raro. Diría que hemos estado muy solas todo el tiempo y que hoy no hemos sabido conectar con los demás. De aquí para allá, haciendo recados. Las tardes alargan y me ha dado pena, como si todavía quedara un corredor por llegar a la meta y ya estuvieran recogiendo la carrera. 

Creo que debería cambiar de ciudad o de cerebro.

El temporal de los últimos días ha llenado la orilla de basura y cañas.